Memoria del Campamento Audiovisual de Mujeres y Territorios CAM Archivo de proceso + herramientas en comunicación Producciones 305.409.728.6 M538m Méndez Benavides, Zuiri Memoria del Campamento Audiovisual de Mujeres y Territorios CAM : archivo de proceso + herramientas en comunicación / desarrollo de contenido, sistematización y textos Zuiri Méndez Benavides, Catalina Tenorio Vargas ; ilustraciones Elizabeth Argüello Miranda. – San José, Costa Rica : Universidad de Costa Rica, Vicerrectoría de Acción Social, Kioscos Socioambientales, 2021. 110 páginas : ilustraciones (algunas a color), fotografías a color, mapa en blanco y negro. ISBN 978-9930-568-38-5 1. MUJERES EN EL DESARROLLO DE LA COMUNIDAD -- COSTA RICA. 2. PARTICIPACIÓN DE LA MUJER – COSTA RICA. 3. MUJERES – ACTIVIDAD POLÍTICA – COSTA RICA. 4. MUJE- RES – CONDICIONES SOCIALES – COSTA RICA. 5. COMUNICA- CIÓN – ASPECTOS SOCIALES – COSTA RICA. I. Tenorio Vargas, Catalina, autora. II. Argüello Miranda, Elizabeth, ilustradora. III. Título. CIP/3700 CC.SIBDI.UCR Desarrollo de contenido, sistematización y textos Zuiri Méndez Benavides Catalina Tenorio Vargas Coordinación del CAM Zuiri Méndez Benavides Marcela Esquivel Jimenez Diseño gráfico y diagramación Mariela Richmond Vargas Ilustraciones Elizabeth Arguello Miranda Corrección de textos Carlos Regueyra Bonilla Revisión general Jose Antonio Mora, Marcela Esquivel Jimenez María Jesús Sosa Producciones Esta memoria es un ejercicio de registro sensible donde intentamos relatar lo aprendido y compartir los pasos realizados en el Campamento Audiovisual de Mujeres y Territorios (CAM). Es una memoria escrita a varias manos e inacabada. Inacabada porque las páginas no alcanzan para contar todo lo sucedido y porque, una vez recopilada la experiencia, nos surgen nuevas preguntas que abren nuevos temas por profundizar. En relación con la forma en que está escrita, queremos expresar que defendemos el lenguaje como una cuestión que compete también a los feminismos y que compartimos las distintas rupturas hechas contra las formas patriarcales ejercidas en el plano de la escritura, por lo que encontrarán un texto escrito mayoritariamente en femenino, con cambios de sustantivos que generalmente son masculinos y sustituyendo en otras ocasiones la identificación del género por una “x”. Esta letra abre la posibilidad y el espacio simbólico para colocar todas las formas, todas las diversidades que no caben entre la “a” y la “o”. Notas editorialesAcuerdo de distribución Todo lo que conocemos sucede gracias a un constante intercambio de saberes que se encuentra en movimiento. Creemos que ese circular de experiencias que va de un encuentro a otro, no deben privatizarse. Por lo que se permite la distribución total o parcial de esta publicación, siempre que se realice sin fines de lucro y se reconozca la fuente. Introducción Retratos de participantes Mapa de organizaciones y comunidades que participaron en el CAM Pisos comunes Otros cines Feminismos Fortalecimiento organizativo Construcción colectiva de saberes Prácticas poéticas Cartilla de herramientas en comunicación Introducción Diagrama El trabajo interdisciplinar Etapas del proceso Ruta metodológica Ejercicios sobre lo sensible Mi cuerpo Nuestro cuerpo colectivo El espacio-territorio temporal Ejercicios sobre disputas del poder en cuerpos y territorios Memoria de ancestras y compañeras Mapeos sobre el poder Economías sociales solidarias Seguridad digital y comunicación segura Ejercicios audiovisuales sobre otras miradas Reconocimiento de otras/nuevas miradas audiovisuales y redes de creadoras audiovisuales Índice 1 9 28 38 42 52 Ejercicios sobre la propia mirada Reconocimiento y búsqueda de nuestras posibilidades comunicativas, narrativas y poéticas Apropiación del lenguaje audiovisual para la edición El Campamento El encuentro Construcción de vínculos y afectos Autocuido Aprendizajes desde lo cotidiano Situación de las mujeres y territorialidades Introducción - mapeo corporal Ilustración Violencias y resistencias en la defensa del cuerpo territorio Infograma Situación de las mujeres y territorialidades Sentires Afectos Aprendizajes Cierre Voces de las colaboradoras 56 64 69 99 Agradecimientos y créditos El ED-3437 Campamento Audiovisual de Mujeres y Territorios (CAM) es un proyecto del Programa Kioscos Socioambientales, inscrito en la Facultad de Ciencias Sociales, y fue posible por los Fondos Concursables 2019- 2020 de la Vicerrectoría de Acción Social de la Universidad de Costa Rica. Surgió gracias a las ideas y el trabajo de los proyectos: TC-702 Comunicación y Memoria: Prácticas Narrativas y Audiovisuales con las comunidades de Puntarenas, TC-127 Comunicación Comunitaria para el Cambio Social de la Escuela de Comunicación Colectiva, TC-590 Fortalecimiento de procesos de articulación con actores sociales y comunitarios en torno a conflictos socio-ambientales específicos, del Programa Kioscos Socioambientales, y al Programa de Economía Social Solidaria, de la Escuela de Sociología. Programa Kioscos Socioambientales Zuiri Méndez Benavides Valeria Morales Nuñez Cristin Torres Ulate Omar Mejía Agüero Catalina Tenorio Vargas Maria Jesús Sosa Segnini Dylanna Rodríguez Muñoz (I CAM) Gloriana Rodríguez Corrales (I CAM) Estudiantes del TC-590 (I CAM y II CAM) La Feria Producciones Marcela Esquivel Jiménez Rebeca Sánchez Morales (II CAM) Tatiana Saballos López (III CAM) Programa Economía Social Solidaria Mónica Monge Mora Adriana Rojas Ulate (I CAM) Palabra de Mujer de Canal 15 Paola Jinesta Aguilar Mónica Morales Argüello TCUs Escuela Comunicación Colectiva Mónica Quirós Villalobos (I CAM) Estudiantes de TC-702 y TC-127 (I CAM y II CAM) Invitadas e invitados de organizaciones y comunidad Departamento Ecuménico de Investigaciones Silva Regina da Silva Comisión Defensora de los Ríos Convento y Sonador de Longo Mai Madeline Fernández Juan Samudio Quiel Equipos de trabajo Introducción El Campamento Audiovisual de Mujeres y Territorios (CAM) surge en el año 2019 como un espacio de encuentro para mujeres que provienen de distintos territorios: costeros, urbanos, campesinos e indígenas. Se realizó desde tres campamentos, en los cuales participaron 24 mujeres de 14 comunidades y 13 organizaciones de Costa Rica. Nos movimos por el país para reunirnos: en Punta Morales, como territorio costero; en Longo Mai, como territorio campesino; y en Sabanilla y La Carpio, como territorios urbanos. Durante los tres campamentos se compartieron herramientas de comunicación a través de teléfonos celulares para apoyar las luchas de las compañeras por la defensa de sus territorios1, se realizaron ejercicios de cartografía y se trabajaron diferentes estrategias para convocar la propia capacidad de narrar de cada una de las integrantes, con miras en la creación de procesos y productos audiovisuales. El CAM se convirtió, sobre todo, en un espacio de encuentro donde mujeres, que provenían de diferentes coordenadas y no habían tenido la oportunidad de conocerse, pudieron reunirse y escuchar, en la narración de sus compañeras, historias que desconocían, generando espejos, preguntas sobre sus propias historias, intercambios de estrategias como mujeres ante las opresiones, y un entramado de complicidad, afinidades y afectos. En la historia de una, nos fuimos encontrando todas. Como ninguna idea surge en sí misma y siempre es parte de otra, la construcción de la propuesta del CAM se inspira en los siguientes proyectos: Voces de Mujeres: Historias que transforman, realizado en 2015, El Campamento Audiovisual Itinerante (CAI) (entre 2010 y 2020) y el Primer Encuentro 1 Internacional de Mujeres que Luchan, organizado por las compañeras zapatistas en el caracol Tzotz Choj, realizado en 2018. Estos proyectos fueron realizados en México y son espacios de aprendizaje colectivo que buscan la transformación de la realidad de las mujeres, el compartir herramientas audiovisuales y el encuentro como agente de movilización y de construcción. Este trabajo está dirigido a personas interesadas en la gestión de procesos alrededor de la comunicación, la gestión comunitaria, el aprendizaje a través de las prácticas poéticas, los derechos de las mujeres, la defensa de territorio y los conflictos socioambientales. Al compartir nuestro registro y nuestras reflexiones, así como la ruta metodológica y los ejercicios generados en este proyecto de comunicación y audiovisual comunitario con ustedes, buscamos tanto conservar la memoria del proceso como compartir posibles “formas de hacer” con personas interesadas en desarrollar proyectos similares. Para nosotras es fundamental plantear una conversación con proyectos y espacios que tengan preguntas y búsquedas similares, socializar la experiencia como forma de encuentro y apertura al diálogo. En este documento podrán encontrar los siguientes segmentos: Pisos Comunes, donde se resumen las referencias conceptuales que son la base del proyecto; una Cartilla de herramientas en comunicación que presenta las actividades y ejercicios desarrollados durante los campamentos; un segmento sobre la Situación de las mujeres y territorialidades, que compila los resultados de ejercicios cartográficos realizados durante el CAM y, por último, un infograma sobre la situación de las mujeres y las territorialidades. Esta memoria también contiene fotografías, ilustraciones y materiales gráficos del proceso. 2 Las referencias de textos, páginas web, proyectos, publicaciones y otros materiales nombrados, las podrán encontrar en un segmento al final del documento. Esta memoria implicó un esfuerzo de organización de registros, relectura de archivos de múltiples formatos y un repensar del proceso para desarrollar distintos segmentos que den cuenta del trabajo realizado. Al revisar y organizar todo el material, inevitablemente nos conectamos con lo sentido mientras vivíamos el CAM: las indignaciones ante las situaciones de violencias relatadas, el enojo por las injusticias, el cariño de compartir alianzas, la admiración hacia la vida de las otras. Finalmente, podemos decir que, después de esta experiencia, creemos con más convicción que en la fuerza organizada de las mujeres hay una potencia transformadora de las relaciones de opresión y que, sin romantizar, juntas construimos formas organizativas diversas para garantizar la continuidad de la vida en la protección de nuestros cuerpos, del agua, de las selvas, la alimentación, la vivienda, las semillas, las memorias, las historias, los territorios, y que es una necesidad urgente plantearnos como humanidad encargarnos del cuidado colectivo y la construcción de una existencia digna2. 1 Las luchas sobre defensa de territorio que las compañeras desarrollan se pueden encontrar en la Sección de Situación de las mujeres y territorialidades. 2 Sobre la potencia de las mujeres en la continuidad de la vida, la reproducción de la vida, lo comunitario popular, las escalas de lo comunitario popular y el papel de las mujeres en diversas luchas, pueden revisar los trabajos del Seminario de Entramados Comunitarios coordinado por Raquel Gutiérrez, Lucía Linsalata y Mina Lorena Navarro de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). 3 Asociación Agro Orgánica de Guanacaste / SHARON URBINA Red de Mujeres Rurales / DAMARIS BADILLA / MARÍA CALERO / JUANA CHAVEZ / ANA ROSA OBANDO / FRANCISCA INÉS WILSON / PAOLA QUIRÓS Cebror Territorio Bribri Salitre ALEXANDRA QUESADA / HEYLIN FIGUEROA Apoyo Consejo de Mayores del Territorio Brörán y Ruta de las Aves CINDY VARGAS / STEFANNY CARRERA Colectiva Afrofeminista Akoben SHANTAL MAXWELL / SHASHIRA DOUGLAS Cooperativa de Vivienda COOVIFUDAM R.L KATTIA CRUZ / SHIRLEY BARRANTES Mariposas del Golfo / ESTER LEDEZMA MUDECOOP R.L DAMARIS SOLÍS / SHIRLEY CHAVES / ANA CECILIA SOLÍS Asociación Las Parcelas / CARMEN GAMBOA Defensa Territorio China Kichá, Territorio Cabecar DORIS RÍOS / ANYELIN CUBERO / YOSELYN RÍOS Chángena por Siempre de Finca Chángena CINTHYA HERNÁNDEZ Comisión Defensora de los Ríos Convento y Sonador YENDRY MARTÍNEZ Compañeras participantes y sus colectivos 4 SHARON URBINA DUARTE DAMARIS BADILLA VARGAS JUANA CHAVEZ GUTIÉRREZ PAOLA QUIRÓS BADILLA STEFANNY CARRERA ORTIZ ANA ROSA OBANDO MERCADO FRANCISCA INÉS WILSON SANTANA HEYLIN FIGUEROA CALDERÓN MARÍA ISABEL CALERO MONTIEL SHANTAL MAXWELL EDWARDS KATTYA CRUZ ESPINOZA SHIRLEY BARRANTES ILAMA Retratos de DORIS RÍOS RÍOS ANYELIN CUBERO RÍOS CINTHYA HERNÁNDEZ CHAVARRÍA YENDRY MARTÍNEZ RIVERA CINDY VARGAS ORTIZ YOSELYN RÍOS RÍOS ESTER LEDEZMA CHAVARRÍA SHIRLEY CHAVES BARBOZA ANA CECILIA SOLÍS UGALDE CARMEN GAMBOA ALBORNOZ DAMARIS SOLÍS UGALDE defensoras de territorios Mapa de organizaciones y comunidades que participaron en el CAM Nombre Valle Bonito El Progreso Brasilito Heredia Territorio Brorán Territorio Bribri de Salitre Finca Chánguena Manzanillo Costa de Pájaros Las Parcelas de Jacó Longo Mai La Carpio China Kichá Cajón 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 Cantón Upala Upala Santa Cruz Heredia Buenos Aires Buenos Aires Osa Puntarenas Puntarenas Garabito Buenos Aires San José Pérez Zeledón Pérez Zeledón Distrito San José San José Cabo Velas Heredia Potrero Grande Buenos Aires Palmar Manzanillo Manzanillo Jacó Volcán Uruca Pejibaye Cajón Provincia Alajuela Alajuela Guanacaste Heredia Puntarenas Puntarenas Puntarenas Puntarenas Puntarenas Puntarenas Puntarenas San José San José San José Organización Red de Mujeres Rurales Red de Mujeres Rurales Asociación Agro Orgánica de Guanacaste Colectiva Feminista AKOBEN Apoyo Consejo de Mayores del Territorio Brorán / Ruta de Aves Apoyo a Cebror Chánguena Por Siempre MUDECOOP R.L Mariposas del Golfo Asociación Las Parcelas Comisión de Defensa de los Ríos Convento y Sonador Cooperativa de Vivienda COOVIFUDAM R.L Recuperadoras de Territorio Red de Mujeres Rurales Elaboración: José Antonio Mora Calderón, Programa Kioscos Socioambientales, UCR 2020. 1 3 8 9 10 14 13 4 12 2 7 5 6 7 3 Las ilustraciones que aparecen en esta memoria fueron creadas por la artista visual e ilustradora Elizabeth Argüello, están basadas en reflexiones y vivencias que las participantes del CAM relataron durante los ejercicios de cartografía realizados en el campamento. Los textos son transcripciones de lo expresado por las compañeras en el ejercicio de Mapeo Corporal, el cual se puede encontrar en el apartado Cartilla de herramientas en comunicación, y en la ilustración Violencias y Resistencias en la Defensa del Cuerpo Territorio. 11 Pisos comunes Este segmento lo llamamos Pisos Comunes porque contiene lo que consideramos las bases que soportan y dan estructura al CAM. Son tanto las referencias conceptuales que provocaron la creación y ejecución del proyecto como la columna vertebral de la propuesta metodológica y los puntos de partida para el diseño de los ejercicios. Al ser estos amplios corpus de conocimiento, no pretendemos en este documento profundizar en sus particularidades, sino compartir qué estamos entendiendo por cada uno, así como señalar los aspectos que nos influenciaron, provocaron, o bien, que “tomamos prestados” para la construcción del CAM. Es importante decir que estos pisos son, de cierta forma, la síntesis de las diversas áreas de conocimiento del equipo de trabajo, nuestros intereses y búsquedas, los cristales por los cuales observamos, entendemos y aprendemos del mundo. Así que, si bien reconocemos que existen otros principios importantes que acompañan al CAM, consideramos que los otros cines, los feminismos, el fortalecimiento organizativo, la construcción colectiva de saberes y las prácticas poéticas, son transversales y fundamentales en su conformación. 9 Así que, si bien reconocemos que existen otros principios importantes que acompañan al CAM, consideramos que los otros cines, los feminismos, el fortalecimiento organizativo, la construcción colectiva de saberes y las prácticas poéticas, son transversales y fundamentales en su conformación. 10 Otros cines El CAM se inspiró en la intención de abrir un espacio de aprendizaje para que las herramientas del audiovisual estén en manos de personas que se enuncian como mujeres, en especial en manos de mujeres defensoras de territorios y de mujeres que ponen el cuerpo todos los días por la defensa de sus derechos. En sus orígenes, el hacer cine fue acaparado por hombres, los cuales desarrollaron desde la técnica y la narrativa hasta la producción de historias que privilegian sus puntos de vista y sus formas de ser y estar en el mundo. A la vez, el hacer cine se convirtió en una tarea elitista. El acceso a los equipos y su manejo, así como la distribución de los productos, quedó en manos de una industria masiva de consumo o de circuitos artísticos exclusivos. En general sigue existiendo mucha exclusión en los medios de comunicación, una brecha tecnológica cada vez más amplia donde no se garantizan los derechos de la comunicación para todas las personas. Por ejemplo, para algunas compañeras participantes del CAM, fue la primera vez que usaban un teléfono celular para fines audiovisuales, lo que les demandó un ejercicio de paciencia y aprendizaje que incluso llegó a ser agotador, pero no imposible de manejar. Ante las dominaciones que se ejercen a través de la comunicación, siempre han existido propuestas por transformar estas desigualdades en los medios. Un ejemplo de esto fue durante la década de 1970 y la época de las dictaduras en Latinoamérica del siglo pasado, cuando surgieron distintos movimientos que convirtieron el audiovisual en un instrumento de resistencia popular, disputando nuevos espacios para la creación cinematográfica. Algunos de estos planteamientos se encuentran en los manifiestos del Cine Imperfecto, de Julio García Espinosa; Tercer cine, del Grupo Cine Liberación de Argentina; Estética de la violencia, de Glauber Rocha, y Un 11 cine junto al pueblo de Jorge Sanginés. Estos manifiestos fueron recopilados por Alfonso Gumucio en el texto Cine comunitario en América Latina y el Caribe. Para Gumucio, en esa época, el acceso a cámaras Super 8 y Bolex permitió que la creación audiovisual estuviera en manos de integrantes de sindicatos, gremios de profesionales, organizaciones indígenas, barriales, de derechos humanos, ecologistas y feministas. Además, se crearon videotecas alternativas, unidades móviles de exhibición, muestras y festivales independientes, se utilizaron los géneros tradicionales como ficción, documental, animación, televisión, video experimental, como también las videocartas y video-procesos. Se trabajó con formatos de celuloide, analógico, video y video digital. El cine comunitario fue un gran movimiento en Latinoamérica, el cual continuó aún después de esa época. Gumucio indica que fue un movimiento que tomó de referencia planteamientos promovidos por directores como Robert Flaherty, Jean Rouch, John Grierson, Dzinga Vertov (David Kaufman) y Aleksandr Medvendkin, los cuales proponían priorizar la dignidad y autoridad moral de las comunidades en el audiovisual, así como apreciar el proceso de participación, más que el producto. En las últimas décadas, las críticas y reflexiones dentro del campo del cine y el audiovisual continúan gestionando propuestas y espacios nuevos y divergentes. En el caso de México, se creó una carta de presentación a la comunidad cinematográfica llamada Los Otros Cines, la cual fue conformada por una red amplia de colectivos y personas individuales que se dedican a formas diversas de creación, exhibición, formación y distribución audiovisual. En su carta, reconocen en las experiencias de representación y autorrepresentación y en las narrativas cinematográficas y audiovisuales, a “comunidades indígenas, campesinas, afromexicanas, de periferias urbanas, disidencias sexo-genéricas, migrantes, algunas infancias, adolescencias, gente de la tercera edad, 12 personas con discapacidad y personas que se asumen como mujeres”, quienes con sus prácticas generan procesos culturales, económicos, políticos y sociales propios, que permiten una pluriversidad4 cinematográfica. Esta red plantea como horizonte común: “visibilizar, representar, dignificar y reconocer la diversidad, narrar historias desde la dignidad de las y los sujetos, desde sus propias voces y miradas construir desde el consenso, fortalecer los lazos comunitarios y los procesos organizativos, reconociendo la creación cinematográfica y audiovisual como un proceso colectivo, generar otras formas de producción, exhibición, distribución y preservación, vincular el sentido del cine a otros procesos que pidan una atención común y aportar un fértil acento creativo al cine mexicano”. La pluriversidad como propuesta cinematográfica nos parece que se ubica políticamente aliada a lxs de abajo, buscando lo colectivo y sumando a la serie de críticas contra el punto de vista hegemónico, comercial y patriarcal del cine. Los Otros Cines, como los otros mundos posibles que plantea el zapatismo, promueven el reto de construir en la diversidad, cuidando los aprendizajes que nos deja la memoria de quienes en Latinoamérica ya han recorrido estos caminos, como el llevar a la práctica y hacer-actuar en la construcción de vidas más justas y dignas. Desde el CAM y su pequeño recorrido experimental, busca- mos maneras de habilitarnos en el uso del teléfono como herramienta. Habilitar en el sentido que plantea Ivan Illich, de recuperar la capacidad de hacer y utilizar las herramien- tas para lo que necesitamos construir, recobrando nuestra autonomía, haciendo consciente lo valioso de la oralidad como narración que es propia de cada compañera, usando aplicaciones de código abierto o software libre5, recreando 4Julio Cáceda (2019) indica: “El concepto de justicia pluriversal significa la búsqueda permanente de una convivencia armónica entre múltiples mundos interconectados. Armónica porque se debe tratar de un cohabitar sin dominación de una sobre otra.” 13 historias con palabras e imágenes, y poniéndole principal atención al proceso más que al producto. Buscamos po- ner en el centro las narrativas de las participantes, poten- ciar sus códigos, desarrollar los contenidos sobre la me- moria y la identidad, partir de “lo que yo soy es también lo que yo hago”, y realizar pequeños productos audiovisuales que permitieran contar quiénes son, ayudando a revalorar los saberes propios que provienen de sus territorialidades y sus luchas tan diversas. Feminismos Planteamos feminismos en plural porque son muchas las tendencias, críticas y lugares de enunciación valiosos que nos aportan enfoques y temas de atención para trabajar entre mujeres, entre personas que se enuncian como mujeres, y porque reducir el feminismo a un singular es tender a reducir sus complejidades, contradicciones y propuestas. También, porque no queríamos caer en la dimensión de entender o proponer desde un centro, pues como promotoras que venimos de la ciudad tenemos internalizadas o naturalizadas muchas concepciones de las cuales no somos conscientes. Por ejemplo, en Costa Rica hay una tendencia “vallecentralista” de teorizar, conceptualizar y comprender el resto del país desde la verticalidad, racializando, estigmatizando y desconociendo el resto, “lo otro”. Estas categorías vienen de una historia relacionada con la construcción de la identidad nacional costarricense que durante el establecimiento del estado- nación, partieron de que lo desarrollado, lo parecido a Europa, lo “civilizado”, es lo que corresponde al centro, a la capital, al área metropolitana que se ubica en el Valle 5 Las aplicaciones de código abierto son más flexibles que el software, porque permiten cambiar los códigos en atención a ciertas restricciones para que no alteren la integridad del código. Los códigos son como las “recetas” que hacen posible que cualquier programa funcione y hacerlo abierto quiere decir que se comparte la receta libremente mientras se respete. El software libre puede dar acceso gratuito o de paga para modificar el código. Es decir, “Todo el software libre es de código abierto, pero no todo el software de código abierto es libre”. 15 6 La concepción del “Valle Central” de Costa Rica no está vinculada a cuestiones geomorfológicas sino culturales, ya que encuentra su raíz en la añoranza europea, de que los centros urbanos debían ubicarse en sitios que les permitiera parecerse a las ciudades españolas, tanto en su clima como en su paisaje. El mal llamado Valle Central costarricense en realidad está sobre una depresión morfo-tectónica. Central6 y estereotipa al resto del país y a sus habitantes como “subdesarrollados, excluidos o victimizados”. En Latinoamérica y el mundo, hay muchas pensadoras e integrantes de movimientos sociales que nos ayudan a movernos de esos lugares. Los feminismos afrodescendientes han puesto sobre la mesa el cuestionar que todas las mujeres somos iguales o que las luchas de todas las mujeres se parecen a las luchas de las mujeres blancas. Sourjoner Truth, bell hooks, Ángela Davis, entre otras, agregan el componente de racialidad, poder y clase para comprender los distintos conflictos y contextos que puede vivir una mujer afrodescendiente migrante “sin papeles” y distinguirlos de una mujer blanca dueña de un banco, por ejemplo. Por estas razones es que quisimos generar un espacio en donde se pudieran visibilizar las distintas vivencias de las opresiones y reconocer que también hay formas diversas de respuesta a estas opresiones y que, aunque todas nos nombramos como mujeres, no necesariamente vivimos lo mismo. En paralelo, quisimos también conectar con los comunes y puntos de encuentro que tenemos las mujeres en relación con la reproducción de la vida. Silvia Federici en Calibán y la Bruja profundiza en la comprensión de la producción del capital a través de la expropiación violenta de la repro- ducción de la vida que las mujeres desarrollan. Explica, desde una mirada de larga data, cómo a lo interno de Eu- ropa en el proceso de la construcción de los estados-na- ción y en las invasiones a otros territorios del mundo gestados por Europa, se generó una práctica de “otredad” para justificar la apropiación de los bienes comunes, liber- tad, saberes, fuerza de trabajo de esxs otrxs, de las mujeres y las poblaciones de los territorios invadidos para la acu- mulación de capital. 16 En este proceso, el tener la capacidad de reproducir hijos, sostener la producción de la alimentación de la casa, garantizar que sucedan los procesos necesarios para que ese alimento, vestido o techo lleguen a la familia, más el mantener la estabilidad psicológica de la familia o la organización en la comunidad y muchas otras tareas, son asignaciones para esa “otredad” producto de la división sexual del trabajo que le permite al sistema capitalista expropiar su fuerza para su beneficio y ha hecho que la reproducción de la vida y su asignación con respecto al género provoquen que las mujeres vivamos tantas múltiples opresiones. También nos gustaría nombrar la influencia del feminismo comunitario maya/xinca que Lorena Cabnal plantea, en el sentido de que, reconociendo esas herencias patriarcales, coloniales, capitalistas y neoliberales en la vida de las mujeres mesoamericanas, es necesario abrir un lugar para sanar las opresiones que se generan, y que, para sanar, es necesario restaurar la red de la vida, donde se pueda construir una armonía en ciclos de cosecha, calendarios lunares, cosmocimientos, cuerpos, sentimientos, mente, ciclos de siembra, ciclos de cosecha, agua, viento, tierra, espiritualidades y afectividades. Así quisimos pensar cómo se puede volver a revitalizar, tejer y construir espacios seguros para cada una de las compañeras en su cotidianidad, en sus procesos organizativos y en sus vidas. Fortalecimiento organizativo La mayoría de las compañeras que participó del CAM es parte de un proceso organizativo distinto pero abordan temas en común de las luchas de las mujeres: la lucha afrofeminista, la lucha por la vivienda digna en lo urbano, los derechos de las mujeres campesinas, la recuperación de tierras indígenas, la conservación de ecosistemas, la creación de empleo para mujeres de la costa, la lucha contra las violencias a las mujeres. 17 Las luchas son producto de desigualdades concretas del sistema económico capitalista y el patriarcado como la mala distribución de la tierra, el empobrecimiento, la migración, la pérdida de soberanía alimentaria, entre otras. Claudia Korol en Somos tierra, semilla y rebeldía, expone que la tenencia de la tierra para las mujeres en Latinoamérica es de entre un 9% a un 13%, y no tienen titulación a pesar que son quienes sostienen los procesos productivos en la tierra. En Costa Rica, según Backtori Golen y María Alexandra Medina en Características de la participación agropecuaria de las mujeres según datos del CENAGRO 2014 , las mujeres solo tienen la titulación del 4,4% de las hectáreas de la tierra productiva, mientras que los hombres tienen el 50% de la tierra y las empresas el 39%. Junto a la concentración de la tierra en manos de hombres y corporaciones, las implicaciones de la cadena agroindustrial de alimentación han cercado los bienes comunes, provocando que en Costa Rica haya grandes terrenos para la ganadería, siembra de pastos, monocultivos de “postres” y que los mares estén entregados a grandes botes pesqueros. Esta situación ha generado un contexto muy adverso para que la población campesina, indígena o costera pueda vivir de lo que produce, generando migración del campo a la ciudad, empobrecimiento, marginalización, exclusión, despojo y hacinamiento, entre otros. Ante las violencias anteriormente mencionadas, las mujeres responden con organización. En ese sentido, para el caso particular del CAM, para ayudarles a fortalecer sus procesos de defensa, quisimos utilizar una herramienta común que tuviéramos a mano, accesible y cotidiana, por lo que propusimos trabajar con el teléfono celular como un objeto que les puede permitir difundir sus luchas, intercambiar sus productos, encontrarse con otras y organizarse. Por otro lado, durante el desarrollo de los CAM, planteamos ejercicios de análisis sobre disputas de poder en cuerpo y territorios, como ejercicios audiovisuales alrededor de 18 otras miradas y de la propia mirada, que nos permitieron comprender que todo comunica y que más allá del celular, en el encuentro, podemos comprender en conjunto qué nos pasa, por qué nos pasa y qué podemos hacer juntas. En ese espacio encontramos un eje de fortalecimiento organizativo, es decir, pudimos aprender cómo las otras y sus formas de organización han logrado resolver o atravesar las situaciones que enfrentamos en común las mujeres, aunque se provenga de lugares distintos. Como anécdota relacionada podemos contar que después del CAM estuvimos conversando por teléfono con todas las compañeras para saber cómo estaban atravesando la pandemia y Yendry Martínez, una de las compañeras del sur del país, nos contó que tanto ella como su comunidad estaban retomando la siembra. Por medio de una videocarta nos explicó cómo mantiene su huerta y cómo la soberanía alimentaria se ha vuelto una salida ante la crisis. Esta videocarta es un regalo para tiempos difíciles y un aporte a nuestro aprendizaje sobre el fortalecimiento organizativo7. 7 Video “Sembrar en tiempos de pandemia” por Yendry Martínez. https://youtu.be/7zSeX0Qp9ts 19 Construcción colectiva de saberes Tomando como base las pedagogías críticas y las reflexiones ácratas, entendemos la vida cotidiana como un espacio de aprendizaje, donde el lenguaje, la memoria, el paisaje, las interacciones y las prácticas, generan saberes, los cuales, además, sólo pueden ser posibles en colectivo. Así también, desde la influencia de la Educación Popular, entendemos que los procesos de enseñanza son en sí mismos procesos de aprendizaje, es decir, que tanto quien facilita un proceso como quien participa está compartiendo saberes de manera dialógica, generando un intercambio constante de conocimientos. Al unir las dos tendencias comprendemos que el acto de enseñanza/aprendizaje es mucho más que lo que sucede dentro de los marcos educativos establecidos, tales como clases, talleres, seminarios, etcétera, sino que es lo que se da constantemente en el encuentro y a través de las experiencias compartidas. Si bien existen diferentes tipos de saberes, estos se crean y se ponen en diálogo de formas no siempre oficiales o lineales, tomando lugar a través de espacios e interacciones no controladas. Ramón Vera en su texto La construcción colectiva del saber, la presenta como una forma de enfrentarse a la obediencia instaurada por los sistemas de control y recuerda que los saberes no son cosas, son tejidos de relaciones. Asegura que, si estos se reivindican con fuerza comunitaria y con estrategias que se construyen colectivamente, será más probable accionar la defensa. Vera, haciendo referencia al pensamiento de Illich, expone en sus reflexiones la urgencia de no tratar los saberes como mercancías, evitando así que se conviertan en conocimientos certificados y desligados de las comunidades donde surgieron. Para Vera, esta forma de crear procesos de enseñanza/aprendizaje es un estímulo para buscar ámbitos de reflexión y entendimiento mutuo, haciendo posible ejercer relaciones que “autocircuiten las mediaciones, restablezcan lazos dignos, significativos y que promuevan la creatividad social, la autogestión 20 https://youtu.be/7zSeX0Qp9ts Desde el CAM entendemos la construcción colectiva de saberes como una acción autogenerativa y como una declaración abierta de autonomía. 21 radical proveniente de la larga tradición libertaria” (p.88). Desde el CAM entendemos la construcción colectiva de saberes como una acción autogenerativa y como una declaración abierta de autonomía. Confiar en los saberes propios y compartidos, perder miedo al no-saber y a la vez saberse llena de experiencias, conocimientos y capacidad de aprendizaje; reconocer a las compañeras como fuente de conocimiento, cuestionar la información y sus orígenes, disponerse a compartir de manera solidaria lo aprendido, posicionar la duda como motor, confiar en la intuición y los saberes no oficiales, tener una posición crítica ante el conocimiento hegemónico y las formas de transmisión de este; generar una posición de resistencia ante las jerarquías de saber y ante las relaciones de dominación que históricamente se han dado a través de la educación son principios base de la construcción colectiva de saberes y una orientación importante para el CAM. El saber se genera con mayor potencia en colectivo, la diversidad y el respeto a la pluralidad son indispensables para un proceso de aprendizaje en común. La construcción colectiva de saberes dentro del Campamento Audiovisual de Mujeres y Territorios buscó expresarse no solamente a través de los temas o contenidos que se iban a tratar, sino también en la propuesta sobre la forma misma del encuentro. Decidir que fuera justamente un campamento, tiene una relación directa con este principio. Un campamento requiere trasladarse hacia las otras -hacia la otredad-, compartir el tiempo de comida, el espacio de descanso, consensuar los tiempos comunes, derivar un territorio nuevo, experimentar el convivio. Todas estas son formas no oficiales de aprender con y desde las otras. También es importante resaltar que esta propuesta busca darle un lugar prioritario a los afectos dentro de la educación, entendiendo que, para que suceda un verdadero aprendizaje y un compartir lejos de la competencia, es necesaria la confianza, profunda y honesta; así lo menciona Mónica Mayer en su texto Educación artística y feminismo: Entre la Educación amorosa y la educación por ósmosis8, “El primer paso 22 para que cualquier proceso educativo funcione, quizás el más importante, es la confianza” (p.210). Asimismo, el aprendizaje necesita inestabilidad, movimientos internos que generen fracturas en lo previamente conocido, por donde se puedan filtrar preguntas nuevas, curiosidades, sorpresas. Si un espacio de aprendizaje no le da lugar al afecto y al cuido, difícilmente se convertirá en un espacio de confianza que abrace y proteja el proceso de transformación. Prácticas poéticas Al hablar de prácticas poéticas reconocemos que podríamos nombrarlas también prácticas artísticas o creativas, sin embargo, escogemos usar poética/poesía porque a nuestro parecer desborda lo que tradicionalmente se entiende como disciplina artística, así como trasciende a la serie de haceres y técnicas codificadas y sistematizadas relacionados a nombres como teatro, danza, fotografía, cine, pintura, etcétera. Asimismo, al haber sido tomado el concepto creatividad por el ámbito comercial, lo sentimos lejano y extraño al hacer y a los principios del CAM. Dicho esto, prácticas poéticas las entendemos como todas las prácticas que apelan al universo sensible, no objetivo y muchas veces no tangible, donde la metáfora y lo no comprobable tienen un lugar. Las prácticas poéticas a las que nos referimos, las cuales tuvieron un espacio importante en el desarrollo de los Campamentos Audiovisuales, son las que buscan provocar la exploración sobre el mundo interno de cada una, sus memorias psicofísicas y las preguntas sin respuesta que necesitan encontrar un medio para expresarse. Así podemos decir que las prácticas poéticas se interesan en especial por la expresión y no solamente como comunicar. 8 En Agítese antes de usar: Desplazamientos educativos, sociales y artísticos en América Latina de Renata Cervetto y Miguel A. López (et al.). 23 La comunicación puede ser una parte de la expresión, pero no su totalidad. La expresión o práctica poética no necesariamente tiene un mensaje, ni una información que poner a circular, ni un dato que compartir; puede estar situada en una dimensión menos concreta y pertenecer a un terreno mucho más acuoso y de límites blandos, puede tener contradicciones y estar relacionada con sensaciones y no solamente con ideas. Lo que sentimos es igual de importante que lo que pensamos. En relación con esto, compartimos lo que dice Michy Marxuach en su texto Una escuela de arte hoy: tejiendo la textura que soporta la frase9 “entendemos que [el arte] es intrínsecamente político: habilita un espacio de proponer y ensayar alternativas. Entendemos el arte como una necesidad básica que permite búsquedas sin objetivos claros, experimentaciones abiertas al fracaso y la expresión de subjetividades partiendo de sospechas e inquietudes que no necesariamente pueden ser canalizadas dentro de una estructura lógica” (p.93). Nos unimos también a Marxuach cuando defiende que la imaginación desatada abre la posibilidad de mirar con curiosidad la cotidianidad, permitiendo tomar rutas alternativas y entrar en las capas subterráneas; acciones que nos permiten a la vez tener la posibilidad de pensar la realidad de otras maneras, narrarnos de otras formas, crear y recrearnos. Asimismo, las prácticas poéticas fueron importantes para el CAM en tanto permitieron tener un espacio legítimo para sentir, un espacio de cuido y apertura para conectarse con las emociones y las sensaciones, donde no hubiera que trasladar eso que se sentía en ideas cerradas, sino que se pudiera explorar y expresar a través de otras vías. Esto incluía hacer movimientos corporales por simple placer, con el cuerpo colectivo sintiéndose unido por un ritmo musical; observar a través de la cámara los colores, las formas y las líneas de otra manera; escuchar con atención más allá de las palabras [Ver Ejercicios sobre lo Sensible y Ejercicios audiovisuales sobre mi propia mirada en la 9 En Agítese antes de usar: Desplazamientos educativos, sociales y artísticos en América Latina de Renata Cervetto y Miguel A. López (et al.). 24 sección de Cartilla de herramientas de comunicación]. Defender un espacio para lo poético, que es por principio no productivo en términos de mercado, es defender la necesidad de tener un espacio para ser y no solamente para hacer, y que esta necesidad es transversal a cualquier ser humano sin importar su género, su clase social, o cualquier otra división existente. Dedicarle tiempo y energía a lo no productivo es un acto de desobediencia ante un sistema que nos quiere alejar cada vez más de nosotrxs mismxs y de todo lo que no sea útil para sus fines. Las propuestas donde intentamos poner en práctica estos pisos comunes, las pueden encontrar en la descripción de los ejercicios desarrollados en la sección Cartilla de herramientas en comunicación de esta memoria. 25 27 Cartilla de herramientas en comunicación La presente Cartilla de herramientas en comunicación compila el proceso metodológico del Campamento Audiovisual de Mujeres y Territorios (CAM), compartiendo la propuesta, la forma de trabajo y los ejercicios desarrollados en los tres campamentos durante el año 2019. En la cartilla podrán encontrar la descripción de algunos ejercicios que no son receta sino propuesta y que contienen tanto pasos desarrollados como ajustes y sugerencias sobre lo recorrido. Revisando el proceso nos dimos cuenta de lo que pasó, lo que se puede mejorar y compartimos entonces un resumen de ejercicios más ajustados y acotados. Esta cartilla es la síntesis del material de archivo generado tanto en las etapas oficiales del proyecto durante 2019 como de las conversaciones que continuaron en un chat que se creó para mantenernos en contacto entre las compañeras del CAM y el equipo coordinador durante 2020. Así como el archivo devela, si bien el proyecto fue diseñado previamente, en el transcurso de su gestión fue cambiando y transformándose. Las actividades, los enfoques y el proceso participativo se fueron flexibilizando para adaptarlos a las necesidades de las participantes, del contexto y de la configuración cambiante del grupo de trabajo. Así, el material de archivo está conformado por minutas, relatorías, fotografías,videos hechos con cámaras profesionales y con celular, chats, notas de encuentros físicos, notas de voz, documentos en la nube, papelógrafos y papelitos de colores, correos electrónicos, llamadas telefónicas, encuentros virtuales, entre otros. 28 Prácticas poéticas Otros cines Fortalecimiento Organizativo Feminismos Construcción Colectiva de Saberes 29 El campamento como ejercicio El encuentro Construcción de vínculos y afectos Autocuido Aprendizaje desde lo cotidiano Ejercicios sobre lo sensible Mi cuerpo Nuestro cuerpo colectivo El espacio-territorio Ejercicios audiovisuales desde mi propia mirada Reconocimiento y búsqueda de mi/nuestras posibilidades comunicativas, narrativas y poéticas Apropiación del lenguaje audiovisual y sus herramientas técnicas Ejercicios audiovisuales sobre otras miradas Reconocimiento de otras/nuevas miradas y redes de creadoras audiovisuales Ejercicios sobre disputas de poder en cuerpos y territorios Memoria de ancestras y compañeras Mapeos sobre el poder Economías Sociales Solidarias Seguridad digital y comunicación segura 30 Sobre el trabajo interdisciplinar El CAM fue gestado desde su inicio y hasta la creación de esta memoria mediante el trabajo conjunto de un equipo interdisciplinar, el cual ha estado integrado principalmente por mujeres y cimentado en los feminismos como base común. Durante la ejecución del CAM, las compañeras participantes de territorios fueron planteando la discusión de contenidos y la puesta en práctica de actividades concretas. Cada una de las personas que hemos conformado este equipo, aun teniendo bases compartidas, procedemos de formaciones disciplinares distintas, que, junto a experiencias de procesos organizativos que cada una ha recorrido, generaron una amalgama de saberes, puntos de vista y formas diversas de aproximarnos a los procesos y a la realidad. Desde el abordaje más disciplinar, las propuestas y gestiones del proyecto sucedieron gracias a la mezcla del trabajo entre las ciencias sociales, las artes, la educación y el cine. El equipo de gestión, que fue cambiando a través del tiempo, estuvo conformado por personas con formación en Antropología, Ciencias de la Comunicación Colectiva, Sociología, Historia, Trabajo Social, Cine, Geografía, Artes Dramáticas, Educación No Formal y Fotografía. Además, la mayoría de las integrantes colabora o ha colaborado con organizaciones sociales, colectivas, proyectos e iniciativas en defensa de los derechos de las mujeres que van desde la música, el performance, hasta la seguridad web y la agroecología. En el CAM agradecemos también haber contado con la experiencia de compañeras que han acompañado organizaciones comunitarias y de mujeres, que despliegan una gran cantidad de esfuerzos por la defensa del territorio. Como resultado, nos compartieron herramientas y estrategias que se integraron a la creación de una propuesta metodológica para problematizar el patriarcado y sus distintas violencias, la propuesta de espacios lúdicos y de autocuido, la creación desde las participantes y el compartir saberes técnicos de comunicación desde las mujeres. Nos parece importante reconocer que, al darnos cuenta de la interdisciplinariedad del grupo de gestión, se procuró que el proceso no fuera solamente un intercambio de partes desde sus límites disciplinares, cercando la posibilidad de participación a lo autorizado o legitimado de cada disciplina, sino que se buscó una apertura al diálogo de los 31 diversos conocimientos, en el sentido amplio del término. Se intentó que no fuera solamente una acumulación de visiones, sino una puesta en práctica del intercambio y la construcción colectiva. El trabajo interdisciplinar necesita escucha y tiempo, algo que no siempre hay pero que vale la pena defender, ya que es fundamental para que el proceso de entendimiento mutuo y de compartir sea profundo y honesto. Como bien nos lo ha mostrado la experiencia, la especialización en aislamiento se presenta cada vez más insuficiente para dar cuentas y buscar soluciones a los problemas de nuestro momento, volviendo más y más necesarios los procesos interdisciplinares y, en el mejor de los casos, transdisciplinares; procesos capaces de integrar y poner a dialogar los saberes sin jerarquías y de explorar, mediante el intercambio real, otras formas de imaginar y transformar el mundo. En el CAM agradecemos también haber contado con la experiencia de compañeras que han acompañado organizaciones comunitarias y de mujeres, que despliegan una gran cantidad de esfuerzos por la defensa del territorio. 32 Etapas del proceso El ciclo de realización de los CAM se dividió en tres momentos: planificación, gestión/ejecución y reflexión. En relación con estos momentos queremos subrayar que, aunque sean resultado de acciones planeadas y meditadas, los entretejidos que se forman en la cotidianidad, en lo que parece fugaz y espontáneo, son realmente las relaciones fundantes de la aprehensión y del aprendizaje. Es decir, cada espacio metodológico estuvo acompañado por encuentros e intercambios que no fueron planeados y son propios de la convivencia humana y que, si bien no es posible registrarlos o nombrarlos, definitivamente incidieron y transformaron el desarrollo del proceso. A la vez, es importante reconocer un ir y venir en la planificación. Aun cuando la organización de estas etapas está puesta en un orden aparentemente cronológico, no fue exactamente así, pues de alguna forma siempre se estuvo planificando, gestionando, ejecutando y reflexionando. Ningún proceso plural y vivo es absolutamente lineal. Intentaremos aun así compartir cómo fue este devenir, no solamente desde la objetividad de los hechos y las etapas, sino desde las subjetividades de quienes escribimos estos textos-memoria. La planificación Tuvimos dos momentos de planificación, uno donde se desarrollaron las bases temáticas y metodológicas del proyecto y otro que se fue dando en medio de la gestión de cada campamento, donde se valoró lo ocurrido y se plantearon decisiones sobre los cambios y ajustes necesarios por implementar. El desarrollo de las bases del proyecto surgió gracias a una serie de reuniones donde compartimos necesidades que encontramos en proyectos previos y donde conversamos sobre experiencias metodológicas y políticas que son referentes de inspiración para nosotras. Los intercambios de enfoques, miradas y lugares ético-políticos nos dieron dirección de hacia dónde dirigir el proyecto. Estos intercambios nos llevaron a plantear actividades a partir de las 33 distintas relaciones que las compañeras participantes tienen con la tierra, o con su lucha en defensa de sus derechos, pero desde su perspectiva personal y contextual. Para acordar la cantidad de días y lugares donde realizar los campamentos, pensamos en los recorridos y tiempos de las compañeras y los tiempos de nosotras como equipo gestor. Además, sumamos los recursos disponibles y, por eso, propusimos realizar tres campamentos de tres días de duración, con dos o tres meses entre cada uno y a realizarse en diversos lugares del país. Propusimos abordar tres ejes político- metodológicos: el primero donde las mujeres pudieran encontrarse con otras mujeres, reflexionar sobre sus historias en común, sus luchas, sus diferencias, convergencias, analizando la situación de las mujeres a nivel nacional; el segundo donde pudieran reflexionar sobre la importancia de una comunicación crítica y autogestionaria que fortaleciera la organización comunitaria para la defensa de sus territorios y un tercero relacionado a la apropiación de técnicas, equipo y lenguajes de comunicación para la revitalización de sus propias habilidades comunicativas. La gestión/ejecución La propuesta fue hacer transversales los ejes del proyecto, de tal manera que en cada campamento se pudieran realizar actividades correspondientes a cada uno de estos. A la vez, la mediación pedagógica fue pensada para dos poblaciones: las compañeras de comunidades y lxs estudiantes de Trabajo Comunal Universitario. En ese sentido, antes de iniciar los campamentos, se realizó un proceso de inducción a lxs estudiantes de TCU a través de un taller sobre cartografías participativas y otro entre campamentos, donde se compartieron los principios éticos metodológicos del CAM, esto para la comprensión de la intencionalidad de las tareas y productos que se les pidió realizar en apoyo al proceso. En el CAM#1 nos enfocamos en que las participantes se pudieran conocer entre sí mediante la realización de las cartografías participativas, para ello previamente planteamos categorías y variables alrededor de la defensa del territorio por parte de las mujeres. A partir de esos puntos, desarrollamos algunos ejercicios para que, en colectivo, las compañeras participantes pudieran identificar en mapas sus experiencias sobre cuerpos, territorios y medios de comunicación en sus comunidades. También se plantearon actividades para visibilizar las capacidades de narrar y la gran cantidad de historias valiosas que cada una de las compañeras tiene. Iniciamos la tarea de realizar videocartas y enviarlas en duplas en el intervalo hacia el CAM#2. Este campamento se realizó en la Estación Nacional de Ciencias Marino-Costeras (ECMAR) de la Universidad Nacional, en Punta Morales de Chomes, Puntarenas. Se visitó el mar como forma de autocuido. Por último, se realizó una pequeña muestra de productos audiovisuales de cine 34 comunitario resultados de experiencias latinoamericanas realizadas por niñxs, jóvenes y mujeres. El CAM#2 se llevó a cabo en el salón comunal de Longo Mai, en la zona sur. Trabajamos técnicas de fotografía y video. Simulando una sala de cine proyectamos las videocartas realizadas y las comentamos en colectivo, por lo que conocimos más a profundidad los distintos niveles de luchas en las cuales participa cada compañera. Practicamos el tomar fotografía fija con el teléfono utilizando los diferentes valores de plano y se conoció el proceso organizativo de la comunidad de Longo Mai en la defensa de sus ríos. Introdujimos los primeros pasos necesarios para crear una historia audiovisual: se realizó el ejercicio de crear escaleta como story board, crear personajes tomando como referencia la vida de cada una de las participantes, identificando los conflictos y juntando todos esos elementos para crear una historia audiovisual. En este Campamento introdujimos el fortalecer las propuestas de autocuido. El CAM#3 se realizó en las instalaciones del Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI), en Sabanilla, San José. Revisamos de nuevo las videocartas y profundizamos en los derechos de la comunicación, los elementos de cesión de derechos de imagen y seguridad web. Silvia Regina, directora del DEI, compartió los principios del respeto a la diversidad de espiritualidades. Se propusieron más actividades lúdicas. Retomamos la creación de productos de comunicación para la defensa del territorio como la herramienta del comunicado, la entrevista y el análisis de un documental. Nos acercamos al mundo de la edición mediante una aplicación gratuita en el celular. Evaluamos las actividades realizadas durante los tres campamentos y cerramos el proceso con la visita a La Carpio, en la Uruca de San José, donde conversamos sobre cómo fortalecer las redes de mujeres. El chat de WhatsApp Este es un momento no oficial del proyecto pero que quisiéramos visibilizar, ya que inesperadamente se convirtió en el espacio de la comunicación constante y de cuido del vínculo creado durante los campamentos. Aunque no es el medio ideal para mantener un proceso de comunicación integral, es el medio posible para seguir en contacto, el cual además poco a poco fue tomando la forma que quisimos darle quienes lo integramos. Las compañeras lo mantienen activo enviando constantemente fotos de sus cultivos, de su comida, de sus familiares, preguntas, noticias, recetas, comunicados de sus organizaciones y sus luchas, reportes del tiempo y de la vida. Es un medio accesible para la mayoría, mediante el cual se mantienen comunicadas, se dan apoyo y se hacen sentir como una colectividad. 35 La reflex ión Los mecanismos de seguimiento que nos permitieron reflexionar sobre lo andado consistieron en juntarnos como equipo gestor a revisar lo sucedido en los momentos previos y posteriores a cada campamento, así como en pequeños momentos antes, durante o después de alguna actividad, para hacer ajustes metodológicos mientras el campamento estaba en marcha. A la vez, realizar las videocartas implicó abrir un canal de seguimiento y comunicación con las compañeras entre cada campamento, donde se evacuaron dudas técnicas sobre cómo grabar videos con el celular. Como forma de evaluación participativa se hicieron diversas dinámicas para conocer la valoración de las compañeras en cuanto a sus aprendizajes significativos. Para esto se realizaron actividades con preguntas en diversos formatos; en el primer campamento se utilizó la metáfora del aprendizaje- semilla, generando relación entre los usos que les dan a las semillas y lo que harían posteriormente con los aprendizajes que se llevaban para sus casas. En el segundo campamento, se imprimieron algunas fotografías de las actividades del CAM#1 y se les preguntó por los recuerdos y aprendizajes que identificaban de esas actividades. Cerramos con el juego de “la silla caliente” para preguntar por valoraciones hacia las actividades desarrolladas. En el último campamento, realizamos un juego de charadas a partir de fotografías del CAM#2, planteando imitar las fotografías para que el otro grupo adivinara la actividad realizada y por último, se desplegó un mural con fotografías e imágenes correspondientes a la mayoría de actividades realizadas y les solicitamos que pegaran stickers de colores según la calidad de aprendizaje que sentían que habían obtenido. Imagen: Chat Grupal del CAM Foto: Juego de charadas _ II CAM _ Tatiana Saballos 36 Consideramos la construcción de esta memoria como el último paso de la etapa de reflexión, una forma de compartir aprendizajes, dudas y preguntas, un proceso que se ha ido construyendo a través de la revisión del archivo de los campamentos y de muchas conversaciones. También creemos que la reflexión se ha dado durante la escritura misma de estos textos, hemos escrito-recordado, escrito-descubierto, escrito-evaluado, escrito-reflexionado; no siempre se llega al momento de la escritura con todo analizado y descifrado, con las palabras exactas; muchas veces, se llega a descubrir mientras se escribe. 37 En relación con la metodología desarrollada en el CAM, identificamos que las herramientas y técnicas aplicadas durante los tres campamentos estaban reunidas en cinco grandes grupos, los cuales intentaban alcanzar conjuntamente los tres ejes político- metodológicos y los pisos comunes propuestos para el proyecto CAM. Estos cinco grupos fueron: ejercicios sobre lo sensible, ejercicios sobre disputas de poder en cuerpos y territorios, ejercicios audiovisuales sobre otras miradas, ejercicios audiovisuales sobre la propia mirada y el campamento, el cual consideramos fue en sí mismo una apuesta metodológica. Cada uno de estos grupos se divide a la vez en diferentes tipos de ejercicios, los cuales buscaban atender necesidades e intenciones específicas del proceso. Es importante resaltar que esta organización por grupos se definió posteriormente, es decir, no se dio de manera previa durante el diseño del proyecto, sino durante el tiempo de reflexión y sistematización de lo sucedido. Así tampoco los ejercicios fueron aplicados de forma cronológica durante el campamento. Nos parece valioso subrayar esto, ya que muchas Ruta metodológica veces se pretende que las metodologías de trabajo estén totalmente descifradas antes de aplicarlas, mientras que en la praxis nos damos cuenta, una y otra vez, que, si bien un diseño metodológico previo es necesario, es igual de necesario ser capaces de flexibilizarlo y atender las necesidades de cambio que el contexto solicita. Es preciso ser sensibles a lo que las colectividades con las que trabajamos demandan, aun cuando eso exija cambios en lo planeado. También es valioso saber que muchas veces vamos a entender con mayor profundidad qué hicimos y cómo lo hicimos hasta después de haberlo hecho, algo habitual en un proceso vivo. Como parte de esta ruta metodológica les compartiremos ejemplos de ejercicios, los cuales fueron diseñados para el contexto particular del CAM, pero creemos que pueden dar ideas o bien aportar a la creación de ejercicios nuevos, quizás más precisos y acordes a otros procesos. No son fórmulas exactas, el cumplimiento de cada uno de los pasos tampoco es un requisito para su funcionamiento. Son pistas y estímulos para encontrar caminos propios, mediar encuentros, facilitar y activar saberes. 39 40 Ejercicios sobre lo sensible A este grupo de ejercicios los nombramos así porque buscaban trabajar sobre las dimensiones sensibles, no tangibles y muchas veces no posibles de apalabrar del ser individual y colectivo. Estos buscaban propiciar el reconocimiento sensible de nuestros propios cuerpos, nuestro cuerpo colectivo y el espacio- territorio. Basados en prácticas somáticas y artísticas, se proponían generar mayor comodidad y apertura al trabajo creativo y comunicativo, así como conexión con el entorno, con las compañeras y con las propias memorias psicofísicas. Estos ejercicios tenían como propósito darle un lugar legítimo al sentir y no solamente al pensar, reconociendo la importancia de posicionar y defender esta premisa dentro de los procesos colectivos de aprendizaje y de organización política con base feminista. Reconocer que no solamente existe el logos y el pensamiento racional es una forma de resistirse ante la herencia patriarcal y su férrea insistencia por negar, deslegitimar y subestimar la emoción. Darle un espacio al sentir es en sí misma una forma de resistencia política y una defensa a la expresión integral, así como una oposición a las estrategias de dominación patriarcal basadas en falsas nociones de orden y supuesta “calma racional”. Foto: Masajes en círculo _ II CAM _ Rebeca Sánchez Recuperar espacios para el sentir profundo con todo el cuerpo es también una manera de atender y proteger la intuición, de cuidarla como parte de nuestra sabiduría no medible y no reconocida por los sistemas hegemónicos del saber. A la vez, abrirle un espacio al sentir psicofísico es aceptar la necesidad de autocuido y la necesidad de aprender formas para proporcionárnoslo. Asimismo, al resignificar el lugar del cuerpo dentro del aprendizaje colectivo, se abre un espacio para trabajar con las memorias corporales de dolor, pero también de lucha y resistencia; reconocer que efectivamente se albergan en partes de nuestro cuerpo e identificar que se pueden expresar como dolores, sensaciones o enfermedades es una forma de darles un lugar visible, de reconocerlas y de, justamente, darles cuerpo. Mi cuerpo Este grupo de ejercicios se centró en el reconocimiento y la conexión interna con las sensaciones, emociones, necesidades y deseos. Partió del reconocimiento del cuerpo como primer territorio, tanto de cuido como de disputa, y buscó retomar el autoconocimiento como práctica de autodefensa ante los saberes sensibles negados. Fue un punto de partida para provocar y facilitar un abordaje más fluido y cómodo a temas sensibles y prácticas de autocuido. Darle espacio a nuestras sensaciones corporales, a nosotras mismas, fue una forma de recuperar nuestro cuerpo-territorio. Las siete estrellas. Este ejercicio proviene del qigong o chikung y consiste en realizar masajes sobre las siete articulaciones principales del cuerpo, las cuales son: cuello, hombros, codos, muñecas, cadera, rodillas, tobillos; esto mientras se inhala y exhala profundamente para oxigenar estas zonas y ayudar a mejorar la circulación. Se recomienda hacerlo en un espacio tranquilo, con una temperatura agradable y con ropa cómoda. Es importante respirar con un ritmo constante, fluido y profundo antes de iniciar. También es recomendable frotar previamente las manos para generar calor y pasarlo al cuerpo a través del contacto. Durante el CAM se realizó en la mañana para iniciar el día. Nuestro cuerpo colectivo Estos ejercicios tenían como objetivo reconocernos como un cuerpo colectivo en coordinación y conexión con las otras, entendiendo a la colectividad como un organismo plural vivo, el cual necesita de cada una de las partes para la apertura sensible. Estos ejercicios buscaban trabajar sobre la comunicación en sus diferentes formas, tanto verbal como corporal, y sobre el acuerdo mutuo de generar una disposición activa, atenta y respetuosa a la escucha de las otras. El cardumen. Para realizar este ejercicio de expresión corporal, lo primero es preparar el lugar donde se realizará, quitar cualquier tipo de obstáculo y liberar un área suficientemente grande como para moverse con tranquilidad. Se inicia caminando por el espacio, esto quiere decir que se recorre el lugar libremente, intentando transitar por toda la superficie disponible. Se puede aumentar o reducir la velocidad de la caminata, pero siempre manteniendo el contacto visual y buscando un ritmo común con las otras personas; es importante no chocar ni empujarse, sino llegar a acuerdos no-verbales sobre la forma en que nuestros cuerpos transitan y comparten el espacio. El objetivo es comunicarse sin palabras, sentir el ritmo grupal, para ayudar a esto se puede utilizar música. Cuando se ha llegado a un nivel alto de entendimiento mutuo y coordinación, se puede proponer una variación: cuando una persona llega al centro del espacio, todas las demás 41 van al centro con ella, al estar ahí el movimiento se detiene por completo, y sólo es posible reanudarlo cuando todas las personas, sin hablar, deciden hacerlo a la vez. Se busca llegar y salir del centro, cada vez más juntas y coordinadas. Se recomienda usar una lista de canciones del gusto de las personas participantes. El espacio-territorio temporal Cada campamento sucedió en un lugar diferente del país, esto con el objetivo de generar encuentros con territorialidades y contextos diversos, así como cercanía con la realidad de varias de las compañeras y sus comunidades. Siendo así, se consideró importante realizar ejercicios que provocaran comodidad y cercanía con los espacios donde se iba a trabajar, los cuales se iban a convertir en territorios temporalmente compartidos, territorios de acogida de sentires y aperturas emocionales. La instalación. Esta actividad consiste en intervenir visualmente la entrada del lugar donde realizaremos las actividades, esto con la intención de convertirlo en un espacio extra-cotidiano; hacer que se vea diferente para así generar una disposición distinta en las personas participantes. Es un trabajo sobre lo material y lo visual con fines simbólicos. Para diseñar la instalación recomendamos identificar algún elemento relacionado a la intención de aprendizaje y utilizarlo como base para su creación. Se recomienda buscar un espacio fuera del salón para reunirse en círculo y compartir el simbolismo de la intervención visual, después, proponerle a las personas participantes que entren una por una atravesando la instalación. En el caso del CAM, escogimos construir una vulva con distintos tipos de telas, la cual se interpretaba simbólicamente como un lugar cálido, cómodo, de protección y de crecimiento. El ejercicio se realizó para inaugurar cada campamento, pasar por la instalación-vulva representaba el inicio de un nuevo proceso. Cuando entraba cada una de las compañeras se sonaba un cambute o caracol, el cual es usado por pueblos indígenas en Costa Rica como sonido para congregar a la comunidad en llamado a su protección y como símbolo de comunicación. El altarcito. El primer paso es pedirles a las personas participantes con anterioridad que lleven elementos que simbólica o afectivamente sean importantes para ellas. Es necesario escoger un lugar especial para ubicar el altarcito, así como construirlo sobre una superficie óptima para que cada pieza se mantenga segura. Consideramos fundamental seleccionar un tiempo específico del encuentro para construirlo Foto: Damaris atravesando la instalación _ II CAM_ Tatiana Saballos 42 colectivamente, que se sienta una creación grupal y colaborativa. La connotación de este altar no es religiosa, sino energética y poética. Es más bien la representación material, a través de objetos con carga simbólica, de los propósitos individuales y colectivos. Por ejemplo, las compañeras del CAM pusieron en el altarcito piedras, velas, hojas, semillas, especies, telas, cúrcumas, frutas, hierbas, copal, junto a otros elementos significantes para ellas; elementos que representaban también sus luchas y sus defensas. Ejercicios sobre disputas de poder en cuerpos y territorios Este grupo de ejercicios se centró específicamente en el reconocimiento de las relaciones de poder, entendiendo que el poder puede darse tanto desde las opresiones como desde las resistencias; es decir, comprendiendo que el poder es disputable y que no es unidimensional. Estos ejercicios buscaron recordar que las opresiones no son completas y siempre hay agencias de las cuales aprendemos, nos motivan, nos afectan y nos hacen seguir adelante. Son ejercicios que ayudaron a compilar información sobre la situación de las mujeres en la defensa del cuerpo- territorio y decidimos abordar con ellos cómo se manifiestan las disputas del poder en diversas escalas: en la memoria, en el cuerpo, en los territorios y en los medios de comunicación. Estos ejercicios fueron un puente para que las compañeras se conocieran entre sí, conversando de dónde provienen, qué luchas atraviesan y cuáles son sus diversos contextos de disputas de poder. Memoria de ancestras y compañeras Estos ejercicios fueron propuestos como una forma de luchar contra el olvido de mujeres que tienen nombre y apellido, que han resistido y resisten a diversos embates tanto en el pasado como en el presente. Buscan convocar recuerdos de las propias historias de cada compañera, para identificar acciones e identidades que han respondido a las violencias del sistema patriarcal y extractivista, que depredan los cuerpos de las mujeres y los bienes comunes. Son una forma también de reivindicar y visibilizar que, en la historia de cada mujer, hay muchas mujeres que realizan acciones que pueden ser replicadas como estrategia para mantener la reproducción de la vida. Foto: Altarcito _ II CAM_ Zuiri Méndez 43 Mural de memoria sobre las ancestras defensoras de territorios. Se recomienda buscar una pared o muro visible dentro del salón de trabajo donde colocar el mural. Previo al inicio de la actividad se seleccionan e imprimen retratos de mujeres que ya no nos acompañan y que en su legado han trabajado en la defensa de territorios. Recomendamos integrar a las compañeras participantes a pegar las fotografías y hacer el mural en colectivo, además de pedirles que en un papel escriban el nombre de una mujer que les haya motivado a realizar el trabajo que hacen o que les haya dejado un gran aprendizaje. Luego de que cada una escribió el nombre en el papel, se organiza una media luna al frente del mural y voluntariamente cada compañera va contando la memoria, las acciones de la mujer que le inspira y pega su nombre en el mural. Mural de defensoras de territorios y relatos. De la misma manera, se busca colocar el mural en un lugar visible del espacio de trabajo y que no tenga objetos que puedan impedir el paso al frente. Se recomienda buscar los retratos y reseñas de defensoras de territorios que se encuentran entre nosotras, o en nuestros contextos. El procedimiento para armar el mural requiere de invitar a las compañeras a colocar las imágenes en la superficie plana y luego invitarlas a recorrer el mural para que puedan leer los relatos escritos. Por último, se les pregunta a las compañeras si quieren retratos para ellas y si están interesadas se abre un espacio para que redacten un relato sobre sí mismas que acompañe su imagen10. En ese relato pueden responder ¿Cómo se describe a sí misma y por qué es defensora de territorios?. Es muy importante acompañar en el proceso a las compañeras que no sepan leer ni escribir. En el caso del CAM escogimos e imprimimos los retratos publicados por la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres en Resistencia. Foto: Dylanna integrando imágenes a la Memoria de ancestras y compañeras _ I CAM _ Estudiante TCU 10 Pueden encontrar las imágenes y sus textos en Mujeres Territorio: Retratos y Relatos durante el Campamento Audiovisual de Mujeres y Territorios, disponibles en las redes sociales del CAM. 44 Imagen: Defensoras Mesoamericanas _ II CAM _ Palabra de Mujer Mapeos sobre el poder Este grupo de ejercicios proviene de la propuesta de cartografía participativa, según la cartilla Cartografiar nuestras realidades y desde nuestras experiencias, elaborada por el CIEP y el Programa Kioscos Socioambientales. Mediante esta técnica, un grupo problematiza un contexto espacio-temporal, donde localiza y materializa ciertos tipos de conocimientos, memorias y discusiones dentro de un mapa. Antes de iniciar cualquier ejercicio sobre mapeo, se recomienda problematizar en colectivo qué es un mapa, para qué se usa y cómo quisiéramos transformar su uso en beneficio de la colectividad. Vale aclarar que no se realizó un ejercicio de cartografía completo, sino algunas actividades con ciertos elementos del proceso. En general estos ejercicios buscan propiciar el encuentro y reconocimiento entre las compañeras participantes, buscando identificar sus diversidades y similitudes, como también provocar el intercambio de reflexiones y experiencias sobre la comprensión en común de qué es lo que pasa, por qué y qué se puede hacer juntas para solucionarlo. Mapeo corporal. Para realizar el mapeo sobre el cuerpo tomamos como referencia el Manual de mapeo colectivo de Julia Risler y Pablo Ares, del colectivo Iconoclacistas. Para ellxs, el mapeo, entre muchas de sus potencias, puede consistir en la señalización sobre figuras para reflexionar acerca de cómo impactan ciertos discursos dominantes sobre los cuerpos, ayudando, en el caso del CAM, a identificar los mandatos sociales e imaginarios del patriarcado sobre los cuerpos de las mujeres, pero también las salidas y estrategias de cuidado que realizan las mujeres sobre sus cuerpos. Para este ejercicio se propone generar un ambiente seguro y de confianza entre las personas participantes, así como buscar un espacio amplio y sin obstáculos donde se pueda desarrollar la actividad. Se sugiere utilizar grandes pliegos de papel que permitan que las personas se acuesten sobre ellos para marcar sus siluetas. Si se está trabajando con un grupo muy grande, se pueden hacer subgrupos al azar y dentro de ellos proponer una persona voluntaria que se acueste sobre el pliego de papel para que las demás dibujen su silueta con marcadores. Luego se señala que la silueta representa el cuerpo de todas y se recomienda pedirles que ubiquen en la silueta los lugares que se ven afectados por las distintas violencias; en el caso del CAM las compañeras marcaron dónde sentían el machismo y el patriarcado. Se recomienda poner a disposición periódicos o revistas para recortar y pegar los símbolos o textos que consideren necesarios. En este aspecto es de suma importancia aclarar que de ninguna manera se les está pidiendo a las personas compartir un tema o historia que las exponga o haga sentir vulnerables. Al terminar esta tarea, se sugiere tener a la mano un material que represente vitalidad y que las participantes lo ubiquen en los lugares 46 del cuerpo que quieren cuidar, sanar, proteger, transformar. Las compañeras del CAM utilizaron semillas. Para finalizar, en un círculo se comparte la palabra y reflexiones sobre la descripción de sus siluetas y se da un tiempo para el intercambio de experiencias. Se recomienda que entre las integrantes del grupo gestor tengan conocimientos sobre primeros auxilios psicológicos y que, en general, se parta de la premisa de no juzgar, y más bien propiciar la empatía, la solidaridad, sororidad y el apoyo mutuo 11. Mapeo territorial. Un mapeo colectivo sobre un territorio, según Julia Risler y Pablo Ares, es un proceso donde los saberes y experiencias cotidianas de quienes participan, destotalizan los relatos dominantes sobre los territorios y para ello se trabaja sobre un soporte visual y gráfico para identificar problemáticas, actores o relaciones, así como las acciones de organización y transformación para hacer frente a estas problemáticas. Previo a desarrollar el ejercicio, y si es de interés poner a dialogar resultados de otras investigaciones junto con las del mapeo, se recomienda seleccionar una base de categorías comunes que luego permitirían investigar datos más estructurales. En el caso del CAM fueron: Conflictos socioambientales, Trabajos para las mujeres, Organización, Tenencia de la Tierra, Salud y Economía Social Solidaria. Para realizar el ejercicio recomendamos hacer un cartel por cada categoría asignada, estos pueden pegarse en una pared o colocarse sobre mesas. Se sugiere que el grupo se divida en subgrupos correspondientes a cada territorio y que cada uno de estos anote sus experiencias vividas sobre conflictos y resistencias, después moverse al siguiente cartel/categoría y así sucesivamente hasta completar todos los carteles. Luego de esto se sugiere recorrer los carteles y exponer los conflictos y resistencias más significativas. Se puede también asignar iconografía a las categorías y ubicar los conflictos en un mapa. Foto: Shirley y Carmen (de izquierda a derecha) en Mapeo Corporal _I CAM _ Estudiante TCU 11 Recomendamos ver ilustración: Violencias y resistencias en la defensa del cuerpo territorio, en la página 72. 47 Foto: Carmen y Steffany (de izquierda a derecha) en Mapeo Territorial _ I CAM _ Estudiante TCU Mapeo sobre uso e influencia de medios de comunicación en la comunidad. En este ejercicio se busca organizar la información identificando los tipos de medios de comunicación que son de uso de la comunidad y encontrar la relación de acceso para las personas, las problemáticas y resistencias que viven en relación con la comunicación. Se recomienda trabajar en subgrupos (preferiblemente según territorios), donde se puedan organizar distintos íconos o vectores de medios de comunicación los cuales se imprimen previamente. En un primer momento, se les pide a las personas participantes identificar los medios que más se usan en su comunidad y pegarlos en un papelógrafo, para luego asignar en escala de 0 a 4 la cantidad de uso, siendo 0 nada de uso y 4, mucho uso. Después se organizan los íconos en esquemas y se les asigna un valor de uso, buscando responder preguntas como: ¿Cómo nos comunicamos en la comunidad? ¿Quiénes participan en esta comunicación ¿Qué acceso tenemos las mujeres a estos medios? ¿Cuáles son los problemas de comunicación que viven las mujeres en nuestra comunidad? ¿Qué podemos hacer frente a esta situación? ¿Cómo la podemos mejorar? Finalmente, se recomienda compartir los resultados en una plenaria. Mapeo de v ideocartas. Este ejercicio busca dar cuenta de los intercambios de videocartas a nivel nacional y sus relaciones entre territorios. Para realizarlo se recomienda imprimir la silueta del mapa de Costa Rica en blanco y negro, con los límites de las provincias y la señalización de las ciudades más grandes, en un tamaño significativamente mayor para que las personas puedan ubicar fácilmente sus comunidades y les sea amigable. Durante la proyección de las videocartas, el mapa se despliega sobre una superficie que les permita a todxs lxs participantes verlo y se solicita a personas voluntarias que ubiquen, con dibujos o textos, los lugares donde se emitieron y se recibieron las videocartas. En el caso del CAM, durante los dos últimos Campamentos, las compañeras pudieron ubicar espacialmente desde dónde venían las demás compañeras, cuánto tiempo tardaban en llegar e identificar cuáles son sus territorios. Foto: Mapeo sobre medios de comunicación _ I CAM _ Estudiante TCU 48 Economías Sociales Solidarias (ESS) La apertura de un espacio de reflexión sobre las ESS durante el CAM surgió por iniciativa de compañeras de territorios. Estas economías constituyen las estrategia que utilizan las mujeres para resolver la materialidad concreta de la vida: alimentación, vestido, trabajo, entre otras. Pensar juntas sobre las ESS, se presentó como necesidad para entender la autogestión como posibilidad real ante la expansión del Capital, así como para socializar los sentires y prácticas relacionadas con la recuperación de los medios de producción y con la búsqueda de otras economías, promoviendo otras lógicas de intercambio que no busquen la acumulación por la acumulación, sino intercambiar lo que se considera útil, importante, significativo y necesario para el cuido de la vida. Como mencionan Morales y Carazo en su texto Viviendo la Solidaridad: Acercamientos a la economía solidaria desde movimientos sociales en Costa Rica, la economía social solidaria es “una forma amigable, saludable y sustentable de convivir y hacer economía. Se busca estar consciente de las relaciones ecosistémicas, tener relaciones productivas que permitan regenerar la vida en los suelos, los patios, los bosques, cuidar el agua como fuente vital para la vida y la cultura comunitaria. Se trabaja revalorizando los conocimientos ancestrales y técnico científicos que permiten establecer relaciones de regeneración, más que de explotación de los ecosistemas y la vida.” (p.9). Entendiendo así la ESS y tomándola como punto de partida para este grupo de ejercicios, se buscó exponer sus principios, generar preguntas sobre las distintas problemáticas de las compañeras y reflexionar juntas sobre sus orígenes económicos y sociales. Asimismo, partiendo de que las ESS son prácticas y experiencias que funcionan a partir de la organización asociativa, la autogestión y la autonomía, se propiciaron espacios de diálogo para buscar posibles alternativas. Como resultado, las compañeras plantearon un momento de intercambio y planificaron realizar un pequeño mercadito de trueque entre ellas para el CAM #2, iniciativa que se realizó también durante el CAM #3, lo cual constituye una forma de poner en práctica las ESS desde sus posibilidades más inmediatas. Foto: Mapa de videocartas _ II CAM _ Estudiante TCU 49 El mercadito del trueque. Para instalar un mercadito es necesario acordar previamente con lxs participantes que lleven sus productos al encuentro. Se recomienda iniciar la actividad pidiéndole a personas voluntarias que compartan sus saberes en relación con los principios de las ESS, que expliquen en qué se diferencian de las economías centradas en el capital y que compartan experiencias que hayan vivido desde sus organizaciones. En el caso del CAM esto fue posible porque muchas de las participantes ya practicaban el trueque, sino fuera así, se sugiere articular con alguna organización que pueda compartir estos saberes. El lugar físico para desarrollar el mercadito requiere de un espacio suficientemente amplio para que las personas puedan circular con libertad, y distinguir los puestos de venta de los de intercambio. Para la actividad de trueque es recomendable acordar una hora en específico y, antes de iniciar, decidir en colectivo los acuerdos comunes para el intercambio: la distribución de la palabra, la no competencia y la forma de pago o acuerdo de retribución por el valor asignado. En nuestro caso no usamos una unidad de cambio (moneda), sino que se propuso llegar a acuerdos orales entre personas interesadas en intercambiar. Este ejercicio fue una propuesta que nació de las compañeras del CAM y tuvo muchos elementos de espontaneidad y réplica de experiencias de trueque o intercambio vividas por ellas previamente. Seguridad digital y comunicación segura Si bien existen muchos enfoques desde los cuales abordar este tema tan amplio y tan urgente, en el CAM nos interesa entender y acceder a las herramientas digitales de una manera libre y segura, reconociendo los posibles aportes de estas herramientas al trabajo de organización, difusión y denuncia realizado por las organizaciones sociales, siempre desde una idea democratizadora y de libre acceso. Al abordar este tema en el CAM, se buscaba compartir principios básicos de seguridad tecnológica que se pueden aplicar desde el teléfono celular, así como propiciar prácticas de comunicación más autónomas y seguras. Es importante recordar que muchas de las compañeras son defensoras de territorios y sus vidas pueden correr peligro ante los intereses del capital. Foto: El mercadito del trueque _ II CAM _ Rebeca Sánchez 50 Es así como los objetivos de este grupo de ejercicios fueron brindarles a las compañeras información sobre buenas prácticas y usos adecuados de sus herramientas tecnológicas, prevenirlas sobre los peligros en el uso de tecnología y de la comunicación digital, y compartirles alternativas de seguridad existentes. Para esto contamos con la colaboración de Mónica Monge, quien también colabora con Código Sur, la cual nos mostró el trabajo de la MilpaDigital, un proyecto educativo que parte de la Educación Popular para compartir temas como Protección Digital, Tecnologías Libres y Cultura Libre en América Latina y el Caribe. Esta plataforma está principalmente dirigida a personas sin conocimientos técnicos y busca, a través de su trabajo y del tratamiento de sus contenidos, apoyar el reconocimiento y la visibilización de las desigualdades sociales. Taller Protección básica en el uso de celulares. Para este ejercicio recomendamos utilizar el infograma #1 de la MilpaDigital, la cual está enfocada en el uso seguro de los teléfonos celulares, tratando temas como cifrar y encriptar, formas de vigilancia de las redes sociales, configuraciones de seguridad, etcétera. Se puede utilizar el material como guía, tanto para brindar la información que contiene, como para realizar junto a las personas participantes las acciones que se proponen. Creemos que es importante iniciar con este tema por ser el celular una de las principales herramientas utilizadas por la mayoría de personas en la actualidad. Los infogramas de la MilpaDigital se pueden compartir digitalmente de manera libre, así como imprimir a color o en blanco y negro y repartir entre las personas participantes 12. 51 12 Pueden encontrar el infograma en MilpaDigital: https://milpadigital.org/milpadigital-1/ Foto: Ana Rosa en Taller de protección básica en el uso de celulares_ III CAM _ Catalina Tenorio https://milpadigital.org/milpadigital-1/ Ejercicios audiovisuales sobre otras miradas Este grupo de ejercicios buscaba reconocer y familiarizar a las participantes con otras miradas y otros puntos de vista en el lenguaje audiovisual, así como de mostrar diversos tipos de productos y procesos, más allá de lo que comúnmente se conoce a través de la televisión y los medios comerciales de comunicación. Asimismo, se pretendía, a través de los estímulos y provocaciones, alimentar en las compañeras participantes el interés por generar su propia creación; que fueran fuentes de información y de sensibilización para aumentar su curiosidad en el lenguaje. Al compartirles información sobre proyectos similares realizados en otras territorialidades, se buscaba el reconocimiento de la existencia de otras colectivas y organizaciones, las cuales se hacen preguntas y generan prácticas similares a las suyas. Se buscaba identificar los esfuerzos que otras mujeres realizan en distintos contextos como una forma de abrir la posibilidad de generar red, intercambios y alianzas y de saberse parte de un tejido mayor de mujeres creadoras audiovisuales, trabajando desde las comunidades y las colectividades, para entender que no están solas en la práctica. 53 Reconocimiento de otras/nuevas miradas y redes de creadoras audiovisuales Este grupo de ejercicios busca motivar la curiosidad y la posibilidad de crear de cada persona, compartiendo las formas y sentires con que otrxs expresan sus historias de vida por medio de audios, videos y fotografías. En el CAM se quería constatar junto a las compañeras que mujeres, así como ellas, llevan a cabo procesos de creación que quedan registrados, que pueden compartirse y generan vínculos. Relatos de mujeres. Este ejercicio busca potenciar la capacidad de escucha creativa y consciente para contar historias. Se recomienda seleccionar previamente fotografías sobre distintas mujeres mesoamericanas y latinoamericanas, cuyos fenotipos sean similares a los de las compañeras participantes, y las situaciones les resulten familiares. Se recomienda disponer sillas en círculo y, como primer momento de la actividad, asignar una foto al azar a cada persona, por ejemplo, las fotografías pueden estar en un sobre y se les propone sacar una foto sin verla. Luego, se recomienda a las personas participantes ver con atención la fotografía y sus detalles: el momento aproximado del día (amanecer, mañana, noche, entre otros), el lugar en el que se encuentra la mujer, de quién o quiénes está rodeada, cuál sentimiento le produce y decidir si la fotografía le remite a una historia particular o si quisiera inventar una historia sobre la fotografía. En un segundo momento se les pide mostrar la foto a las demás personas y relatar su historia. Es fundamental recalcar el acto consciente de la escucha como acción que permite la creación de las historias. También es relevante plantear, cómo la capacidad de escucha tiene relación con la memoria oral, ya que es el canal que permite la reproducción de saberes y sentidos sobre la vida: si no se escucha con atención, no se puede aprehender la historia y relatarla de nuevo. El siguiente paso es retar a las personas participantes a escuchar las historias que cuentan las demás y tratar de retenerlas en la memoria. Por último, se vuelven a mostrar las fotografías de tal manera que, por cada fotografía, una persona voluntariamente repita y recree la historia que le corresponde a cada imagen. Muestra de cine comunitario. En este ejercicio se busca introducir conceptos básicos de la práctica audiovisual y conectar con redes de producción colectiva y comunitaria. Para iniciar se recomienda acomodar las sillas en medialuna frente a la pantalla o pared donde se proyectarán los audiovisuales. Se sugiere también oscurecer el lugar para que se aprecie mejor el video, así como garantizar que los aparatos sonoros reproduzcan en un volumen adecuado. La experiencia sensorial es importante para la apreciación y el disfrute. Se aconseja seleccionar previamente piezas audiovisuales cercanas al contexto de las personas participantes y mostrar una pequeña variedad de tipos de audiovisuales, preferiblemente de corta duración: ficción, videoarte, documental, reportaje, animación, entre otros. Lo ideal es que estas piezas hayan sido creadas por niñas, jóvenes, mujeres, adultas mayores de territorios indígenas, personas campesinas, afrodescendientes, de sectores urbanos marginalizados, así como producciones de colectivos de cine comunitario u otros cines. Por el carácter introductorio del ejercicio al mundo audiovisual, es recomendable explicar los conceptos propios de este saber, tales como: ficción, documental, reportaje, personajes, como otros elementos, y aprovechar la proyección de cada audiovisual como ejemplo para explicar sus características y relatar quién lo realizó. Foto: Relatos de mujeres _ I CAM _ Estudiante TCU 54 Imagen: Cortometraje titulado: Angie Tatiana por Angie Tatiana _ EAI Belén Cine foro. Este ejercicio se propone como un espacio para conocer más a profundidad el concepto de documental en el audiovisual y abrir un espacio de debate sobre los posibles contenidos del mismo. Se recomienda seleccionar el tema de un documental de acuerdo con los intereses que las personas participantes hayan visibilizado durante sus participaciones en otras actividades. En el caso de esta actividad durante el CAM, se escogió el cortometraje documental La Isla de las Flores, realizado por Jorge Furtado en 1989, ya que no solo aborda temas de interés sobre conflictos socioambientales, sino porque también usa un formato de collage donde las imágenes abren distintas posibilidades del lenguaje. Se recomienda después de proyectarlo, plantear preguntas sobre el contenido y los formatos que se usan en el documental, de tal manera que pueda ser analizado por las participantes en su contenido y forma. Entrev ista y publicaciones en Facebook. Esta actividad busca exponer distintos lenguajes y formas de expresión que se utilizan en publicaciones de redes sociales y son realizadas por 55 organizaciones que abordan temas similares a las personas participantes. Para realizar este ejercicio se recomienda seleccionar previamente, con capturas de pantalla, publicaciones donde predomine la imagen, el texto, el video o el audio, o bien, combinaciones de estos formatos. Es importante que sean publicaciones con contenidos acerca de contextos y territorios cercanos. En el caso del CAM se seleccionaron publicaciones que provenían de territorios nacionales y mesoamericanos. Se recomienda proyectar estas publicaciones para que las personas participantes puedan observar y analizar los formatos y contenidos. Para finalizar, se sugiere proponer la realización de una publicación en redes sociales sobre una historia o evento que identifiquen como relevante, puede ser de su vida, su organización o sobre otrxs que participan en el espacio. En este caso, las compañeras decidieron entrevistar a otras compañeras y tomarles una fotografía para publicar su historia. Imagen: La Isla de las Flores _ Jorge Furtado Foto: Tipos de publicaciones en Facebook _ II CAM _ Zuiri Méndez Ejercicios audiovisuales sobre mi propia mirada Mediante este grupo de ejercicios se buscaba tejer el proceso para la creación de un producto audiovisual participativo13. Estos ejercicios se plantearon para que las compañeras exploraran sus posibilidades comunicativas, narrativas y poéticas, que aprendieran haciendo y que reconocieran en cada una la capacidad y la posibilidad de generar piezas audiovisuales. Buscaban descentralizar y desmitificar el poder de la creación audiovisual y de la comunicación, como una forma de defender la diversidad de voces, así como la representatividad de distintas miradas y formas de hacer. Con los ejercicios se pretendía, además, descubrir y ejercitar la propia mirada para confiar en ella y en su forma particular de observar y narrar la realidad. Asimismo, estos ejercicios estuvieron basados en el principio de que las herramientas de producción, como las cámaras y los celulares, son solamente medios para generar los productos, y que lo más importante es su propia mirada sobre el mundo, sus comunidades y su realidad, para atender el proceso más que el producto. Así, se procuró trascender la barrera del uso de estas herramientas, 57 para que les permitan expresar su mirada de una manera mucho más segura y apropiada. Reconocimiento y búsqueda de mi/nuestras posibilidades comunicativas, narrativas y poéticas Estos ejercicios se proponen motivar a aprender lenguajes audiovisuales partiendo desde lo sentido, la vida cotidiana y lo propio. Se procura reconectar lo lúdico con la propia capacidad de comunicar, desmontar miedos sobre la tecnología y problematizar lenguajes hegemónicos y patriarcales del audiovisual. Buscan propiciar que lxs participantes coloquen sus contenidos y desarrollen sus propios lenguajes, viéndose (literalmente) capaces de ser vocerxs y productorxs de los temas que realmente les importan. Videocartas. Este ejercicio tiene como objetivo que las personas participantes se apropien del celular como una herramienta de comunicación, del lenguaje audiovisual, de la producción de una historia y de la posibilidad de circular la producción de su historia a otrxs compañerxs. Es un ejercicio muy utilizado en procesos de cine comunitario. Se recomienda plantear un trabajo en duplas para iniciar una conversación utilizando videocartas, grabar sus mensajes desde sus celulares 13 Para conocer más detalles sobre el producto audiovisual participativo, pueden ver la sección de la serie en el apartado de Sentires-Afectos-Aprendizajes, en la página 102. y enviarlos a través de un sistema de mensajería instantánea, tal como Signal, Telegram o WhatsApp, entre otros. La intención es que esta se vuelva su vía de comunicación habitual. Se busca entender la imagen-carta como un medio capaz de crear y compartir historias, acercar a personas y tejer vínculos. Para iniciar, se propone que cada persona utilice la aplicación que tenga en su celular y grabe una historia en video como si fuera una carta. Después se envía a la compañerx de su dupla. Para realizar la videocarta se puede escoger el tema a narrar, las imágenes y sonidos de sus entornos y la forma en que cada quien quiere contar su historia. Además, se recomienda utilizar la cámara en posición horizontal y que la duración de cada videocarta sea de tres minutos o menos; esto es importante para evitar posteriormente un alto consumo de datos de internet al enviar el video. Se sugiere también que cada video inicie con un saludo, se indique el lugar donde se está y el día de la semana, y que cierre con una despedida. Recomendamos, durante un encuentro presencial, antes de iniciar este proceso, hacer un ejercicio de videocarta, proyectarlo, explicar todos los pasos anteriores de forma gráfica y aclarar cualquier duda. Se recomienda que los envíos sean entre cada campamento, que las duplas se envíen entre sí cuantas videocartas quieran y que estas se envíen también a una persona del equipo gestor para su adecuado registro. Es importante también realizar una lista de las duplas y dar seguimiento. 58 Finalmente, terminado el periodo de envío de videocartas, se recomienda, en el siguiente encuentro presencial, proyectar una videocarta de cada persona, revisarlas en colectivo y utilizarlas como ejemplo para explicar el manejo de la luz, el sonido y otros elementos técnicos a cuidar. Es fundamental que el momento de visualización de las videocartas permita revitalizar las potencias narrativas y que cada quien pueda identificar sus habilidades y capacidades, así como problematizar los estereotipos sobre la imagen física, para luchar contra los miedos y desaprobaciones estéticas. En el caso del CAM, se enviaron más de 40 videocartas, con lo que se abrió un canal de comunicación muy sentido e íntimo entre las compañeras que llevó a demostrar que todas pueden perder los miedos a la tecnología y al verse o escucharse en pantalla14. Guion gráfico o Storyboard. Este ejercicio consiste en estimular la creación de historias y organizarlas en el tiempo utilizando imágenes. Un guion gráfico ordena en secuencias ilustradas una historia. Se recomienda escoger previamente historietas o ilustraciones relacionadas con las luchas 14 Pueden ver algunas videocartas en el Canal de YouTube del CAM https://www.youtube.com/channel/ UCtFMSwYjdnRgHlbabuxyHyg Imagen: Videocarta _ Cindy Vargas https://www.youtube.com/channel/UCtFMSwYjdnRgHlbabuxyHyg https://www.youtube.com/channel/UCtFMSwYjdnRg