INTRODUCCIÓN La depresión es el trastorno psiquiá- trico más frecuente en las personas adul- tas mayores, el cual disminuye la calidad de vida del ser humano, aumenta las enfermedades físicas y, con ello, acorta la vida (Rosvner, 1993). Diversos estudios epidemiológicos nor- teamericanos describen una presencia de depresión mayor de 1-5% y una frecuencia de 8-27% de síntomas depresivos signi- ficativos en personas que viven en la comunidad. Esta situación es aún mayor en los sujetos mayores hospitalizados y en aquellos residentes en centros geriátricos (Hoyl y otros, 2000 y Martínez de la Iglesia y otros, 2002). Este trastorno anímico es un estado emocional que se caracteriza por inte- rrumpir o anular la acción y en el cual se experimenta una sensación de angustia y un sentimiento de desesperanza que puede hacerse difícil de contener; se extiende en una inagotable capacidad de experimentar sufrimiento mental, reaparece con frecuen- cia, incluso después de una aparente cura; ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO UTILIZADAS POR PERSONAS ADULTAS MAYORES CON TRASTORNOS DEPRESIVOS Alejandra Cruz Muñoz*, Marisol Jara Madrigal, Doris Rivera Mancipe. Anales en Gerontología, N.° 6 / 31-49, 2010 ISSN: 1659-0813 * Dirección electrónica: acruz1955@gmail.com Resumen: El presente artículo muestra el estudio exploratorio cualitativo sobre las estrategias de afrontamiento ante acontecimientos que pueden generar trastornos depresivos según el género, en un grupo de personas adultas mayores que asistían al Centro Diurno de Los Ángeles de Cartago. Se determinó la incidencia de los trastornos depresivos mediante la aplicación de las Escalas de depresión de Yesavage y de Hamilton. Palabras claves: estrategias de afrontamiento, trastornos depresivos, persona adulta mayor. Abstract: The research topic was the face up strategies that a group of older adults, from the Centro Diurno de Los Angeles de Cartago, have to manage events that may generate depressive disorders. The repercussion of these disorders was determined through the application of the Scale of depression by Hamilton and Yesavage. The identified skills to face these catapulting events of affective disorders were analyzed in a qualitative way. Keywords: face up strategies, older adults, depressive disorders. Anales en Gerontología, N.° 6, 2010, ISSN: 1659-0813, 31-4932 es un síndrome que puede producir graves alteraciones del funcionamiento psicológico y de algunas funciones somáticas. Es una enfermedad porque es un estado que pro- voca una disfunción del organismo y de la vida cotidiana (Taraganoi y otros, 1998). La depresión es un trastorno que afec- ta a todo el organismo, al estado de ánimo y a los pensamientos. Afecta la forma en que se come y se duerme, la autoestima y el concepto de la vida en general. Sin un abordaje integral, los síntomas pueden durar semanas, meses o años (Ruiz y otros, 2001). Otro aspecto que se debe tener en cuenta en la depresión de las personas ancianas es el riesgo de suicidio el cual, si bien existe en las depresiones a cualquier edad y en otras enfermedades mentales, es mayor en las personas de más de 65 años. Los dos factores que se relacionan más con el suicidio en estas personas son las enfermedades físicas y la partida de seres queridos, además de presentarse con mayor frecuencia en los varones viudos (Sandoval, 2004). En la bibliografía revisada se encontró que el hombre tiende a ser más reacio para admitir que tiene depresión o, incluso, desconoce que posee síntomas de este tras- torno mental, por lo que el diagnóstico de depresión puede ser más difícil de hacer. La tasa de suicidio en el hombre es cuatro veces más alta que en la mujer, sin embar- go, los intentos de suicidio son más comu- nes en las mujeres que en los hombres. A partir de los 70 años de edad, la tasa de suicidio en los hombres aumenta (Rozados, 2009). La depresión también puede afectar la salud física de los hombres aunque en una forma diferente a la de las mujeres. En el trabajo de Bonnet y otros (2005) se señala que la depresión se asocia con un riesgo elevado de enfermedad coronaria (infartos de corazón) tanto en personas de sexo mas- culino como femenino. Sin embargo, solo entre los varones se encuentra una tasa alta de muerte debida a una enfermedad coronaria que se da junto con un trastorno depresivo. En cuanto a la depresión en las muje- res, se encontró que cientos de miles de personas quedan viudas cada año y, en su mayoría, son mujeres de mayor edad y pre- sentan un cuadro de síntomas depresivos bien variado (Jefferson y Greist, 1996: 12). La depresión puede llegar a ser un desorden psicológico grave, patología que puede llegar a limitar la funcionalidad de las personas según el grado de depresión presentado. Debido a la alta frecuencia de este trastorno en los seres humanos, se ha creado una serie de instrumentos que miden el grado de depresión, tales como la Escala de depresión geriátrica de Yesavage y la de Hamilton. Los trastornos afectivos son más sus- ceptibles en algunas poblaciones que en otras como la población infantil y las personas adultas mayores. Desde el área de la Gerontología, en el ámbito nacional existen muy pocos estudios acerca de la depresión en población geronte, por lo que se ha determinado relevante realizar este estudio exploratorio sobre la temática de las estrategias de afrontamiento en estas personas que asisten a un centro diurno. Se utilizaron los instrumentos antes men- cionados –Escala de depresión geriátrica de Yesavage y la de Hamilton–, los cuales se emplean para medir la presencia o la ausencia del trastorno depresivo, y que se usan en algunos centros de salud de la Caja Costarricense del Seguro Social como el Hospital Dr. Raúl Blanco Cervantes y el Nacional Psiquiátrico, entidades que han comprobado su validez para ser utilizados. CRUZ, et al.: Estrategias de afrontamiento utilizadas por personas adultas mayores... 33 Se considera importante investigar el grado de presencia de los trastornos depre- sivos que muestran las personas adultas mayores en Costa Rica, por lo que el pre- sente trabajo desea contribuir en el campo del diagnóstico de la salud mental en este grupo de personas quienes asisten a centros diurnos, con el fin de aportar una propuesta tendiente a mejorar la calidad de vida de este sector de la población, principalmente porque se encuentra en un crecimiento constante debido al aumento que ha tenido la esperanza de vida de los costarricenses y, por lo tanto, esta sociedad tiene el reto de atender las diferentes nece- sidades que las personas adultas mayores van requiriendo. ASPECTOS TEÓRICOS GéNERO y TRASTORNOS DEPRESIvOS La teoría de género aporta que “… todas las características asignadas al sexo son aprendidas y que todo lo que es ser mujer o ser hombre, es histórico.” (Lagarde, 1992: p. 6), por ello, se puede decir que los roles que cada persona asume durante su vida influyen de manera importante en su comportamiento durante la vejez y, como lo menciona Ginn y Arber: “La conexión entre género y envejecimiento surge tanto del cambio social propio del paso del tiempo como de los acontecimientos relacionados con la edad que suceden a lo largo de la vida” (1996: p. 17). Lo anterior ilustra el porqué es sig- nificativo entender el envejecimiento y la salud desde una perspectiva de género. Tanto desde el punto de vista fisiológico como desde el psicosocial, los determinan- tes de salud, a medida que se envejece, están intrínsecamente relacionados con el género. Esta situación plantea que hay una aceptación cada vez mayor de que, a no ser que las investigaciones y los programas (tanto de ciencias clínicas como de salud pública) reconozcan estas diferencias, no serán tan eficaces. La rapidez con la que está envejeciendo la población en todo el mundo, exige un enfoque acertado sobre temas de género si es que se quieren desa- rrollar planes de acción válidos. Las personas adultas mayores con pro- blemas mentales puede ser que le estén dando continuidad a un patrón que empe- zaron cuando eran más jóvenes o puede que estén presentando un problema mental por primera vez en sus vidas. Los problemas mentales, que aparecen por primera vez en este grupo, están generalmente asociados a fallas en los mecanismos de adaptación al estrés o a un desorden fisiológico en el fun- cionamiento cerebral que ha tomado años en desarrollarse. Las personas adultas mayores quie- nes han experimentado múltiples pérdidas afectivas o materiales durante un periodo de tiempo muy corto, carecen de apoyo social adecuado y que se han adapta- do pobremente a los factores que causan estrés del pasado, son particularmente vulnerables a la manifestación de desór- denes mentales tardíos en la vida. La hospitalización, la institucionalización y la presencia de varias enfermedades físicas, con pocas probabilidades de recuperación, pueden también predisponer a la persona a los problemas mentales (Hidalgo, 2001: p. 202). Las enfermedades mentales están divi- didas en dos categorías: orgánicas y funcio- nales. Las de tipo orgánico son desórdenes mentales causados por minusvalías o dis- capacidades cerebrales. Los desórdenes funcionales se asume que son el resultado de la personalidad y de las experiencias de la vida de la persona y que no se deben a las alteraciones cerebrales. Anales en Gerontología, N.° 6, 2010, ISSN: 1659-0813, 31-4934 La presencia puntual de la depresión es de 4-6%, dos a uno mujeres sobre los hombres, y en mayores de 65 años es del 12 al 15% con una proporción más elevada también en las mujeres. De allí la impor- tancia de tomar en cuenta la relación de género a la hora de abordar esta patolo- gía, pues las mujeres presentan el doble de predominio que los hombres, y esto no es por casualidad sino que influyen una serie de factores, como los que se citan a continuación, respaldados en el estudio de Krzemien y otros (2004): Mayor asistencia a los centros de aten- ción médica por parte de las mujeres que de los hombres, por ese rol de “superioridad y concepto de superhom- bre” que tienen los varones. Mayor permisividad social para la expresión de los sentimientos para las mujeres que para los hombres. Mayor acceso por parte del hombre a actividades ocupacionales fuera del hogar que podrían ayudar a disminuir la afección de los factores estresantes. Mayor longevidad en las mujeres que en los hombres. Aceptación social para que el hombre ingiera licor y con ello se pueda ocultar sintomatología depresiva. Rol social de “cuidadora” asignado a la mujer y de soportar “con vehemen- cia” todos los problemas familiares y personales, mediante el mecanismo psicológico de la represión, hasta llegar a “explotar” al fallar tal control. Sumado a esto, tanto para mujeres como para hombres se presenta el peso de las diversas pérdidas funcionales (en el nivel de los sentidos, la marcha, la memo- ria, la fuerza, etc.), afectivas (muertes de amigos y familiares, de mascotas, de relaciones) y de actividades laborales o remuneradas que le generaban ingresos económicos a las personas adultas mayores y, con ello, diverso grado de dependencia (jubilación, pensión baja o nula). Otro factor que actualmente está sien- do estudiado y ayuda a comprender los pro- blemas en la mujer adulta mayor, es lo que se conoce como “la psicología y psiquiatría de la mujer” (García, 2006), aspecto que ha permitido tomar en cuenta las diver- sas respuestas del organismo femenino a los fármacos, metabolismo, excreción, farmacodinamia y farmacocinética, entre otras, y, de esta manera, entender, diag- nosticar y tratar los trastornos depresivos en este grupo específico no solo desde la perspectiva farmacológica sino, también, desde otras áreas tales como: psicológica, sociológica, entre otras. Los trastornos afectivos no son los únicos que superan el riesgo comparativo de las mujeres frente a los hombres; también los trastornos de ansiedad son más altamente frecuentes en las mujeres. En cuanto al tratamiento para los esta- dos depresivos, hay una gran variedad, y la más común es la farmacológica, la cual, en muchos casos, no logra mejorar con éxito el estado anímico de la persona adulta mayor. Se ha demostrado que la psicoterapia es efectiva en el tratamiento de la depresión en estas personas (Hidalgo, 2001), sin embargo, a la persona longeva se le tiene que brindar una intervención integral y no tratar sus problemas o padecimientos fragmentadamente, de tal forma que el tratamiento pueda ser exitoso. ENvEjECImIENTO y ESTRATEGIAS DE AfRONTAmIENTO La vejez, considerada por algunos auto- res como una crisis del desarrollo, supone CRUZ, et al.: Estrategias de afrontamiento utilizadas por personas adultas mayores... 35 ciertas preocupaciones o desafíos de adap- tación como pueden ser la jubilación, las alteraciones físicas y corporales, cambios en los recursos financieros, reconciliación con logros y fracasos, muerte de otros y aproximación de la propia, los cuales requieren el uso de recursos de afronta- miento de parte de quien envejece (Erikson, 1963; Fernández-Ballesteros, Díaz, Izal y Hernández, 1988; Menninger, 1999; Muriel, Norris y Grote, 1988; Neugarten, 1977; Pearlin y Skaff, 1995 citados por Krzemien y otros, 2004). Estos sucesos críticos del envejeci- miento convergen con las contradicciones de la sociedad actual: mientras aumenta la esperanza de vida, paradójicamente, se agudiza la situación de exclusión social de las personas adultas mayores. Para el análisis del presente estudio se partió de un marco teórico fundamen- tado en la teoría de las estrategias de afrontamiento, término que se entenderá como “... aquellos esfuerzos cognoscitivos y comportamentales dirigidos a superar, reducir o tolerar las demandas internas o externas derivadas de las transacciones estresantes” (Folkman, 1984; Lazarus y Folkman, 1986; Flemming y otros, 1984; MacCrae, 1984 citados por Gutiérrez, 1994: p. 95). La teoría transaccional del estrés con- sidera que el afrontamiento posee dos funciones generales: superar el problema que causa el estrés y regular las emocio- nes, donde el afrontamiento es apenas un aspecto del desarrollo que ha denomi- nado procesos de evaluación cognoscitiva (Gutiérrez, 1994). La cuestión acerca de los determinan- tes del afrontamiento menciona que existe evidencia de que tanto las diferencias individuales, así como de personalidad, son determinantes en el afrontamiento de determinada situación. Además, los facto- res del medio social tienen una importante función en el afrontamiento a situaciones. Algunos estudios (Lazarus y Folkman, 1986; Moos y Shaefer, 1993; Thoits, 1995 citados por Krzemien y otros, 2004) enfa- tizan que las habilidades sociales consti- tuyen un recurso determinante del afron- tamiento debido al papel de la actividad social en la adaptación humana. Para Lazarus y Folkman (1986), citados por Krzemien y otros (2004), estas habilidades se refieren a la capacidad de comunicarse y actuar con otras personas, lo cual facilita la resolución de los problemas en cooperación social. PRUEbAS ESTANDARIzADAS APlICADAS A PERSONAS ADUlTAS mAyORES La Escala de depresión geriátrica de Yesavage se ha empleado en instituciones como la Caja Costarricense del Seguro Social para la detección de sintomatología depresiva, tanto en el nivel primario como en otros niveles de atención de la salud. Dicha Escala está recomendada como la más adecuada para el diagnóstico de depresión en personas mayores, dado que brinda una sensibilidad del 85% y una especificidad del 95%; asimismo, se ha demostrado mayor discriminación diagnós- tica en estas personas sobre otras pruebas (Mendoza y otros, 1989). Está prueba cons- ta de preguntas que abarcan una amplia variedad de temas relacionados con la depresión, tales como: quejas somáticas, orientación futura y pasada, pérdida de autoimagen, agitación, horror y rasgos obsesivos Este instrumento es ampliamente uti- lizado para tamizaje de depresión y ha sido traducido y validado en diversos idiomas, incluyendo el español. La versión original Anales en Gerontología, N.° 6, 2010, ISSN: 1659-0813, 31-4936 fue desarrollada por Brink y Yesavage en 1982 y consta de 30 preguntas de formato SÍ-NO. En 1986, Sheikh y Yesavage desa- rrollaron la versión abreviada de 15 pre- guntas, la cual conserva la efectividad de la escala original y mejora la facilidad de la administración. Un puntaje de 5 o más respuestas positivas sugiere depresión, con una sensibilidad y especificidad de entre 80-95% dependiendo de la población estudiada. Aunque ambas versiones de la Escala de depresión geriátrica son instru- mentos muy efectivos, aun la versión de 15 preguntas resulta demasiado extensa para su uso rutinario en atención ambu- latoria. Basado en esta necesidad es que, en 1999, T. Hoyl, C. Alessi, L. Rubenstein y otros desarrollaron la versión de 5 íte- mes de dicha escala geriátrica, la cual, en población norteamericana, resultó ser tan efectiva como la versión de 15 preguntas, con una sensibilidad de 97% y especificidad de 85% para el diagnóstico de depresión (Hoyl y otros, 2000 y Martínez de la Iglesia y otros, 2002). La Escala de depresión de Hamilton también es empleada en la detección y en la medición de sintomatología depresiva en personas quienes reciben tratamiento antidepresivo, en específico con el medica- mento conocido como Venlafaxina, pues su utilización es por protocolo. La Escala de Hamilton ha sido exten- samente empleada en personas que presen- tan trastornos depresivos. Su efectividad ha sido respaldada por muchos estudios y en diversos contextos y países, además, ha sido validada en múltiples lugares. La uti- lización de este instrumento lleva en Costa Rica varios años, específicamente con la Caja Costarricense del Seguro Social, en los Servicios de Psicología, Psiquiatría y Geriatría. mETODOlOGÍA La investigación planteada es un dise- ño de “estudio exploratorio cualitativo” para “…investigar problemas del compor- tamiento humano que consideren cruciales los profesionales de determinada área…” (Hernández y otros, 2003: p. 59) que, en el presente caso, es Gerontología, con el fin de determinar tendencias e identificar relaciones potenciales. El objetivo general fue analizar la incidencia de los trastornos depresivos por medio de la aplicación de las Escalas de depresión de Hamilton y de Yesavage, y describir las estrategias de afrontamiento según el género, en un grupo de personas adultas mayores que asisten al Centro Diurno de Los Ángeles de Cartago. Para cumplir con el anterior objetivo planteado y facilitar la obtención de los datos, se escogieron 10 personas: 5 muje- res y 5 hombres quienes asisten al Centro Diurno señalado. Los criterios de inclusión para seleccionar a la población fueron: capacidad cognitiva, visual y auditiva, par- ticipación voluntaria, alfabeta y con un rango de edad entre 66 a 75 años. El procedimiento se llevó a cabo de la siguiente forma: Revisión bibliográfica. Permiso y coordinación con la adminis- tradora del Centro Diurno. Selección de las personas para el estudio. Información a cada persona seleccio- nada sobre el tipo de trabajo que se estaba realizando y, si la persona esta- ba anuente en participar en el estudio exploratorio, debía firmar el documen- to “Consentimiento informado para la participación en el estudio”. Aplicación de las dos escalas de valora- ción de la depresión que fueron selec- cionadas. Se realizaron dos mediciones CRUZ, et al.: Estrategias de afrontamiento utilizadas por personas adultas mayores... 37 con instrumentos diferentes para bajar el margen de error que dichos instru- mentos pueden proporcionar sobre la medición que se hizo. Realización de una entrevista a pro- fundidad con cada una de las personas seleccionadas, con el objetivo de escla- recer la experiencia humana subjetiva (Taylor y Bogdan, 1996: 106) e identi- ficar las estrategias para afrontar los acontecimientos que pueden producir trastornos depresivos. Selección de un hombre y una mujer y aplicación de una “Historia de vida”. Realización de controles cruzados con el personal del Centro Diurno en aque- llos tópicos que se consideraron per- tinentes luego de haber realizado las entrevistas. Análisis de los resultados de las esca- las, de las entrevistas a profundidad y de las historias de vida. RESUlTADOS y DISCUSIÓN El estudio se realizó con diez per- sonas adultas mayores: cinco mujeres y cinco hombres, con edades entre los 66 y los 75 años, para un promedio de edad de 71,2 años y con una escolaridad muy baja. La mitad tiene como máximo la primaria completa, cuatro la primaria incompleta y una persona es analfabeta (Cuadro 1). Esta situación es típica en este segmento de edad poblacional, prin- cipalmente si se considera que la mayo- ría nació y estuvo sus primeros años de vida en regiones del país que aun hoy se pueden considerar zonas lejanas a las catalogadas como urbanas. Con respecto al estado civil y con quién conviven (Cuadro 1), se observa lo siguiente: Dos personas viven solas (la única mujer viuda, y el único hombre en con- dición de casado pero separado). Tres conviven solo con su pareja (las dos únicas mujeres casadas y un hom- bre en unión libre). Cinco personas conviven con dos o más personas (parejas, hijos(as), nietas(os), yernos, nueras). Se encontró que tres mujeres fueron las que presentaron algún grado de depresión; para efectos del análisis, se pueden localizar en los Cuadros 2 y 3 con una D (Depresión). Se identificaron como F1, F2, y F5 los tres casos reportados con este trastorno. En términos generales, de los datos recopilados entre las personas entrevistadas destacan los siguientes cuatro aspectos: Solo mujeres obtuvieron algún grado de depresión. En promedio, las mujeres reportan más situaciones que las ponen tristes que los hombres (Cuadro 2). Los hombres utilizan más estrategias para no estar tristes que las mujeres (Cuadro 3). Las estrategias de afrontamiento uti- lizadas por todas las personas adultas mayores del estudio fueron: Las prácticas religiosas. La asistencia al Centro Diurno. Anales en Gerontología, N.° 6, 2010, ISSN: 1659-0813, 31-4938 Cuadro 1 Personas adultas mayores del Centro Diurno según estado depresivo y características sociodemográficas Características Mujeres adultas mayores Hombres adultos mayores DEPRESIÓN F1 F2 F3 F4 F5 M1 M2 M3 M4 M5 SÍ X X X NO X X X X X X X Edad 70 74 73 70 67 66 72 73 72 75 Nivel escolaridad Analfabeta X Primaria incompleta 2 4 2 4 Primaria completa 6 6 6 6 6 Estado Civil Casada/o X X X Casada/o –separada/o X X Unión libre X 2º X Viuda/o X X Soltera X Convivencia Solo/a X X Pareja X X X X X Hijos(as) 2H 1H 2H 1H Nietas(os) 4N 2N 1Nta Yernos/Nueras 1Y 1N # hijos vivos 3 2 9 6 8 5 9 7 0 3 # hijos/as muertos/as 1 1 4 m 1 16 d 1 Abortos 3 CRUZ, et al.: Estrategias de afrontamiento utilizadas por personas adultas mayores... 39 Cuadro 2 Personas adultas mayores del Centro Diurno según situaciones que las ponen tristes Que le pone triste F1 D* F2 D* F3 F4 F5 D* M1 M2 M3 M4 M5 Estar separado(o) de la (del) esposa (o) X XX Vivir en la misma casa con la compañera pero no ser pareja X Esposo alcohólico P P Muerte esposa X Muerte padre X Muerte madre XX X Muerte hijo(a) X X X X Muerte hermanos X Soledad XX X X X Problemas económicos X X X X Problemas en la sociedad X Problemas de la familia X Haber dejado a los hijos X Años de crianza de los hijos P P Problemas salud (enfermedades) X X X X XX Alcoholismo propio X Tener familia y que no lo visiten X Maltrato, rechazo X X P Indiferencia X Abandono de sus padres P Cambio de domicilio XX XX Cuando se casa algún hijo X * D: DEPRESIVA. XX: Evento relevante. P: Situación pasada. Anales en Gerontología, N.° 6, 2010, ISSN: 1659-0813, 31-4940 Cuadro 3 Personas adultas mayores del Centro Diurno según estrategias que utilizan para no estar tristes ESTRATEGIAS Afrontamiento conductual F1 D F2 D F3 F4 F5 D M1 M2 M3 M4 M5 Prácticas religiosas X X X X X X X X X X Asistir al centro X X X X X X X X X X Recreación (paseos) X X X X Ejercicios – deportes X X Visita a hijos X X Oír música o cantar X X Buscar compañía X Trabajo X Buen manejo económico de sus entradas X Consumo alcohol X Sin consumo de drogas X Afrontamiento afectivo Reflexión- meditación- espiritualidad X X X X X Apoyo familiar X X X X Consejería espiritual X X Apoyo amigos X Afrontamiento cognitivo Negación X X Actitud positiva X Total 3 4 5 4 3 10 7 4 6 5 *D: Deprimida. CRUZ, et al.: Estrategias de afrontamiento utilizadas por personas adultas mayores... 41 El CASO F1 obtuvo 10 puntos en la Escala de Yesavage y 13 en la de Hamilton, lo cual evidencia una sinto- matología depresiva moderada, prin- cipalmente destacada en la primera prueba. Se trata de una mujer de 70 años con estado civil de soltera, con cuatro hijos. Esta persona está presen- tando un cuadro depresivo debido al fallecimiento de su segunda hija y al cambio de domicilio, de un lugar donde tenía ubicada muchas de sus redes de apoyo, tales como: la hermana, las veci- nas, además de la pérdida de activida- des en el barrio y la iglesia, lo cual la ha llevado a un sentimiento de soledad, unido con el rechazo e indiferencia que siente de las personas con las que con- vive en la actualidad (a pesar de que son seis, entre dos hijas y cuatro nie- tos y nietas). Esta persona aun cuan- do reportó explícitamente cinco moti- vos por los cuales se encuentra triste, los anteriores fueron los principales pues, implícitamente, se le podrían atribuir más situaciones por las cuales se encuentra triste pero, en realidad, ella se enfoca en esas cinco que percibe como las más importantes. El CASO F2, obtuvo 10 puntos en la Escala de Yesavage y 19 en la de Hamilton, lo cual muestra una sinto- matología depresiva moderada. Este caso es sobre una mujer de 74 años, casada quien vive con su esposo. Entre los motivos por los cuales esta persona está presentando un cuadro depresivo, se encuentra la pérdida de un hijo –quien falleció a los cuatro meses de nacido–. Esta situación la afecta toda- vía y es el motivo principal por el que ella acude a las estrategias de afron- tamiento de “Reflexión-meditación” y lAS PERSONAS ADUlTAS mAyORES CON GRADO DE DEPRESIÓN De las diez personas adultas mayores analizadas, tres mujeres presentaron un grado de depresión establecida y, espe- cíficamente para estas tres personas, se puede observar lo siguiente: Una vive con su pareja y dos conviven con muchas personas; en un caso con seis personas y, en el otro, con cuatro, siendo las dos personas adultas mayo- res quienes conviven con más personas dentro del grupo estudiado (Cuadro 1). Entre las situaciones que generan tris- teza destacan las siguientes, según orden de importancia (Cuadro 2): Sentimiento de soledad (para tres mujeres). Cambio de domicilio (para dos mujeres). Muerte de un hijo o una hija (para dos mujeres). Problemas de salud (para dos mujeres). Problemas económicos (una mujer). Maltrato, rechazo (una mujer). Indiferencia (una mujer). Problemas en la sociedad (una mujer). Problemas de la familia (una mujer). Situaciones del pasado (años de crian- za de hijos y esposo alcohólico) (una mujer). Además de las dos estrategias que cita- ron todas las personas entrevistadas: prácticas religiosas y asistir al Centro Diurno, otras personas mencionaron utilizar la búsqueda de compañía, la reflexión-meditación y consejería espi- ritual como tácticas para afrontar la vida y los sucesos que en esta se pre- sentan. Con más detalle se pudo observar, para los tres casos detectados con depre- sión, lo siguiente: Anales en Gerontología, N.° 6, 2010, ISSN: 1659-0813, 31-4942 con ayuda de hermanos, el ahorro que ella hacía y, posteriormente, con lo que los hijos le daban. Actualmente, tiene un sentimiento de soledad y abandono porque sus hijos casi no la visitan, incluso cuando estos la ayudan en el aspecto económico, ya que ella no tiene pensión ni ningún ingreso adicional. Además, por su estado de salud, le da miedo salir de la casa, y presenta pensamientos de desesperanza y deseo de no existir, los cuales los expresa por medio de la siguiente frase: “mejor no hubiera nacido”. Con los anteriores resultados, se obser- va que las tres señoras con algún grado de depresión tienen en común que arrastran situaciones del pasado que las afectan en su vivencia actual, por lo que se puede hacer mención a lo señalado por Hidalgo (2001) en el sentido de que las personas adultas mayores, quienes han experimen- tado múltiples pérdidas afectivas o mate- riales, han carecido de un apoyo social adecuado y se han adaptado pobremente a los factores que causan estrés del pasado; son, en particular, vulnerables a la mani- festación de desórdenes mentales tardíos de la vida. En detalle se observa lo siguiente: Para dos de ellas, F1 y F2, el aconteci- miento de trasladarse de domicilio es el principal detonante para su condición depresiva. En ambos casos, la situa- ción va acompañada de otras generado- ras de depresión, como la muerte de un hijo pero que, al avanzar en el proceso de duelo y adquirir estrategias para afrontarla, dichas condiciones se modi- fican porque, al trasladarse de domici- lio, abandonan las redes de apoyo que ya habían podido construir, tales como “Consejería espiritual”. Es una persona que se siente muy sola a pesar de vivir con su esposo, pero el motivo parece generarse por el cambio de domicilio al cual le ha costado mucho acostum- brarse, pues dejó el barrio donde tenía conocidos, vecinos, amigos, lo cual le provoca un sentimiento de abandono y aislamiento por parte de su familia “al tener que irse para otro lado”, tal y como ella misma lo manifiesta. En síntesis, “se siente incomunicada en su nueva casa”. A lo anterior se une el problema de salud que ella tiene, el cual le impide hacer algunas actividades, dado que le da miedo caerse y esto le afecta pro- bablemente con más intensidad que cuando estaba joven, tal como ella misma lo reconoce: “se siente desani- mada y con ánimo por el suelo”. El CASO F5: es una mujer que obtuvo 12 puntos en la Escala de Yesavage y 24 en la de Hamilton, aspecto que manifiesta un grado depresivo seve- ro. Esta situación se presenta con la señora más joven del grupo analizado, 67 años. Está separada de su espo- so y vive con una hija, el yerno, dos nietos y una nieta. La situación de su esposo alcohólico ha sido la que le ha provocado más tristezas en su vida y, como consecuencia de ello, ha vivido violencia familiar tanto física como psicológica, lo cual, junto con los pro- blemas económicos que esto acarreaba, le produjo muchos problemas en la época que criaba a sus hijos. La anterior situación, aunque la vivió en el pasado, repercute en la actuali- dad como un sentimiento de inferio- ridad y de miedo que aun mantiene. Logró salir económicamente adelante CRUZ, et al.: Estrategias de afrontamiento utilizadas por personas adultas mayores... 43 el grupo de amigos y de vecinos y, para ambas, la asistencia a una comunidad religiosa en donde ya las conocen. Por lo anterior, no es de extrañar que, aparte de las estrategias “prácticas religiosas” y “asistir al centro diurno”, las otras estrategias utilizadas sean “buscar compañía” (F1) y la “medita- ción” y “consejería espiritual” (F2). Para el caso F5, la situación desen- cadenante de la depresión existente de esta señora es el haber vivido una relación de pareja con una persona (ex esposo) quien presentaba problemas de alcoholismo y haber conviviendo en una interacción violenta. A pesar de que esta mujer ya no vive con su ex esposo, le quedaron sin elaborarse, en el nivel terapéutico, vivencias de vio- lencia intrafamiliar las cuales acarrea hasta la actualidad. Aunado a la no elaboración de estas situaciones vivi- das, se encuentran, todavía, deficien- cias económicas y afectivas (sus hijos la visitan poco) que la han llevado a quebrantar su estado de salud, a pesar de ser una de las señoras más jóvenes de la muestra. Por otra parte, es relevante señalar que las tres mujeres citan tener senti- mientos de soledad, los cuales van acom- pañados de lo que ellas califican como abandono por parte de su familia; se hace referencia específica a sus seres queridos más cercanos, como es el caso de las seño- ras F1 y F5 quienes viven con hijos o hijas y sus respectivos nietas y nietos, y, en el caso de F2, quien vive con su esposo. El caso F5, el cual es la persona con el mayor nivel de depresión del estudio, se le observa en un estado anímico de senti- miento de desesperanza y de negativismo, en donde todo lo que le rodea la pone triste, tal como ella misma lo manifiesta, pues se entristece de saber que se suscitan accidentes, con ver noticias o conocer la situación económica del país. Lo anterior son síntomas de un estado anímico depre- sivo en donde la persona se extiende en una inagotable capacidad de experimentar sufrimiento mental, que le afecta sus habi- lidades de afrontamiento a los aconteci- mientos externos de la vida. ESTRATEGIAS DE AfRONTAmIENTO UTIlIzADAS Si se considera el término afronta- miento, definido por Lazarus y Folkman (1986), como los “…esfuerzos cognitivos, emocionales y conductuales constantemente cambiantes que sirven para manejar las demandas externas y/o internas que son valoradas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo” (citados en Soriano, 2002: p. 74), se puede deducir, del presente estudio, que las estrategias de afrontamiento utilizadas con mayor fre- cuencia son las de afrontamiento afectivo (regulación de los aspectos emocionales e intento de mantener el equilibrio afectivo), conductual (conducta dirigida a confrontar la realidad, manejando sus consecuencias) y cognitivo (intento de encontrar signifi- cado al suceso y valorarlo de manera que resulte menos desagradable) en donde los hombres tienen mayor dominio de estos tres tipos de estrategias que las mujeres, tal como se demuestra a continuación: Afrontamiento afectivo: Reflexión, meditación y espiritualidad (tres hombres y dos mujeres). Apoyo familiar (tres hombres y una mujer). Consejería espiritual (dos mujeres). Apoyo de amigos (un hombre). Anales en Gerontología, N.° 6, 2010, ISSN: 1659-0813, 31-4944 Además, en un intento por responder a la cuestión acerca de los determinan- tes del afrontamiento, existe evidencia de que tanto las diferencias individuales y de personalidad, como la naturaleza de la situación por afrontar y los factores del medio social desempeñan un importante rol (McCrae y Costa (1986), citados por Krzemien y otros, 2004). Por lo anterior, la estrategia de efectuar prácticas religio- sas, por parte de todos los entrevistados, pareciera ser un factor condicionado por lo social, en una sociedad en donde lo religioso es tan importante para cubrir necesidades y deficiencias afectivas de las personas y respuestas existenciales. Por otra parte, la asistencia al Centro Diurno, considerada en un cien porciento como una estrategia de afrontamiento, pareciera ser una habilidad individual de las personas entrevistadas. Como se muestra en los resultados del estudio exploratorio mencionado, en el caso de la vejez, el apoyo social y fami- liar tiene una función importante para el afrontamiento de las situaciones vitales. “La influencia de los recursos sociales sobre la forma de afrontar los sucesos crí- ticos de la vida, muestra que las personas de edad con más recursos sociales tienden a usar las estrategias de afrontamiento activo” (Krzemien y otros, 2004: p. 351). Sustentado lo anterior, se observa que los hombres cuentan con mayores recursos sociales que las mujeres y utilizan mayor diversidad de habilidades de afrontamien- to conductuales, tales como: recreación, ejercicios y trabajo, por lo que les permite afrontar de una mejor forma situaciones de estrés que pueden generar un cuadro depresivo, mientras que para las muje- res, la utilización de este tipo de recursos sociales se ha visto limitado por el apren- dizaje y la socialización que han tenido en un sistema patriarcal. Afrontamiento conductual: Prácticas religiosas (cinco hombres y cinco mujeres). Asistir al Centro Diurno (cinco muje- res y cinco mujeres). Recreación (paseos) (tres hombres y una mujer). Ejercicios – deportes (dos hombres). Visita a hijos (dos hombres). Oír música o cantar (una mujer y un hombre). Buscar compañía (una mujer). Trabajo (un hombre). Buen manejo económico de sus entra- das (un hombre). Consumo de alcohol (un hombre). Sin consumo de drogas (un hombre). Afrontamiento cognitivo: Negación (dos hombres). Actitud positiva (un hombre). Como se observó anteriormente, los hombres poseen mayores habilidades de afrontamiento que las mujeres en los tres tipos indicados. Tanto en el conductual como en el cognitivo, hay mayor utiliza- ción de estas habilidades por parte de los varones, lo cual refleja que las pautas de socialización, que le son dadas, les permi- ten acudir a estas estrategias de afronta- miento más que a las mujeres. Particularmente, en el afrontamiento cognitivo, en el que solo hombres utilizan habilidades como la negación y una acti- tud positiva, se demuestra que estas les permite afrontar estresores psicosociales que podrían generarles síntomas depresi- vos, y logran tener una interrelación ante acontecimientos de este tipo con una acti- tud relajante, al negar lo que sucede en su vida y su entorno. CRUZ, et al.: Estrategias de afrontamiento utilizadas por personas adultas mayores... 45 cia, principalmente, en la Escala de Yesavage al orientarse esta a aspectos psíquicos interiorizados como lo son, entre otros, el autoconcepto, la percep- ción de haber alcanzado logros y metas y la frustración. Se afirma así, una percepción de su pasado y de sí mis- mas negativa y desvirtuada, lo cual, a su vez, influye en su perspectiva a futuro. En cuanto a la Escala de Hamilton, la cual se orienta principalmente a aspectos externos y manifestaciones de la conducta, no se alcanzó, por parte de las mujeres, puntajes tan significa- tivos como en la escala previamente descrita. Esto, especialmente, podría estar en relación con el manejo con- ductual de las estrategias de afronta- miento que utilizan los hombres; ade- más, claro está, que ellos, en promedio, utilizan mayor número de estrategias de afrontamiento, como previamente se analizó, por lo que los hombres, en esta escala, presentan puntajes mucho más bajos que las mujeres. En cuanto a las entrevistas a profundi- dad y a las dos historias de vida realizadas se obtuvo: Que los hombres tienden a utilizar un mayor número de estrategias y entre ellas, principalmente, las de tipo con- ductual (por ejemplo: ejercicios, cami- natas, práctica de deportes, etc.) a diferencia de las mujeres, quienes pre- sentan menor número de estrategias de afrontamiento. Los hombres al poder realizar otras actividades económicamente lucrati- vas (artesanías, trabajos menores u ocasionales) presentan menores facto- res estresantes. GéNERO y ENvEjECImIENTO Los hombres manifestaron tener menos situaciones que los ponen tristes; poseen más estrategias de afrontamiento para no caer en un cuadro depresivo, razón por la cual ninguno se encuentra en esta condición anímica. Por el contrario, las mujeres manifestaron tener más situacio- nes que las ponen tristes. En los resulta- dos se obtuvo que ellas cuentan con menos estrategias de afrontamiento para enfren- tar situaciones que pueden propiciarles un trastorno depresivo, por lo que se denota que, a pesar de que personas de diferente sexo pueden estar teniendo las mismas situaciones estresoras, los hombres, según la muestra, poseen más habilidades de afrontamiento para superar los problemas vitales. Las mujeres senescentes sufren espe- cialmente los efectos de la vejez, agudizada por la exclusión social por la desigualdad de género y la mayor longevidad en compa- ración con los hombres. Las consecuencias del prejuicio social se suman a la situación de crisis del envejecimiento, lo cual afec- ta las habilidades de afrontamiento de las mujeres ancianas. No obstante, toda crisis supone una perturbación pero, a la vez, posibilita una oportunidad de cambio y de desarrollo personal que, mediante el uso de estrategias de afrontamiento apro- piadas, permitiría alcanzar una adapta- ción satisfactoria (González y otros, 2002, Lazarus y Folkman, 1986, Moos, 1988, citados por Krzemien y otros, 2004). Al compararse los resultados obteni- dos de las Escalas de depresión Hamilton y de Yesavage, según género, se encontró: Que las mujeres (tres personas) obtu- vieron un grado depresivo establecido y, por ende, una mayor sintomatolo- gía de este cuadro, lo que se eviden- Anales en Gerontología, N.° 6, 2010, ISSN: 1659-0813, 31-4946 estrategias de afrontamiento según género. Se encuentra que los trastornos depre- sivos son más frecuente en mujeres que en hombres, siendo los factores desen- cadenantes más frecuentes: sentimiento de soledad, violencia intrafamiliar, poco apoyo familiar e inadecuada elabora- ción de pérdidas (fallecimiento de hijo, separación de la pareja, entre otros). Se confirma que las mujeres adultas mayores, quienes tienen algún grado de depresión, se ven afectadas en todo su organismo, tanto en su estado de ánimo y en sus pensamientos, como en su autoestima y en el concepto de la vida en general. Además, parece que este cuadro depresivo es un patrón que empezaron cuando eran más jóvenes. Las mujeres cuentan con menos estra- tegias de afrontamiento cognitivas, conductuales y afectivas para enfren- tar situaciones que pueden propiciar un trastorno depresivo. Los hombres manifestaron tener menos situaciones que los ponen tris- tes y poseen más habilidades de afron- tamiento para superar los problemas vitales y para no caer en un cuadro depresivo. Las estrategias de afrontamiento cog- nitivas, conductuales y afectivas adqui- ridas por los hombres participantes en el presente estudio, se deben a la socialización que han tenido durante la vida dentro de un sistema patriar- cal, el cual les permitió interiorizar el afrontamiento a situaciones que les pueda producir estrés. Lo que les ha proporcionado, según los resultados, contar con más habilidades de afronta- miento ante estresores psicosociales. Es necesario incluir la perspectiva de género en cualquier estudio referente Es importante el apoyo familiar en la estabilidad emocional de las personas entrevistadas, ya que esto les permite tener, dentro de su arsenal de habili- dades de afrontamiento, apoyo para enfrentar situaciones que les pueda producir un cuadro depresivo. En con- traposición con el hombre, la mujer se siente en su vejez –según la muestra utilizada– sin apoyo familiar, “arri- mada” a la familia con la cual vive; además, sola y rechazada, siendo las relaciones afectivas familiares pobres, disfuncionales y poco gratificantes. Se puede mencionar que el factor de género influye para la adquisición y el aprendizaje de estrategias de afrontamien- to, dado que al hombre, según los datos obtenidos y el marco teórico utilizado, se le ha permitido obtener un mayor grupo de habilidades para enfrentar situacio- nes que pudieran producirle un trastorno depresivo. CONClUSIONES y RECOmENDACIONES Las siguientes son las principales conclusiones del estudio exploratorio que se realizó con personas adultas mayores en el Centro Diurno en Los Ángeles de Cartago: Se comprueba la utilidad y la facilidad del uso de los dos instrumentos –Escala de depresión geriátrica de Yesavage y la de Hamilton– para evaluar y preci- sar el grado de depresión entre las per- sonas adultas mayores seleccionadas en el Centro Diurno para el estudio. Se prueba la efectividad de combinar la aplicación de los instrumentos para evaluar la depresión y uso de la entre- vista a profundidad para conocer las CRUZ, et al.: Estrategias de afrontamiento utilizadas por personas adultas mayores... 47 familia en la resolución de los proble- mas; asimismo, incluir la visita domi- ciliaria, de ser necesario. Cuando una persona adulta mayor ingrese a un centro geriátrico, aplicar- le un proceso exploratorio y valorativo de su situación pasada, presente y futura de forma integral (desde el área psicológica, socioeconómica, biomédi- ca, familiar, recreativa, entre otras), para ayudar a mejorar su calidad de vida y fomentarles su autonomía. bIblIOGRAfÍA Bonnet, F., Irving, K. & Terra, J. L. (2005). La ansiedad y la depresión se asocian con un estilo de vida no saludable en pacientes con riesgo de enfermedad cardiovascular. Atherosclerosis. 178(2), 339-344. Febrero. Amsterdan: Elsevier B.V. García, J. (2006). Psiquiatría y psicolo- gía diferencial de la mujer. España, Barcelona: Edika-med S. L. Ginn, J. & Arber, S. (1996). Mera conexión. Relaciones de género y envejecimien- to. En Arber, S. y Ginn, J. (1996). Relaciones entre género y envejeci- miento: enfoque sociológico. España, Madrid: Narcea S. A. ediciones. Gutiérrez, B. (1994). 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Estas podrían ser consideradas para otras ins- tituciones geriátricas con características de atención diurna para personas adultas mayores. Utilización de los dos instrumentos: Escala de depresión geriátrica de Yesavage y la de Hamilton, en unión con la entrevista a profundidad, para medir el grado de depresión y las estrategias de afrontamiento entre personas adultas mayores. Utilización de la Escala de depresión geriátrica de Yesavage como guía para profundizar los acontecimientos pasa- dos y dar la oportunidad para que la persona adulta mayor pueda elaborar más su historia de vida y explorar el proceso de interiorización que cada individuo hace cuando le es aplicado el instrumento. Realizar seguimiento de los diferen- tes casos detectados e involucrar a la Anales en Gerontología, N.° 6, 2010, ISSN: 1659-0813, 31-4948 apathy and depression”. The Journal of Nervous and Mental Disease (J Nerv Ment Dis.). 183, 235-239. EE.UU: Lippincott Williams & Wilkins. Palacios, M. (2001). 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