Reviviendo las Raíces Bröran Recuperación y apropiación de Cuentos, Leyendas e Historias originarias de Térraba. Universidad de Costa Rica Vicerrectoría de Acción Social Iniciativas Estudiantiles Proyecto: IE-35 Recuperación y apropiación de cuentos, leyendas e historias originarias de Térraba En el marco de las Iniciativas Estudiantiles de Acción Social 2014-2015 Vicerrectoria de Acción Social Universidad de Costa Rica Para mayor información: Correo: iniciativaestudiantiles.vas@ucr.ac.cr Teléfono: 2511-1218 / 2511-1201 /2511-6227 EDICIONES INICIATIVAS ESTUDIANTILES DE ACCIÓN SOCIAL, VICERRECTORÍA DE ACCIÓN SOCIAL, UNIVERSIDAD DE COSTA RICA. “Reviviendo las Raíces Bröran” Tercera Edición. La presente versión es Derecho de Autor© 2017 de las y los autores; algunos derechos reservados. Esta obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución. ISBN 978-9968-619-69-1 Web: https://accionsocial.ucr.ac.cr/iniciativas__estudiantiles Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional. Personas Autoras y colaboradoras: Comunidad de Terraba: Lidsy Najera Rivera, Antonio Nájera Rivera, Estrella García, Rivera, Paulino Nájera Rivera, Estefani Fernandez Rivera, Fidelia Rivera Fernández, Yessi Nájera Morales, Paolo Najera Rivera, Josué Nájera Morales, Adan Rivera Fernández, Brandon Nájera Zuñiga, Gerald Steve Villanueva Villanueva, Keilor José Nájera Zuñiga, Sara Nájera Morales, Gadiel Nájera Morales, David Nájera Morales. Estudiantes de Lic. Administración de la Educación No Formal: Rebeca Varela Víquez, Javier Murillo Solís, Raynier Ureña Garro. Revisión General y Acompañamiento: M.Sc. Mariana Buzó Garay. Lic. César Noguera Núñez. Ruth Taylor Zúñiga. Bach. Susana Ureña Mora. Mariana Mora Blanco. Josué Pérez Hidalgo. Dr. Manuel Enrique Luján Ferrer. Diseño Gráfico y Diagramación: Bach. Josué Pérez Hidalgo Revisión filológica: Licda. Nicole Cisneros Vargas. Edición: Iniciativas Estudiantiles de Acción Social Vicerrectoría de Acción Social, Universidad de Costa Rica. Créditos Agradecemos profundamente a la comunidad indígena de Térraba por recibirnos de una manera tan cálida y solidaria, a los ancestros y ancestras por permitirnos estar. A Toño, profesor de Cultura, gracias por recibirnos e invitarnos a realizar esta aventura, por las historias y saberes compartidos y por tanta perseverancia. A la familia Nájera Rivera: Paulino, Fidelia, Paolo, Adán, Lidsy, Marcos; Fabián, del Rincón Ecológico Cultural Térraba; a la familia Villanueva: Eulalia, Gérald, Jeffrey, Josué, Yuva del Centro etno-turístico El Descanso, gracias por la confianza de recibirnos en sus hogares, las provechosas conversas y las ricas comidas, muchas gracias por acompañarnos siempre y creer en este proyecto. Gracias a la niñez y a la juventud de Térraba, que se aventruaron a iniciar y concluir esta travesía, dándole vida a este proyecto: Brandon, Keilor, Sara, Gadiel, David, Josué, Yessi, Estefani, Estrella y Lidsy. Agradecemos también a todo el equipo de Iniciativas Estudiantiles, por todo el apoyo que nos brindaron, a Mariana, Ruth, César, Susana y Josué. Así como a Manuel Enrique Luján Ferrer y a M.L. Marjorie Jiménez Castro. Agradecimientos Este libro, las historias y saberes que encontrarán en las siguientes páginas son fruto del esfuerzo de un grupo de niños, niñas, jóvenes, adultos y adultas indígenas Bröran que decidieron reunirse para recuperar los saberes ancestrales de su etnia, para reconocerse, fortalecer su identidad, su cultura, y poder compartirlos con otras personas tanto de su pueblo como de otros lugares fuera de su territorio. La etnia Bröran -conocida como Teribe- es parte de las 8 etnias indígenas de Costa Rica que aún resisten; habita en Térraba, territorio indígena ubicado en el cantón de Buenos Aires, en la zona sur del país. Para este pueblo originario, su territorio es parte de su historia, cultura e identidad, es también parte fundamental para su modo de vida por medio del respeto y cuido de la naturaleza, la siembra y la pesca; también es su hogar. Actualmente la mayoría de su territorio se encuentra en manos de personas no indígenas; no obstante, el valiente pueblo Bröran se encuentra en procesos de recuperación de tierra y revitalización cultural. Semillitas de saber 1 1 A lo largo de todo el 2015, estudiantes de la Iniciativa Estudiantil “Recuperación y apropiación de cuentos, leyendas e historias de Térraba”, de la Universidad de Costa Rica, y un grupo de indígenas Bröran nos reunimos mes a mes en un espacio de encuentro comunitario-educativo para el diálogo y fortalecimiento de saberes, con el objetivo de que la juventud y la niñez se interesen, pregunten, busquen, reflexionen e investiguen acerca de su cultura ancestral. En este espacio de encuentro nos reconocimos, jugamos, reflexionamos entorno al significado de los saberes y al interés de cada participante al respecto; contamos historias, reconoci- mos y exploramos el territorio de Térraba. A partir de las experiencias de estos espacios de convivencia surge el libro Reviviendo las raíces Bröran. Esperamos contribuir con la revitalización cultural Bröran y que este material sea una semillita para promover el interés de las nuevas generaciones en su cultura. 12 13 16 Era diciembre y todos en el pueblo de Térraba estaban esperando la llegada de las fiestas del juego del Toro y la Mula. Estaban alistando tamales, hablando, reuniéndose, cantando por ahí. De repente, escucharon un sonido que venía de Quebrada Honda, un sonido profundo, grave. Todos en el pueblo se quedaron detenidos, en silencio, escuchando. Nadie se atrevía ir a Quebrada Honda a fijarse qué era lo que pasaba, solamente se escuchaba el sonido; entonces, de un pronto a otro, empezaron a escuchar a las Cocalecas cantar, cantar y cantar. Después de un rato, inició la lluvia y alguien se acercó para conocer qué era aquel sonido. Allí se dio cuenta de que era el río que traía cosas, lo de siempre, piedras y barro... pasó un ventorral, un poco de viento. En Térraba, el viento soplaba muy fuerte, más de lo normal. La gente estaba extrañada; no era el viento tradicional de diciembre, ese viento tranquilo y alegre que anuncian las fiestas. Entonces, un mayor se percató, pensó que el espíritu del bosque estaba molesto. Ushi bröran Espíritu Bröran 17 Silencio total, se oían las hojas caer, solo se escuchaban gotas de la lluvia; era casi un silencio total. De vez en cuando, una rama chocaba contra otra, pero eran grupos de animales que viajaban, de un lado y para otro. En esa tranquilidad empezaron a volar los halcones. El halcón andaba vigilando, viendo cómo vivían las personas Bröran. El halcón descendió y se puso en una rama, para observar a las cocaletas cantar. Mientras, los monos empezaron a acercarse para molestar al ave. Cuando el halcón intentó volar no pudo porque tenía las plumas mojadas. Permaneció allí un rato, hasta que vino el ventorral y secó las plumas del halcón; entonces, salió volando y los monos no pudieron alcanzarlo. El halcón se elevó y escuchó un ruido, era el río que traía piedras; así que bajó a vigilar de nuevo. Mientras, los monos siguieron brincando y haciendo travesuras entre las ramas. En el momento que pasaron las cocalecas, los monos les arrojaron palos; cuando vieron a las mariposas, se fueron a tocarlas. Después se fueron al árbol de caimito y, al anochecer, al de espavelo. 18 El árbol de espavelo pensó: “¡Ay no! Ahí vienen los monos, me van a rasguñar y les voy a alimentar. Pero no importa, voy a estar contento, son parte del bosque y son parte también de mi herencia. Si no comieran y botaran mis semillas, no habría más bosque; además, así también les doy alimento a los peces”. Al rato, los monos se fueron caminando a la orilla del río Térraba. El río, por su parte, estaba preocupado de que llegaran personas a caminar por todos lados, se preguntaba qué iba ser de él y de los bichitos a los que él les daba vida. Los monos llegaron a la orilla y gritaban preguntándole qué que iba a pasar, que estaban asustados, pero él respondió que también estaba asustado. Junto a ellos había un señor al que le preguntaron qué iba a ser de ellos, pero el hombre no dijo nada porque estaba tomando chicha. 19 Eran los juegos del Toro y la Mula en Térraba, el hombre festejaba con chicha que venía el juego tradicional, no le interesaba ninguna otra actividad; estaba enfocado en los juegos, elaboraba su traje y su máscara para jugar durante la noche. Antes de ir a jugar, el señor fue al bosque a hacer una reflexión, encomendarse bajo un árbol de Ceibo y, así, dar comienzo al juego. De repente, llegaron los animales alrededor de él y le preguntaron al árbol de Ceibo qué es lo que iba a pasar. Entonces, el Ceibo los tranquilizó, nada iba a pasar, todo iba a estar bien para la celebración del juego del Toro y la Mula. Cuento elaborado colectivamente 20 21 En un tiempo, la tierra era habitada por animales que cuidaban y protegían la naturaleza. Un día, algunos se transformaron en personas y subieron a un lugar desde donde se podían ver, a lo lejos, muchas sabanas naturales rodeadas por árboles. Entonces dijeron: “Vamos a buscar un material en donde impregnar nuestra firma, con puño y letra, para hacer un juramento al eterno Dios que cuidaremos el bosque, porque es la vida del ser humano y de todo animal”. Encontraron una sabana y una piedra y proclamaron: “Colocaremos este pacto para que muchos vean nuestro compromiso con el creador de todo lo que hay en la Tierra. Los térrabas se convertirán en monos cara blanca y siempre estarán separados por grupos de ellos mismos pero de diferentes características; los brunkas representarán a los chanchos de monte porque su vivencia es estar unido en un solo grupo. Los bribris serán representados por el tigre y la madre naturaleza los protegerá con el cálido abrigo de su clima”. La piedra de Mano de Tigre 24 A esta inscripción se le conoce como la piedra de mano de tigre. Hasta el día de hoy, los conocidos en idioma Térraba como yaygo son buenos trepadores de los árboles; a los brunkas se les identifica como Sri Shto y el pueblo bribri nunca pudo el conquistador español domar la madre tierra y su misterio. El tigre en idioma Térraba se conoce como Dbon. Al cumplirse la profecía, decía, pasarán muchos bejucos que alumbrarán y se colgarán para comunicarse unos con otros, sus tierras pasarán a ser de extraños que solo las destruirán, y todo desaparecerá: el bosque, la tierra, animales y el agua. 25 26 Esta es la historia de un cazador que buscaba el alimento para su familia. En las grandes sabanas que se encuentran en el territorio Térraba al atardecer de los días con luna llena, antes que saliera esta, salían los venados cola blanca a comer los cogollos de los guarumos, sus plantas favoritas. El cazador los esperaba a pesar de los posibles peligros de la noche, pues los venados cola blanca abundaban en el territorio de Térraba. El hombre usaba la carne para comer y el cuero como abrigo y para acostar a sus hijos en sus camas de chonta al dormir. Un día el hombre salió a buscar algún animal para llenar su mesa de alimento. Caminó y no muy lejos de su casa encontró un venado; no lo pudo cazar, pero se lo encontraba cada tanto, hasta después de salir la luna, como era la costumbre de los venados salir. Antes de que saliera la luna llena, el cazador fue a revisar el cultivo del frijol. Allí vio a los venados comiendo, aprovechó, entonces, el momento para cazar al animal de gran tamaño, de unos 80 a 100 kilos de peso. Piedra del Venado 27 Una vez que llegó a su casa, lo colgó y lo desolló, cuando lo estaba descuartizando, es decir partirlo en pedazos, encontró dentro del venado una pequeña piedrecita envuelta como en un saco de cabuya. La guardó y no le contó a su compañera el hallazgo. Lo que ahora tenía era el oráculo del venado, un objeto poco común. Después de sucederle esto, cuando salía y veía algún venado se le facilitaba cazarlo; pero esta piedrecita no la podría sacar ni llevarla al monte y mucho menos cuando iba a cazar. Un buen día, el cazador decidió ir a buscar un buen venado. Le habían dicho que en la sabana de San Andrés, camino por el Camino Real, había grandes venados. Al atardecer, estando ya en el lugar, miró un venado que traía una gran cornamenta. El hombre se inclinó para apuntarlo bien y, de pronto, miró que detrás del venado venía otro igual, y detrás del segundo venía otro igual que el primero, y el hombre se asustó. Era un lugar solitario de grandes extensiones de pasto natural y de montañas a su alrededor; corría el viento y había árboles conocidos como chumico, cuyas hojas de lija las utilizaban las abuelas para lavar los asientos de sus casas y también para lavar sus utensilios de cocina. 28 Estos árboles están llenos de hormiga, pero al cazador no le quedó más que subirse al árbol de chumico y, una vez arriba, le pasó lo que no se imaginaba. Empezaron las hormigas a picarlo, pero se asustó más cuando los venados rodearon el árbol y empezaron a cabecear el árbol con ganas de botarlo. Entonces, se preguntó: “¿Será que me traje la piedra?”. Se tocó las bolsas y se encontró la piedrecilla. Para que no lo picaran más las hormigas, el hombre tiró la piedra y el venado más arruinado y flaco se la tragó. Así, los venados desaparecieron como por arte de magia. 29 Eran tiempos muy antiguos y la población tenía mucho respeto y temor por lo que consideraba peligroso o que lo podía afectar a cada uno de ellos. Sin embargo, siempre aparece alguien envidioso, que no acepta vivir y luchar sino solo espera que todo le caiga del cielo. La señora de este relato quería que su hija se casara con un hombre adinerado para que esta no pasara lo que su madre había vivido. Sin embargo, la mamá de la muchacha empezó a notar que la muchacha iba mucho para el monte y cuando volvía traía con la leña una serpiente, una serpiente que cuando la muchacha bajaba la leña se soltaba y se iba. Pasado el tiempo, la muchacha volvía cada vez más tarde del bosque y ahora volvía también con carne de animales: venado, tepezcuintle, pescado... ¿Cómo lo lograba? Un día, al anochecer, en la oscuridad, escuchó un picoteo de cascos de caballo. Vio un ejemplar de color negro y con una montura negra con remaches de plata. La historia de Canta Gallo y la laguna Karsi 32 Sus sospechas se habían hecho realidad, con gran temor le preguntó qué era lo que buscaba. Él le contestó: “Vengo en busca de tu pensamiento, tu deseo de que ella se case un día con alguien adinerado; además, vengo por tu hija, yo la conozco hace mucho tiempo”, pues era la serpiente con la que siempre volvía. Ella recordó lo que había dicho, caminó donde el sacristán, persona que estaba dedicada a reprender malos espíritus que llegaban a la comunidad. El pueblo estaba esperando lo que le pasaría al espíritu que por culpa de esta mujer había llegado. El cura la reprendió: “Vete porque has pensado muy mal. Corre por tu vida, ya no puedo hacer nada por ti ni por tu hija”. Fue a ver a otra persona mayor quien la reprendió: “Esto que ha pasado, que este espíritu viniera, es culpa suya por desear algo malo. Ahora el espíritu malo ha venido y vamos a tener que quemarla junto a su hija y el espíritu”. Cuando ella regresó de donde andaba ya la venían persiguiendo algunas personas para quemarla y antes que le rodearan la casa recogió un gallo negro que tenía y huyó por el camino real hasta llegar a las sabanas de volcancito. 33 Al estar cerca de la orilla del río, notó que sus perseguidores ya la alcanzaban, así que se lanzó en la poza conocida como Canta Gallo. La hija y el espíritu, por su parte, huyeron a la laguna de Karsi en Bijagual, donde se puede encontrar hoy en día una gran serpiente. Allí formaron una familia como cualquier como todas, únicamente que era una familia de serpiente. Esta poza tiene de largo en la actualidad unos 300 metros y de ancho unos 100 metros y en ella viven muchos peces y muchos lagartos; cuando no se escucha el canto del gallo existe un silencio sepulcral. 34 Cuentan los antepasados que los problemas económicos nos llevan a tener malas prácticas, ya que nos vemos envueltos en peligrosas actividades. Es el caso de un hombre que buscó ayuda del más allá, con espíritus de las tinieblas u oscuridad. Realizaba muchos trabajos solo y su esposa no sabía cómo, pero de vez en cuando en las noches se desaparecía. El joven tenía los siete genios o duendes negros, que dicen que son pequeños negrillos metidos en un vaso de vidrio que se alimentan con clavos, agujas y vidrio. Por eso a la señora se le perdían las agujas y todo lo que era de hierro. A estos genios no los podía ver nadie, nada más su dueño o el que hubiera hecho el pacto, quien sería llevado por el espíritu de las tinieblas cuando muriera. Un día el hombre olvidó esconder el frasco. La esposa empezó a buscar las agujas para coser y se encontró el tarrito de vidrio y dentro unos seres que se movían; ella, llena de curiosidad, lo destapó y los seres se convirtieron en enanos. “¿Qué trabajo quiere que le hagamos?”, le preguntaron los duendes. La Cerca de Piedra 35 La mujer, sorprendida, les contestó primero que se le vino a la cabeza: “Vayan a agarrar el maíz”, dijo, pues su esposo tenía una gran milpa de maíz que estaba llena de elotes apenas para chorreadas. Así que se fueron y volvieron al haber transcurrido una hora con el maíz. Los siete negros de pequeña estatura le volvieron a preguntar “¿Qué trabajo más deseas?”. Entonces, la mujer vio un montículo de piedra y respondió “Vayan a amontonar toda la piedra y formen una cerca”. Cuando el esposo volvió a casa, después de mediodía, la mujer le contó lo ocurrido. Con espanto y llena de nervios, narró “yo encontré un frasco con unos pequeños genios y me preguntaron qué trabajo iban a hacer por mí. Les mandé a buscar maíz, se fueron y al momento regresaron con lo que les había mandado a hacer”. “Mujer ¿qué has hecho?”, reclamó el hombre al mismo tiempo que tomaba su cabeza. La esposa contestó que en ese momento los duendes están amontonando la piedra y formando una cerca para que ni los cerdos ni las vacas pudieran pasar. 36 El hombre corrió hasta donde los genios realizaban la labor. Cuando llegó habían levantado una cerca de piedra con unos 1500 metros de largo. Al verlo llegar dijeron: “Nuestro jefe nos dijo que nos fuéramos porque el pacto que teníamos con usted terminó”, y desaparecieron al instante. Esa cerca todavía se encuentra en Macho Monte, al otro lado del río Térraba, en las sabanas de la quebrada de Kuan. 37 Según los antiguos, cuando una persona anda en malos caminos siempre la persigue un espíritu del malo; si la persona no arregla su vida y se arrepiente, el enemigo puede aprovechar alguna circunstancia de su vida diaria para atacarlo. Según los mayores, un espíritu de agua atacaba a la gente en las quebradas, en el río, y se los llevaba en forma creciente. Dicen que se come a los borrachos, quienes desobedecen a los padres, a aquellas mujeres que nos respetan a su esposo o compañero y a jóvenes desordenados que andan en malos caminos. También los bosques y las montañas guardan historias mitológicas que contaban nuestras abuelas y abuelos sobre seres extraños, como un tigre o mono de agua que vivía en lugares solitarios, se refugiaban en los ríos y quebradas para perseguir a las personas que andaban en los malos pasos, para asustarlos o comérselos. Hay quienes dicen haberlos visto en los ríos y quebradas, que agarran gente y les chupan la sangre de los dos brazos y el cuello. Dbon cri El tigre de agua 40 Cuentan que en los pies tiene dos colas y ataca en cualquier momento, sea verano o invierno, durante una creciente de agua, y que sus víctimas aparecen sin sangre en el cuerpo, pues el tigre la absorbe totalmente, tanto dentro como fuera del agua; también se narra que cuando las personas desaparecen, es porque las mete en una cueva donde él vive. El espíritu también tiene una espiga, garras como un tigre, brazos de mono, y una tremenda agilidad con la que persigue a sus presas, les dice el motivo su accionar como espíritu y procede a sacarles la sangre. Les saca los ojos si vieron cosas malas; les quiebra la cabeza y les extrae el cerebro si pensaron sólo lo malo; les quiebra los pies si anduvieron por caminos malos; quiebra sus brazos si tomaron lo ajeno... Este es el pago de lo que hicieron a lo largo de su vida. Los abuelos contaban que este espíritu recorre el río Térraba, desde la desembocadura del mar hasta lo profundo de la selva, y siempre encontraba lagunas y quebradas en donde ocultarse. Todavía en nuestros tiempos se pierde gente en el río, o se los come el tire o mono de agua. 41 42 Fortalecimiento del legado de nuestros antepasados 44 La chicha: está hecha a base de maíz, es una bebida tradicional de Térraba. Hay que moler el maíz, después quitarle la cáscara, echarle el dulce y dejar reposando varios días. La fermentación depende mucho del tamaño del tallo que nació. La intención de la chicha es reunir y compartir, por eso no se debe vender. El cacao: para hacerlo en bebida, después poner a secarlo con el sol y tostarlo en brasa, se le quita la cascarilla y se muele con la piedra de moler. Chicha de pejibaye: el pejibaye se cocina, se pela y se muele; después, se pasconea para sacar basurilla y se vuelve a moler con el plátano maduro. Chocado: está hecho de banano maduro, el cual se pela y se pone a cocinar durante dos horas. Chilate: está hecho de maíz, el cual, después de moler y lavar, se cocina durante 20 minutos. Bebidas tradicionales Por Josué y Gérald 45 46 Los trajes que se usan ahora no son como los de antes. Las telas de antes, por ejemplo, eran como una especie casi que de manta, solo pintadas, o de algodón. Los trajes de ahora son enmarcados con flores, chiquiticas, que no se vean mucho, y se hace un solo vestido. La vestimenta tradicional en el territorio Térraba se usa especialmente cuando hay actividades culturales, como en el Juego del Toro y la Mula o los bailes autóctonos. Trajes tradicionales Por Sara 47 48 Nuestros abuelos tuvieron el conocimiento para curar, conocer las plantas y elaborar aceites que trataban enfermedades de la piel (mayoritariamente) y otras más producidas por gérmenes, insectos, plantas u otros; sin saber leer ni escribir, fueron grandes protectores y cuidadores de sus pueblos a base de hojas, cáscaras y aceites de frutas. Sanaron, mediante la medicina natural, yuyos, herpes, sarampión, hongos, espasmos, cáncer... Algunos aceites naturales sirven como cicatrizantes, entre ellos el cacao y el aceite de bateo, además de otros productos. Las hojas de frijolillo, la cáscara del colorado, el mata palo y san pedrillo sirven, por su parte, para la curación del sarampión. También, para el dolor de estómago, se utilizan las hojas de hombre grande; saben amargas, amargas, amargas, pero funcionan. Hombre Grande Zacate de Limón Jengibre Plantas medicinales Por Keylor 49 50 Aquí en Térraba hay muchos tipos de plantas, árboles, semillas y animales; además, hay ríos, quebradas, manantiales y nacientes de agua en abundancia. Algunos tipos de plantas presentes en el territorio son johoche, cacao, teca negra, mataste, pataste, almendro de montaña, mamey y zapote. También se encuentran palmeras como el palmito blanco, palma real, pejibaye. A la orilla de los ríos crecen la papaya natural y muchas especies más. Todas esas plantas fueron seleccionadas por nuestros ancestros para darles diversas utilidades. Medio Ambiente Por Brándon 51 En Térraba hay muchos lugares tradicionales, tales como Quebrada Honda, la catarata, Mano de Tigre, Murciélago (donde, se cuenta, existe una casa en la que pueden habitar 90 personas) y la laguna de Cárcer (actualmente ubicada en propiedad de un no indígena). Lugares Tradicionales Por Gérald 53 56 Los instrumentos que se utilizan para la música tradicional son el acordeón, el güiro y las maracas, y lo que más se baila es la cumbia. El juego del Toro y la Mula es una danza y utiliza también el caracol. Curiosamente, el caracol también funcionaba para comunicarse, pues hacerlo sonar tres o cuatro veces significaba una emergencia. Otro instrumento importante era el tambor, antes elaborado a partir de cueros de guatusa, de iguana y venado; ahora de cuero de vaca y lagarto. Música tradicional Por Lidsy 57 Antiguamente habían bastantes, ahora lo que yo practico en el colegio es el Baile del Toro y La Mula. Hay muchas otras más, como la danza del tigre, donde se dan vueltas aludiendo a que ellos son los tigres. La Danza de Tigre nace porque supuestamente un chamán bribri se convirtió en tigre y un téribe, cansado de la matanza que estaba haciendo el tigre, estudió cómo transformarse también en ese animal, pero no lo descubrió. Siempre que peleaba con el tigre el hombre perdía; entonces, un día lo retó: “Vamos a pelear, pero con una condición, vamos a pelear sin garras”. El tigre jugó con el hombre, que estaba débil de tanto botar sangre, pero este pudo esconderse en el río mientras recobraba las fuerzas y se preparaba de nuevo. Danzas tradicionales 58 Lo que intentaba era hacer una garra de la raíz de la caña blanca, con un puñal que llevaba. El tigre, al no encontrar al hombre, dijo: “Ya te vencí, te voy a vencer de nuevo”, entonces el hombre salió y le arrancó la cabeza, la clavó en una lanza y varios del pueblo danzaron alrededor del tigre. En el Baile del Zopilote, por su parte, se dan varias vueltas al Toro, a ambos lados. El zopilote es un animal que simboliza la muerte, porque siempre va de negro. Los antepasados creían que el espíritu desaparecía y la carne iba a otro lugar; así que el zopilote se come la carne, la desaparece y ya no se le ve más. Por Gadiel 59 62 Gran amigo, hermano, compañero de generaciones ancestrales del Pueblo Bröran, amante de ser libre, le ha servido a grandes pequeños y jóvenes como medio de transporte, fuente de alimentación, le ha dado el abrigo a cientos de crustáceos, peces, que hoy todavía juegan con la única esperanza de seguir viviendo; le ha calmado la sed de miles de animales y humanos que le han solicitado un sorbo de su preciado líquido, no dejemos morir, ni tampoco que lo aprisionen, pues si a este lo encarcelan también encarcelaran nuestro pensamiento y espiritualidad Bröran. El Río Grande de Térraba Por Lidsy 63 66