Rev. Biol. Trop. 52 (Suppl. 2): 77-94, 2004 www.ucr.ac.cr www.ots.ac.cr www.ots.duke.edu Algunas características de las corrientes marinas en el Golfo de Nicoya, Costa Rica Omar G. Lizano & Eric J. Alfaro Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR), Centro de Investigaciones Geofísicas (CIGEFI), De- partamento de Física Atmosférica, Oceánica y Planetaria (DFAOP), Escuela de Física, Universidad de Costa Rica. Apartado 2060. San José, Costa Rica; olizano@cariari.ucr.ac.cr Recibido 29-IV-2004. Corregido 01-VII-2004. Aceptado 16-VIII-2004. Abstract: The spatial and vertical structure of the water currents and its relationship with the tidal cycles were studied using current meters in the Gulf of Nicoya. In the upper gulf, the vertical marine current differences in- crease as the depth increases. The water column at the station near Chira Island (upper gulf) shows the smaller changes in currents and in temperature. The flow at the station between San Lucas Island and Puntarenas (midd- le gulf) is the most stratified in this region. Currents with magnitudes over 100 cm/seg were measured during spring tides. Changes in the lags of the surface and bottom tidal flows were measured on the order of 100 minu- tes. In general, in this upper region the flows are toward the head of the gulf when the tide is flooding and to- ward the mouth when the tide is ebbing. In the lower gulf the circulation is more complex. Along an axis between Tárcoles and Negritos Islands, changes of velocity vectors are identified between surface and bottom. The cu- rrent rotates in a different way in the water column in this region and their patterns cannot be explained only by the tidal cycles predicted for Puntarenas. These results demonstrate that the spatial and vertical variation of the marine currents of the Gulf of Nicoya is not only related to the thermohaline structure, but also to the tidal cy- cles and tide ranges that take place in this estuary. Key words: estuarine currents, Gulf of Nicoya, tidal cycles, sea water temperature, Costa Rica. Muchas investigaciones (Vargas 1995) se golfo en la parte externa y durante un período han realizado en el Golfo de Nicoya desde el completo de marea (aproximadamente 12 ho- primer estudio de Peterson (1958). Según los ras). Ningún otro estudio se ha realizado para estudios de productividad primaria (Gocke et medir directamente las corrientes a lo largo y a al. 2001), este cuerpo de agua es uno de los es- través del golfo. Estas son de importancia para tuarios más productivos en el mundo. Su diná- calcular transporte o balance de agua, nutri- mica ha sido estudiada indirectamente a través mentos, contaminantes y organismos marinos de los análisis de la distribución de parámetros (Dittel et al. 1991), que ingresan o salen de es- físico-químicos (Voorhis et al. 1983, Klemas et tos estuarios. El conocimiento de la estructura al. 1983, Valdés et al. 1987, Lizano & Vargas, vertical y de la distribución espacial de las co- 1993; Brenes et al. 1996 y Brenes et al. 2001). rrientes marinas sirve para que modelos numéri- Mediciones puntuales de las corrientes mari- cos de circulación locales (Murillo 1983, 1990; nas superficiales y subsuperficilaes y a través León et al. 1997) comparen y/o ajusten resulta- del ciclo de marea, son muy escasas en el Gol- dos. Por otro lado, el conocimiento de las corrien- fo de Nicoya. Mediciones con correntímetros tes estuarinas es importante además, en estudios se realizaron durante el estudio de Voorhis et sobre dispersión y tiempos de residencia de ele- al. (1993) en dos puntos a lo largo de eje del mentos contaminantes producto de actividades 78 REVISTA DE BIOLOGÍA TROPICAL antropogénicas que ingresan a la columna de marea de alta a baja y mitad de la marea de agua del Golfo de Nicoya. baja a alta), fue señalada en los gráficos de los En este trabajo se presentan mediciones de registros de los correntímetros con ayuda de la corrientes en la superficie y el fondo en el Golfo tabla de la predicción de marea respecto a Pun- de Nicoya. Se estudia la relación de estas co- tarenas del National Ocean Service (NOS) de rrientes con los ciclos y los ámbitos de las ma- la National Oceanic and Atmospheric Admi- reas con referencia a predicciones para nistration (NOAA) de los Estados Unidos de Puntarenas. Este estudio permite además, definir América. Las coordenadas geográficas de cada la circulación a través de la columna de agua en estación fueron determinadas con un posicio- la parte externa, cuyo patrón particular ha sido nador de satélite GARMIN–GPS 12 XL cuya solo inferida desde la estructura termohalina o precisión menor es de 4 m. Esta información modelada numéricamente en estudios anteriores. se presenta en el Cuadro 1 y sus posiciones se muestran en la Fig. 1. MATERIALES Y MÉTODOS RESULTADOS Mediciones de corrientes en superficie (aproximadamente a 1 metro de profundidad) Alrededor de 18 grupos de series de tiem- y en el fondo (a 2 metros desde el fondo) fue- po de vectores de velocidad, direcciones y ron realizadas a lo largo del eje del golfo du- temperaturas, fueron analizadas en este estu- rante 5 campañas oceanográficas entre marzo dio. Se presentan solo aquellas series más del 2000 y noviembre del 2002 utilizando co- completas, representativas y confiables (sin rrentímetros. La embarcación Kais (CIMAR- error perceptible de ruido externo en las medi- UCR), con motor fuera de borda (65HP) de 7 ciones) de las estaciones muestreadas. Sus ca- metros de eslora, fue utilizada durante estas racterísticas más importantes son resumidas en campañas. el Cuadro 2. Los muestreos fueron realizados alrededor de las bajamares y altamares y a la mitad de es- tos ciclos. Para definir estas fases se usó la ta- bla de predicción de las mareas para Puntarenas. Se usaron mini-correntímetros SD-6000 Sensordata, anclados por al menos 1/2 ciclo de marea en las estaciones. Este instru- mento registra además de la temperatura, el campo de corrientes como un promedio de los vectores de velocidad (“vector averaging”) en un tiempo asignado (5 minutos). Estos mini- correntímetros fueron diseñados para reducir el flujo oscilatorio introducido por las olas en superficie (Emery & Thomson 2001). Las profundidades en las estaciones fue- ron determinadas desde la carta batimétrica No. 21544 (Anónimo 1984). Algunas fueron verificadas con una ecosonda portátil o por medición directa desde la Kais mediante cuer- da y plomada. La posición de los medios ciclos (alta, ba- Fig. 1. Área de estudio, Golfo de Nicoya. Costa Rica. ja) y cuartos de ciclo de la marea (mitad de la Estaciones: A, B, C, D, E. INTERNATIONAL JOURNAL OF TROPICAL BIOLOGY AND CONSERVATION 79 CUADRO 1 Información sobre estaciones de muestreo, Golfo de Nicoya, Costa Rica Estación Nombre Posición Prof. (m) A Chira (Chir) 10º06’40.3’’N/85º05’56.0’’W 08 B Cortezas (Cort) 10º03’45.0’’N/84º58’48.0’’W 19 C San Lucas-Puntarenas (Sluc) 09º57’09.6’’N/84º52’25.3’’W 44 D Tárcoles (Tarc) 09º46’58.8’’N/84º40’30.6’’W 34 E Negritos (Negr) 09º46’58.7’’N/84º50’37.5’’W 48 CUADRO 2 Características de las series de las variables medidas en el Golfo de Nicoya Fecha de muestreo 14 feb, 02 23 mar, 00 10 ago, 00 20 set, 01 30 nov, 00 01 dic, 00 Chir/s* Chir/f Cort/s Cort/f Sluc/s Sluc/f Sluc/2s Sluc/2f Tarc/s Tarc/f Negr/s Negr/f T(ºC)** Tmin 29.2 28.85 26.85 25.95 26.95 25.05 27 23.6 27.75 23.55 27.8 20.9 Tprom 30.14 29.33 28.49 26.88 27.78 25.36 27.54 25.56 28.56 25.10 29.27 22.08 Tmax 31.45 33.8 35.9 27.8 28.25 27.7 28.8 26.95 32.45 27 31.2 27.05 V(cm/s)*** Vmin 3 2.2 2.8 3.6 6.8 6.4 6.8 2.6 2.2 4.4 1.8 4.8 Vprom 39.29 26.97 39.45 29.61 31.36 43.37 68.24 52.62 6.92 21.88 12.28 23.79 Vmax 79.2 51.4 80.4 59.2 51 77 112.8 105.4 15.6 39.6 26.8 35.8 Ámbito Marea (cm) 259 286 165 357 249 223 * Chir/s: estación al este de Isla Chira (A) en superfice, Chir/f: Isla Chira (A) en el fondo, etc. ** T(ºC): temperatura, Tmin: Temp. mínima, Tprom: Temp. promedio, Tmax: Temp. máxima. *** V(cm/s): velocidad de la corriente, Vmin: vel. mínima, Vprom: vel. promedio, Vmax: vel. máxima. Parte interna En la estación B, frente a Islas Cortezas (Punta Morales), se encuentra mayor diferen- Corrientes vectoriales: Las mediciones cia de las corrientes entre superficie y fondo de las corrientes en la estación al este de Isla que en Isla Chira como indica el Cuadro 2 y Chira (estación A, Fig. 1) muestran un leve Figs. 4A y 5A. Como indican estas figuras, grado de estratificación entre el flujo de super- mientras se presenta la bajamar en Puntarenas ficie y el del fondo. Esta estratificación es evi- a las 10:59 a.m., aún continuaba saliendo el dente en la diferente magnitud de la corriente flujo hacia el exterior del golfo por la superfi- que muestra el Cuadro 2 y la dirección de los cie por alrededor de 50 minutos (Fig. 4A). En vectores de velocidad de las Figs. 2A y 3A. tanto que por el fondo, justo alrededor de la ba- Una pequeña diferencia de temperatura entre jamar predicha para Puntarenas, cambiaba la superficie y fondo (Cuadro 2) respalda tam- dirección del flujo (quiebre de marea) hacia el bién este criterio (ver también Figs. 2C y 3C) . interior del golfo (Fig. 5A). Las diferencias 80 REVISTA DE BIOLOGÍA TROPICAL perceptibles en temperatura entre superficie reloj), desde una dirección este-sureste (ESE, y fondo (Cuadro 2 y Figs. 4C y 5C) apoyan Fig. 2B) hasta una dirección norte-noroeste este criterio. (NNW), el flujo se ajusta rápidamente al eje Más evidente es esta estratificación de flu- del golfo. jos entre superficie y fondo para el canal entre Para la estación al frente de Cortezas (B), San Lucas y Puntarenas (estación C), como la marea quebró primero en el fondo (Fig. 5A) muestra el Cuadro 2 y las Figs. 6A y 7A. Co- con una rotación ciclónica. Las direcciones de mo se nota en figuras, mientras que en el fon- la velocidad máxima o promedio (Figs. 4B y do justo alrededor de la altamar (11:19 a.m.), el 5B), mostraron menor dispersión angular en flujo comienza a cambiar de dirección (Fig. superficie que en el fondo. 7A), en la superficie aún continua subiendo ha- Para la estación de San Lucas-Puntarenas cia el interior del Golfo por al menos 80 minu- (C) mostrada en Figs. 6 y 7, se nota que el tos (Fig. 6A). quiebre de marea se inició primero en el fondo La excepción a este comportamiento se después de la altamar (aproximadamente 25 presentó en setiembre del 2001 en el canal San minutos después, Fig. 7-A) con una rotación Lucas-Puntarenas (estaciones Sluc2s y Sluc2f, anticiclónica (favor de las manecillas del re- Cuadro 2), donde a diferencia de los flujos de loj). La Fig. 6-B muestra una mayor dispersión agosto del 2000 (estaciones Slucs y Slucf, Cua- angular de la corriente en superficie que con dro 2, Figs. 6 y 7), el flujo en el fondo no cam- respecto al fondo (Fig. 7B). En la rotación an- bió justamente alrededor de la bajamar ticiclónica del fondo se notan direcciones des- predicha para Puntarenas (09:56 a.m.), sino que de el nordeste (NE), indicando flujos con a las 10:36 a.m., 40 minutos después, como alguna importancia desde esas direcciones muestran las Figs. 8. Para ese mismo día la ma- (desde el estero de Puntarenas). En superficie rea en la superficie continuó bajando por alre- se realizó mientras tanto, una rotación ciclóni- dedor de 140 minutos (2 horas, 20 minutos) ca con un quiebre de marea que se manifestó después de la hora de la bajamar predicha. Esta unos 90 minutos después de la altamar predi- diferencia es atribuida al gran ámbito de la ma- cha para Puntarenas (11:19 a.m.). rea que se dió para ese día (3.57 m, Cuadro 2), Durante la marea de gran ámbito del 20 una de las mareas vivas más altas para ese año. setiembre del 2001 (Cuadro 2), alrededor de la Los problemas del anclaje en este lugar bajamar solo hubo un flujo en superficie hacia (objetos en el fondo), pudieron haber afectado fuera del golfo (SSE) durante todos los 240 mi- las mediciones del fondo, por lo que estos re- nutos de mediciones (4 horas). Este continuó sultados se deben analizar con alguna reserva. así por al menos 2 y 1/4 horas en la misma di- Las corrientes en esta ocasión sobrepasaron los rección después de la baja señalada en Fig. 8A. 100 cm/seg (Cuadro 2), tanto en superficie co- Por el fondo hubo una rotación, o cambio de mo en el fondo, valores indicativos de corrien- dirección, aproximadamente 1 y 1/4 horas des- tes marinas de gran fuerza. pués de la baja predicha para Puntarenas. Dirección promedio de las corrientes: Temperatura: Los cambios en tempera- En el interior del Golfo las corrientes marinas tura en el interior del golfo son pequeños (1 a parecen ajustarse al eje de golfo (sureste a no- 3 grados, Cuadro 2) en la mayoría de estas es- roeste, o viceversa) y al gradiente de profundi- taciones, y no muestran una relación identifi- dad (Fig. 1), mostrando la mayoría, una cable con el ciclo de la marea. En las dirección de entrada de la marea en el cuadran- estaciones más interiores (A y B) no se encon- te noroeste (NW), y una dirección de salida de tró prácticamente estratificación vertical de la la marea en el cuadrante sureste (SE). temperatura (Figs. 2A y 5C). Estas mediciones En la estación Chira (A), aunque el cam- se tomaron en la época seca, justamente cuan- bio o “quiebre” de la marea significa una do este estuario se torna más bien pasivo (el rotación ciclónica (contra las manecillas del flujo entra al interior del golfo cuando la marea INTERNATIONAL JOURNAL OF TROPICAL BIOLOGY AND CONSERVATION 81 Fig. 2. Corrientes y temperatura en superficie en la estación Chira (A) el 14 de febrero del 2002. A: vectores de velocidad de corriente. B: direcciones de las velocidades máxima y promedio por cada 15 grados. C: tem- peratura (ºC). Golfo de Nicoya, Costa Rica. 82 REVISTA DE BIOLOGÍA TROPICAL Fig. 3. Corrientes y temperatura en el fondo en la estación Chira (A) el 14 de febrero del 2002. A: vecto- res de velocidad de corriente. B: direcciones de las velocidades máxima y promedio por cada 15 grados. C: temperatura (ºC). Golfo de Nicoya, Costa Rica. INTERNATIONAL JOURNAL OF TROPICAL BIOLOGY AND CONSERVATION 83 Fig. 4. Corrientes y temperatura en el superficie en la estación Cortezas (B) el 23 marzo de 2000. A: vectores de veloci- dad de corriente. B: direcciones de las velocidades máxima y promedio por cada 15 grados. C: temperatura (ºC). Golfo de Nicoya, Costa Rica. 84 REVISTA DE BIOLOGÍA TROPICAL Fig. 5. Corrientes y temperatura en el fondo en la estación Cortezas (B) el 23 marzo de 2000. A: vectores de velocidad de corriente. B: direcciones de las velocidades máxima y promedio por cada 15 grados. C: temperatura (ºC). Golfo de Nicoya, Costa Rica. INTERNATIONAL JOURNAL OF TROPICAL BIOLOGY AND CONSERVATION 85 Fig. 6. Corrientes y temperatura en la superficie en la estación San Lucas-Puntarenas (C) el 10 de agosto del 2000. A: vectores de velocidad de corriente. B: direcciones de las velocidades máxima y promedio por cada 15 grados. C: temperatura (ºC). Golfo de Nicoya, Costa Rica. 86 REVISTA DE BIOLOGÍA TROPICAL Fig. 7. Corrientes y temperatura en el fondo en la estación San Lucas-Puntarenas (C) el 10 de agosto del 2000. A: vectores de velocidad de corriente. B: direcciones de las velocidades máxima y promedio por cada 15 grados. C: temperatura (ºC). Golfo de Nicoya, Costa Rica. INTERNATIONAL JOURNAL OF TROPICAL BIOLOGY AND CONSERVATION 87 Fig. 8. Corrientes en la superficie: A y en el fondo: B en la estación San Lucas-Puntarenas (C) el 20 setiembre del 2001. Golfo de Nicoya, Costa Rica. 88 REVISTA DE BIOLOGÍA TROPICAL Fig. 9. Corrientes y temperatura en la superficie en la estación Tárcoles (D) el 30 de noviembre del 2000. A: vecto- res de velocidad de corriente. B: direcciones de las velocidades máxima y promedio. C: temperatura (ºC). Golfo de Nicoya, Costa Rica. INTERNATIONAL JOURNAL OF TROPICAL BIOLOGY AND CONSERVATION 89 Fig. 10. Corrientes y temperatura en el fondo en la estación Tárcoles (D) el 30 de noviembre del 2000. A: vec- tores de velocidad de corriente. B: direcciones de las velocidades máxima y promedio. C: temperatura (ºC). Golfo de Nicoya, Costa Rica. 90 REVISTA DE BIOLOGÍA TROPICAL Fig. 11. Corrientes y temperatura en la superficie en la estación Negritos (D) el 01 de diciembre del 2000. A: vectores de velocidad de corriente. B: direcciones de las velocidades máxima y promedio. C: temperatura (ºC). Golfo de Nicoya, Costa Rica. INTERNATIONAL JOURNAL OF TROPICAL BIOLOGY AND CONSERVATION 91 Fig. 12. Corrientes y temperatura en el fondo en la estación Negritos (D) el 01 de diciembre del 2000. A: vec- tores de velocidad de corriente. B: direcciones de las velocidades máxima y promedio. C: temperatura (ºC). Golfo de Nicoya, Costa Rica. 92 REVISTA DE BIOLOGÍA TROPICAL está subiendo y sale cuando la marea está ba- (11:33 a.m.), y que comienza a rotar en contra jando) como lo señaló Peterson (1958) y cuan- de las manecillas del reloj (ciclónico), luego do se rompe la estratificación vertical (Lizano del minuto 350 (2 horas después de la baja se- 1998, Brenes et al. 1996). La única estación en ñalada). Mientras que por el fondo el flujo co- esta región con cambio existente es la (C) mienza a rotar a favor de las manecillas de (Figs. 6C y 7C), con diferencias de hasta 4 ºC reloj (anticiclónico) incluso unos 60 minutos entre superficie y fondo. antes de la baja en Puntarenas, mostrando una gran dispersión angular (Fig. 10B). Parte externa En la estación (E), la rotación en superfi- cie (Fig. 11B) es anticiclónica, cambiando de Corrientes vectoriales: A diferencia de la dirección notablemente unos 120 minutos an- parte interna, el comportamiento vectorial de tes de la bajamar en Puntarenas (12:13 p.m.). las corrientes en la parte externa, indica que es- Por el fondo, el flujo mostró una dirección oes- tas tienen un desfase marcado respecto de las te (W) al principio y rotó anticiclónicamente bajamares y altamares predichas para Puntare- después, para establecer un flujo más o menos nas. La estación D frente a la desembocadura sostenido y fuerte con dirección norte (N) pri- del Río Tárcoles (Figs. 9 y 10), muestra que el mero y una norte-noreste (NNE) después, si- flujo de la marea en la superficie no cambia al- guiendo los contornos de profundidad. rededor de la bajamar respecto a Puntarenas Temperatura: No se encuentran patro- (11:33 a.m.). nes definidos de la variación temporal de la El flujo tiene una dirección hacia el inte- temperatura en las estaciones externas que rior de la costa unos 135 minutos después (2 y puedan ser claramente identificable con los 1/4 horas) después de la bajamar marcada en la cambios de flujo y ciclos de marea. Los regis- Fig. 9A. Por el fondo, sin embargo, el flujo ha tros si muestran estratificación en temperatu- cambiado (hacia el interior del golfo) unos 60 ra entre superficie y fondo en estas minutos antes que la bajamar en Puntarenas. estaciones, con diferencias de hasta 7 ºC, Unos 115 minutos después de esa baja, hacia la (Cuadro 2 y Figs. 9 a 11C) que son asociadas mitad del ciclo entre bajamar y alta, se estabi- a diferentes masas de agua: aguas oceánicas, liza un flujo fuerte con dirección norte-noroes- mas frías, salinas y densas (Lizano 1998, Li- te (NNW), siguiendo los contornos de zano y Vargas 1993, Brenes et al. 1996) por el profundidad. fondo, y aguas costeras, menos salinas y más Los vectores de la corriente de la estación cálidas por la superficie. (E) al sur de Islas Negritos (Figs. 11 y 12) tie- nen un comportamiento casi contrario a la es- tación (D) de Tárcoles (Figs. 9 y 10). Aun DISCUSIÓN cuando el ciclo de la marea indica la baja en Puntarenas (12:33 pm), el flujo de la marea en Parte interna superficie en estación (E) es hacia el interior del golfo desde aproximadamente 120 minutos Es claro que el Golfo de Nicoya es un es- (2 horas) antes de esta hora (Fig. 11A), y con- tuario típico donde se puede encontrar estratifi- tinua hacia el interior los 180 minutos (3 horas) cación vertical de parámetros físico-químicos que muestra esta figura. Por el fondo muestra como temperatura y salinidad (Voorhis et al. una característica similar, aunque con un cam- 1983, Lizano y Vargas 1993, Lizano 1998, bio mas lento. Brenes at al. 1996, Brenes et al. 2001). Pero Dirección promedio de las corrientes: también se puede encontrar estratificación ver- La Fig. 9B muestra que en la superficie en es- tical de flujos de agua entre la superficie y el tación (D), hay un flujo sostenido hacia el fondo. Esta estratificación de flujos es menor exterior del golfo alrededor de la bajamar en la estación más interna (estación A) dada la INTERNATIONAL JOURNAL OF TROPICAL BIOLOGY AND CONSERVATION 93 menor profundidad. La época de muestreo (al- direcciones de flujo parecen ser contrarios al- rededor de la estación seca), también contribu- rededor de un período particular del ciclo de yó a la poca estratificación encontrada, ya que marea. Es decir, mientras que por el lado del este cuerpo de agua justamente se comporta Tárcoles (estación D) el flujo de agua es hacia como un estuario pasivo alrededor de esta el exterior del golfo en superficie, por el lado época (Peterson 1958), cuando hay poca des- de Negritos (estación E), es hacia el interior carga de agua dulce y cuando los vientos rom- por la superficie y por el fondo. Esto evidencia pen la estratificación en la columna de agua una dinámica distinta de los flujos de agua en (Lizano 1998). el exterior del golfo a lo largo de este eje trans- Conforme las profundidades se van ha- versal durante el ciclo de marea. Esto también ciendo mayores y las descargas de los ríos se ha sido inferido desde mediciones termohali- hacen más significativas durante la estación nas realizadas por Voorhis et al. (1983). lluviosa (Lizano 1998), la estratificación en los En general, los desfases de la marea de las flujos en la parte interna se hace evidente, sien- estaciones en todo el golfo respecto a la marea do la estación (C) la más profunda y estratifi- predicha para Puntarenas, las variaciones del cada en esta región. vector velocidad y la temperatura, dependen Los cambios de la marea en las estaciones también del ámbito de la marea alrededor del interiores muestran un desfase con respecto a cual se realizan las mediciones (Cuadro 2). Gran- la marea de Puntarenas, siendo diferente en la des ámbitos de marea pueden retrazar el arribo, o superficie y fondo, y mayor conforme se alejan quiebre de la marea, por la fricción generada tan- de Puntarenas. Pero siempre el cambio se sien- to en el fondo como entre capas, de los flujos ha- te primero en el fondo en todas ellas, eviden- cia y desde el interior del Golfo de Nicoya. ciando una transferencia más inmediata de la Desfases del cambio de flujo de la marea entre onda de marea en las capas profundas, una ca- superficie y fondo de hasta 100 minutos fueron racterística típica de estuarios de cuña salina medidos en algunas estaciones (Fig. 8). (Knauss 1978, Lizano 1998). Los resultados de este estudio demuestran En general en esta parte interna el flujo es que la circulación del Golfo de Nicoya no pue- hacia dentro del golfo cuando la marea sube, y de ser considerada como una masa de agua hacia fuera cuando la bajamar, siguiendo el eje uniforme que entra y sale, en respuesta a la on- del golfo y el gradiente de profundidad. Esto es da de marea, como ha sido simulado con mo- más evidente a la mitad de los ciclos de marea, delos de circulación unidimensionales. que es cuando el flujo de la marea está bien de- Además de mostrar estratificación vertical de finido. Sin embargo, justo alrededor de los flujos, la circulación es más compleja, princi- máximos de marea (alta y baja respecto a Pun- palmente en la parte externa. Hay diferencias tarenas), el flujo no está claramente definido, y espaciales y a través de la columna de agua, pueden encontrarse estratificaciones de flujos, tanto en magnitud como en dirección. Modelos hasta con diferente dirección, en esta región. costeros de circulación tridimensional (Svend- Las velocidades son mayores en superficie que sen et al. 2004) son requeridos para estudiar en el fondo en todos los casos; esto último aso- apropiadamente estos cuerpos de agua. ciado a la fricción. Parte externa AGRADECIMIENTOS En el exterior del Golfo hay más variación Al Capitán Eleazar Ruiz de la embarca- vertical de la magnitud y dirección de las co- ción Kais del CIMAR, por la ayuda en la toma rrientes y la temperatura. Pero además, la circu- de datos de campo. A Davis Morera por su lación es muy particular en un eje transversal ayuda en el transporte y toma de datos. A la Tárcoles-Negritos (estaciones D y E). Las Vicerrectoría de Investigación por el apoyo 94 REVISTA DE BIOLOGÍA TROPICAL económico a través del proyecto No. 808-A0- Emery, W. J. & R. E. Thomson. 2001. Data analysis 069, así como al Proyecto No. 808-A0-506: methods in physical oceanography. Elsevier. New Contaminación Costera en Costa Rica (CoCos- York. 638 p. Ri) financiado por la Fundación CR-USA y Klemas, V., S. G. Ackleson, M. M. Murillo & J. A. Vargas. coordinado por José A. Vargas del CIMAR. 1983. Water quality assessment of the Golfo de Ni- coya, Costa Rica. Progress report of the 1980-1981. International Sea Grant Program. University of De- laware, College of Marine Studies, Newark. 96 p. RESUMEN Knauss, J. A. 1978. Introduction to physical oceano- Se estudia la estructura espacial y vertical de las co- graphy. Prentice. Nueva Jersey. 338 p. rrientes en el Golfo de Nicoya y su relación con los ciclos Gocke, K., J. Cortés & M. M. Murillo. 2001. Planktonic de marea usando correntímetros. Se encuentra que en el in- primary production in a tidally influenced mangrove terior del golfo, la variación vertical de las corrientes mari- forest on the Pacific coast of Costa Rica. Rev. Biol. nas aumenta conforme aumenta la profundidad. La estación Trop. 49 (Supl 2): 279-288. de Isla Chira muestra un menor grado de variación, tanto en corrientes como en temperatura. La estación entre Isla San Lizano, O. G. & J. A. Vargas. 1993. Distribución espacio- Lucas y Puntarenas es la más estratificada en flujos en esta temporal de temperatura y salinidad en la parte interna región. Se midieron magnitudes de corrientes sobre los 100 del Golfo de Nicoya. Tecnología en Marcha. 12: 3-16. cm/seg durante mareas vivas extraordinarias. Se encontra- ron desfases del quiebre o cambio de flujo de las mareas en- Lizano, O. G. 1998. Dinámica de la parte interna del Gol- tre superficie y fondo, de hasta 100 minutos. En general en fo de Nicoya ante altas descargas del Río Tempisque. esta parte interna los flujos son hacia el interior del Golfo Rev. Biol. Trop. 46 (Supl 6): 11-20. cuando la marea está entrando y hacia el exterior, cuando la marea está bajando. En el exterior del Golfo la circulación León, S., C. L. Brenes, S. Brenner & N. Krees. 1997. In- es más compleja. A lo largo de un eje Tárcoles-Negritos, se forme final del proyecto: Ecología del Golfo de Ni- identifican flujos que rotan de manera distinta entre super- coya. Universidad Nacional de Costa Rica. 70 p. ficie y fondo, cuyos patrones no pueden ser fácilmente ex- Murillo, L. M. 1983. Un modelo para el régimen de inter- plicados según los ciclos de la marea respecto a cambio dispersivo en el estrecho de Puntarenas. Tec- predicciones mareales en Puntarenas. Estos resultados de- nología en Marcha. 6: 15-22. muestran que la variación espacial de las corrientes marinas del Golfo de Nicoya está relacionada no solo a la estructu- Murillo, L. M. 1990. La circulación de las mareas en el ra termohalina, sino que también, a los ciclos y ámbitos de Golfo de Nicoya. Tecnología en Marcha. 10: 51-76. las mareas que se producen en este cuerpo de agua. Peterson, C. L. 1958. The physical oceanography of the Gulf of Nicoya, Costa Rica, a tropical estuary. Bull. Inter. 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