Perspectivas de las Academias de Ciencias AGUA URBANA DESAFÍOS DEL EN LAS AMÉRICAS 2 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN LAS AMÉRICAS Impreso por The Inter-American Network of Academies of Sciences (IANAS) Calle Cipreses s/n, Km 23.5 de la Carretera Federal México-Cuernavaca, 14400 Tlalpan, Distrito Federal, Mexico y por United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO), 7, place de Fontenoy, 75352 Paris 07 SP, France, the UNESCO Office in Montevideo, Edificio Mercosur, Luis Pereira 1992, 2o piso, casilla de correo 859, 11200 Montevideo, Uruguay. © IANAS y UNESCO 2015 IANAS ISBN en trámite Impreso en México Esta publicación está disponible en http://www.ianas.org/index.php/books y Open Access under the Attribution-ShareAlike 3.0 IGO (CC-BY-SA 3.0 IGO) licencia (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/igo/). 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Esta obra ha sido impresa en papel ecológico (certificación FSC): una parte de las fibras proviene de materiales reciclados y, otra, de bosques explotados de manera sustentable. Además, el papel es libre de cloro elemental en su producción (Certificación ECF) con objeto de contribuir a la conservación de los recursos hídricos. IANAS La Red Interamericana de Academias de Ciencias IANAS es la red regional de Academias de Ciencias creada para apoyar la cooperación con el interés de fortalecer la ciencia y la tecnología como herramientas para el avance en la investigación, desarrollo, prosperidad y equidad en las Américas. IANAS Co-Chairs: Michael Clegg (Estados Unidos) y Juan Asenjo (Chile). Directora Ejecutiva: Adriana de la Cruz Molina Coordinación Editorial Katherine Vammen y Adriana de la Cruz Molina Programa de Agua de IANAS Co-Chairs: Katherine Vammen (Nicaragua), Blanca Jiménez (México) y Co-Chair Honorario: Jose Tundisi (Brasil) Comité Editorial Gabriel Roldán (Colombia), María Luisa Torregrosa (México), Katherine Vammen (Nicaragua), Ernesto J. González (Venezuela), Claudia Campuzano (Colombia), Hugo Hidalgo (Costa Rica) y Adriana de la Cruz Molina (México) Corrección de estilo Ma. Areli Montes Suárez y autores de los capítulos Traducción Suzanne D. Stephens (Argentina, Chile, México, Canadá, Honduras, Panamá, Costa Rica, República Dominicana, Perú y Toronto) y Alejandra Huete (Cuba y El Salvador) Diseño gráfico Víctor Daniel Moreno Alanís Francisco Ibraham Meza Blanco Diseño de portada Francisco Ibraham Meza Blanco Apoyo de diseño gráfico Osiris López Aguilar, Mariana Guerrero del Cueto, Tania Zaldivar Martínez, y Roberto Flores Angulo Apoyo administrativo Verónica Barroso Luis Arturo Dassaev 3DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN LAS AMÉRICAS Perspectivas de las Academias de Ciencias AGUA URBANA DESAFÍOS DEL EN LAS AMÉRICAS 4 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN LAS AMÉRICAS Miembros de las Academias de Ciencias Argentina Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Argentina www.ancefn.org.ar Roberto L.O. Cignoli, Presidente Brasil Academia Brasileña de Ciencias www.abc.org.br Jacob Palis, Presidente Bolivia Academia Nacional de Ciencias de Bolivia www.aciencias.org.bo Gonzalo Taboada López, Presidente Canadá La Royal Society of Canadá: Las Academias de Artes, Humanidades y Ciencias de Canadá https://rsc-src.ca/en/ Graham Bell, Presidente Caribe Academia de Ciencias del Caribe (Redes Regionales) www.caswi.org Trevor Alleyne, Presidente Chile Academia Chilena de Ciencias www.academia-ciencias.cl Juan Asenjo, Presidente Colombia Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales www.accefyn.org.co Enrique Forero, Presidente Costa Rica Academia Nacional de Ciencias Costa Rica www.anc.cr Pedro León Azofeita, Presidente Cuba Academia de Ciencias de Cuba www.academiaciencias.cu Ismael Clark Arxer, Presidente República Dominicana Academia de Ciencias de la República Dominicana www.academiadecienciasrd.org Milcíades Mejía, Presidente Ecuador Academia de Ciencias del Ecuador http://www.academiadecienciasecuador.org Carlos Alberto Soria, Presidente Guatemala Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de Guatemala www.interacademies.net/Academies/ByRegion/ LatinAmericaCarribbean/Guatemala/ Enrique Acevedo, Presidente Honduras Academia Nacional de Ciencias de Honduras www.guspepper.net/academia.htm Gustavo A. Pérez, Presidente México Academia Mexicana de Ciencias www.amc.unam.mx Jaime Urrutia, Presidente Nicaragua Academia de Ciencias de Nicaragua www.cienciasdenicaragua.org Manuel Ortega, Presidente Panamá Asociación Panameña para el Avance de la Ciencia www.apanac.org.edu.pa Jorge Motta, Presidente Perú Academia Nacional de Ciencias del Perú www.ancperu.org Ronald Woodman Pollitt, Presidente Estados Unidos de América Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos www.nasonline.org Ralph J. Cicerone, Presidente Uruguay La Academia Nacional de Ciencias de la República Oriental del Uruguay www.anciu.org.uy Rodolfo Gambini, Presidente Venezuela Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela www.acfiman.org.ve Claudio Bifano, Presidente 5DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN LAS AMÉRICAS Argentina Raúl A. Lopardo Instituto Nacional del Agua Bolivia Fernando Urquidi Academia Nacional de Ciencias de Bolivia Brasil José Galizia Tundisi Instituto Internacional de Ecología Canadá Banu Ormeci Universidad de Carleton Grenada Martín ST. Clair Forde Universidad de St. George, Grenada Chile James McPhee Centro Avanzado de Tecnología para la Minería Universidad de Chile Colombia Gabriel Roldán Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales Costa Rica Hugo Hidalgo Universidad de Costa Rica Cuba Daniela Mercedes Arellano Acosta Agencia de Medio Ambiente, Ministerio de Ciencia, Tecnologia y Medio Ambiente, Havana, Cuba República Dominicana Osiris de León Comisión de Ciencias Naturales y Medio Ambiente de la Academia de Ciencias El Salvador Julio César Quiñones Basagoitia Miembro de la Asociación Mundial para el Agua Guatemala Manuel Bastarrechea Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de Guatemala Honduras Marco Blair Academia Nacional de Ciencias de Honduras México María Luisa Torregrosa Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO Nicaragua Katherine Vammen Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua, Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua Panamá José R. Fábrega Centro de Investigaciones Hidráulicas e Hidrotécnicas Universidad Tecnológica de Panamá Perú Nicole Bernex Centro de Investigación en Geografía Pontificia Universidad Católica del Perú Uruguay Daniel Conde Facultad de Ciencias Universidad de la República EE.UU. Henry Vaux Universidad de California Venezuela Ernesto J. González Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela Puntos Focales sobre Agua de IANAS 6 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN LAS AMÉRICAS Argentina Raúl Antonio Lopardo Instituto Nacional del Agua Jorge Daniel Bacchiega Instituto Nacional del Agua Luis E. Higa Instituto Nacional del Agua Bolivia Fernando Urquidi-Barrau Academia Nacional de Ciencias de Bolivia Brasil José Galizia Tundisi Instituto Internacional de Ecología Carlos Eduardo Morelli Tucci Universidade Federal do Rio Grande do Sul Fernando Rosado Spilki Centro Universitario Feevale Ivanildo Hespanhol Universidade de São Paulo José Almir Cirilo Universidade Federal de Pernambuco Marcos Cortesão Barnsley Scheuenstuhl Academia Brasileña de Ciencias Natalia Andricioli Periotto Centro de Ciências Biológicas e da Saúde Canadá Banu Örmeci Universidad de Carleton Michael D’Andrea Gestión de Infraestructuras de Agua de Toronto Chile James McPhee Centro Avanzado de Tecnología para la Minería, Universidad de Chile Jorge Gironás Escuela de Ingeniería Pontificia Universidad Católica de Chile Bonifacio Fernández Escuela de Ingeniería Pontificia Universidad Católica de Chile Pablo Pastén Departamento de Hidráulica y Medio Ambiente Pontificia Universidad Católica de Chile José Vargas Sociedad Chilena de Ingeniería Hidráulica Alejandra Vega Pontificia Universidad Católica de Chile Sebastián Vicuña Centro de Cambio Global UC Colombia Gabriel Roldán Academia Colombiana de Ciencias Exactas Físicas y Naturales Claudia Patricia Campuzano Ochoa Centro de Ciencia y Tecnología de Antioquia Luis Javier Montoya Jaramillo Universidad Nacional de Colombia-Medellín Carlos Daniel Ruiz Carrascal Escuela de Ingeniería de Antioquia Andrés Torres Pontificia Universidad Javeriana-Bogotá Jaime Lara-Borrero Pontificia Universidad Javeriana-Bogotá Coordinadores y autores 7DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN LAS AMÉRICAS Sandra Lorena Galarza-Molina Pontificia Universidad Javeriana-Bogotá Juan Diego Giraldo Osorio Pontificia Universidad Javeriana-Bogotá Milton Duarte Grupo de Investigación Ciencia e Ingeniería del Agua Sandra Méndez-Fajardo Pontificia Universidad Javeriana-Bogotá Costa Rica Hugo G. Hidalgo Universidad de Costa Rica Ángel G. Muñoz Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad de la Universidad de Columbia Carolina Herrero Ph-C Ingenieros Consultores Eric J. Alfaro Universidad de Costa Rica, Escuela de Física Natalie Mora Universidad de Costa Rica, Escuela de Física Víctor H. Chacón Municipalidad de Pérez Zeledón, C.N.E. Darner A. Mora Laboratorio Nacional de Aguas Mary L. Moreno Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional de Costa Rica Cuba Daniela de las Mercedes Arellano Acosta Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología, La Habana, Cuba L.F. Molerio-León MSc. GRANIK HOLDINGS Ltd. (República Dominicana) Eduardo O. Planos Gutiérrez Instituto de Meteorología de Cuba República Dominicana Osiris de León Comisión de Ciencias Naturales y Medio Ambiente de la Academia de Ciencias El Salvador Julio Cesar Quiñones Basagoitia Miembro de la Asociación Mundial para el Agua Grenada Martin ST. Clair Forde Universidad de St. George, Grenada Brian P. Neff Universidad de St. George, Grenada Guatemala Manuel Basterrechea Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de Guatemala Carlos Roberto Cobos Centro de Investigación en Ingeniería Juan Carlos Fuentes Instituto Nacional de Electrificación Norma Edith Gil Rodas de Castillo Centro de Estudios del Mar y Acuicultura CEMA Universidad de San Carlos, USAC-Guatemala Jeanette Herrera de Noack Alianza Mundial de Derecho Ambiental Ana Beatriz Suárez Laboratorio Ecológico y Químico, S.A. 8 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN LAS AMÉRICAS Honduras Marco Antonio Blair Chávez Academia Nacional de Ciencias de Honduras Manuel Figueroa Academia Nacional de Ciencias de Honduras México María Luisa Torregrosa y Armentia Investigadora en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-FLACSO Blanca Jiménez-Cisneros División de Ciencias del Agua y Secretaria de la Organización de las Naciones Unidas para el trabajo conjunto en las áreas educativas, científicas y culturales Jacinta Palerm Postgrado, México-COLPOS (Colegio de Posgraduados) Ricardo Sandoval Minero Sextante Servicios de Consultoría, S.C. Karina Kloster Universidad Autónoma de la Ciudad de México Polioptro F. Martínez Austria Universidad de las Américas, Puebla Jordi Vera Cartas Fondo Golfo de México A.C. Ismael Aguilar Barajas Instituto Tecnológico de Monterrey Nicaragua Katherine Vammen Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua (CIRA/UNAN) Yelba Flores Meza Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua (CIRA/UNAN) Selvia Flores Sánchez Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua (CIRA/UNAN) Iris Hurtado García Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua (CIRA/UNAN) Mario Jiménez García Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua (CIRA/UNAN) Francisco J. Picado Pavón Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua (CIRA/UNAN) Gustavo Sequeira Peña Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua (CIRA/UNAN) Panamá José Rogelio Fábrega Duque Universidad Tecnológica de Panamá Miroslava Morán Montaño Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (CATHALAC) Elsa Lilibeth Flores Hernández Universidad Tecnológica de Panamá Icela Ibeth Márquez Solano de Rojas Universidad Tecnológica de Panamá Fundación Universitaria Iberoamericana Argentina Ying B Universidad de Panamá Casilda Saavedra Universidad Tecnológica de Panamá Berta Alicia Olmedo Vernaza Gerencia de Hidrometeorología de ETESA (Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A.) 12 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN LAS AMÉRICAS Prólogo Michael Clegg y Juan Asenjo, Co-Chairs de IANAS Aguas urbanas en las Américas Blanca Jiménez-Cisneros, Programa Hidrológico Internacional de la UNESCO El agua en las regiones urbanas José Galizia Tundisi, Instituto Internacional de Ecología de São Carlos, Brasil Un rápido vistazo Katherine Vammen, Co-Chair del Programa de Agua de IANAS El agua urbana en el continente americano: El caso de Argentina Raúl Antonio Lopardo, Jorge Daniel Bacchiega y Luis E. Higa Compendio de los recursos hídricos en las ciudades capitales de los departamentos de Bolivia Fernando Urquidi-Barrau Aguas urbanas en Brasil José Galizia Tundisi, Carlos Eduardo Morelli Tucci, Fernando Rosado Spilki, Ivanildo Hespanhol, José Almir Cirilo, Marcos Cortesão Barnsley Scheuenstuhl y Natalia Andricioli Periotto Un análisis de los recursos hídricos, su uso y tratamiento en Canadá Banu Örmeci Gestión del agua en zonas urbanas: Estudio de caso de la ciudad de Toronto Michael D’Andrea Abastecimiento de agua potable en las ciudades de Chile: Avances y desafíos pendientes James McPhee, Jorge Gironás, Bonifacio Fernández, Pablo Pastén, José Vargas, Alejandra Vega y Sebastián Vicuña Agua urbana en Colombia Coordinadores: Claudia P. Campuzano Ochoa y Gabriel Roldán. Autores: Claudia P. Campuzano Ochoa, Gabriel Roldán, Andrés E. Torres Abello, Jaime A. Lara Borrero, Sandra Galarza Molina, Juan Diego Giraldo Osorio, Milton Duarte, Sandra Méndez Fajardo, Luis Javier Montoya Jaramillo y Carlos Daniel Ruiz Aguas urbanas en Costa Rica Hugo G. Hidalgo León, Carolina Herrero Madriz, Eric J. Alfaro Martínez, Ángel G. Muñoz, Natalie P. Mora Sandí, Darner A. Mora Alvarado y Víctor H. Chacón Salazar Particularidades de la gestión de acuíferos de islas en trópicos húmedos: el ciclo del agua urbana en La Habana, Cuba Coordinadora: Daniela de las Mercedes Arellano Acosta. Autores: L.F. Molerio-León, Ma. I. González González y E.O. Planos Gutiérrez 15 16 19 21 26 52 86 116 132 152 174 208 234 Índice 13DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN LAS AMÉRICAS Perspectiva de las aguas urbanas en El Salvador Julio César Quiñonez Basagoitia Una visión general de la gestión urbana del agua y problemas relacionados en los Estados Unidos de América Henry Vaux, Jr. Impacto del desarrollo en el abastecimiento y saneamiento del agua en Grenada Martin S. Forde y Brian Neff Agua urbana en Guatemala Claudia Velásquez, Norma de Castillo, Jeanette de Noack, Ana Beatriz Suárez, Carlos Cobos, Juan Carlos Fuentes y Manuel Basterrechea Gestión del agua urbana en Honduras: el caso de Tegucigalpa Marco Antonio Blair Chávez y Manuel Figueroa Agua urbana en México Coordinadora: María Luisa Torregrosa. Con la colaboración de los siguientes autores: Ismael Aguilar Barajas, Blanca Jiménez Cisneros, Karina Kloster, Polioptro Martínez, Jacinta Palerm, Ricardo Sandoval y Jordi Vera Agua urbana en Nicaragua Katherine Vammen, Selvia Flores, Francisco Picado, Iris Hurtado, Mario Jiménez, Gustavo Sequeira y Yelba Flores Aguas urbanas en Panamá José R. Fábrega D., Miroslava Morán M., Elsa L. Flores H., Icela I. Márquez de Rojas, Argentina Ying, Casilda Saavedra, Berta Olmedo y Pilar López Abastecimiento de agua urbana en Perú Nicole Bernex Weiss, Víctor Carlotto Caillaux, César Cabezas Sánchez, Ruth Shady Solís, Fernando Roca Alcázar, Mathieu Durand, Eduardo Ismodes Cascón y Julio Kuroiwa Zevallos Aguas urbanas en la República Dominicana Rafael Osiris de León Aguas urbanas en Uruguay: avances y desafíos hacia una gestión integrada Coordinación y edición: Adriana Piperno, Federico Quintans and Daniel Conde. Autores: Álvaro Capandeguy, Adriana Piperno, Federico Quintans, Pablo Sierra, Julieta Alonso, Christian Chreties, Alejandra Cuadrado, Andrea Gamarra, Pablo Guido, Juan Pablo Martínez, Néstor Mazzeo, María Mena, Nicolás Rezzano, Gabriela Sanguinet, Javier Taks, Guillermo Goyenola, Elizabeth González, Julieta López, Amancay Matos, Osvaldo Sabaño, Carlos Santos, Matilde Saravia, Luis Silveira, Rafael Arocena y Luis Aubriot Agua urbana en Venezuela Ernesto José González, María Leny Matos, Eduardo Buroz, José Ochoa-Iturbe, Antonio Machado- Allison, Róger Martínez y Ramón Montero Semblanzas de los autores 256 298 318 344 362 396 430 466 492 522 542 574 621 208 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN AMÉRICA Costa Rica Vista de San José, la capital de Costa Rica, desde las faldas del Volcán Poás. Foto: ©iStock.com/pilesasmiles. 209LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA “El abastecimiento de agua potable en las ciuda- des de Costa Rica se puede considerar como bueno; sin embargo el saneamiento y en particular el tra- tamiento de aguas ha sido uno de los mas impor- tantes retos en las zonas urbanas. Con la pronta puesta en operación la planta de tratamiento Los Tajos en el Gran Área Metropolitana se está dando un paso significativo a la solución del problema” 210 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN AMÉRICA Resumen Se presenta una síntesis de los principales temas relacionados con las aguas urba- nas como lo son el abastecimiento, el saneamiento, la salud, las dimensiones físi- cas y humanas, las inundaciones y la variabilidad y cambio climático que afecta a las ciudades. En general, se encontró que salvo algunas ciudades que presentan problemas, en Costa Rica el suministro de agua es bastante bueno. Sin embargo, el saneamiento (especialmente relacionado con el tratamiento de aguas negras) es un problema que apenas se está empezando a abordar. La cobertura sanitaria en las zonas urbanas en el año 2000 era de 96%, compuesta por 34% con dispo- nibilidad de alcantarillado sanitario y disponibilidad de tanque séptico de 62%. En 2009 se mantiene el porcentaje de que únicamente menos de 4% de las aguas recolectadas urbanas tiene tratamiento. En cuanto a la salud, mucha de la expli- cación de los relativos buenos indicadores en este respecto está relacionada con el sistema solidario de salud social, pero también debe darse crédito al efecto de la disponibilidad generalizada de agua potable en gran parte de las zonas urba- nas. En Costa Rica los avances han sido muy satisfactorios, alcanzando en 2012 un 98% de cobertura con agua por cañería intradomiciliar y 99% con fuentes de agua potable mejoradas. Costa Rica está influenciada por diversos fenómenos climáticos naturales de gran escala, como El Niño-Oscilación del Sur, las variaciones climáticas del Atlán- tico, la influencia del Centro de Convergencia Intertropical, el chorro de bajo nivel del Caribe y otros. Asimismo, durante las últimas décadas Centroamérica ha ex- perimentado cambios en variables hidrometeorológicas que en tales tendencias sugieren orígenes antrópicos. Las tendencias en temperatura hacia noches y días más cálidos son bastante consistentes, mientras que las tendencias en precipita- ción (lluvia) han sido menos consistentes y claras (en unas estaciones hay tenden- cias positivas y, en otras, negativas). Además, en la ciudad capital de Costa Rica Las aguas urbanas en Costa Rica Hugo G. Hidalgo León, Carolina Herrero Madriz, Eric J. Alfaro Martínez, Ángel G. Muñoz, Natalie P. Mora Sandí, Darner A. Mora Alvarado, y Víctor H. Chacón Salazar 211LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA (San José) y en la capital de Honduras (Tegucigalpa) se han encontrado reducciones de escorrentía super- ficial importantes a partir de la década de los 80, po- siblemente asociados con el aumento en las pérdidas por evapotranspiración debido al incremento de las temperaturas. Las proyecciones con modelos apun- tan hacia una Centroamérica más seca a final del si- glo, especialmente en la parte norte (reducciones de escorrentía de alrededor de 30%), mientras que en la parte sur es menos severa (reducciones de escorrentía de 10%). Estos cambios toman más relevancia cuando se examinan a la luz de las diferencias socioeconómi- cas entre el norte y el sur de Centroamérica, y cuando se consideran vulnerabilidades propias de los países del área, como la dependencia de agricultura de sub- sistencia en algunas regiones o la vulnerabilidad de la sociedad ante eventos hidroclimáticos extremos. Sistemas de análisis y de pronóstico pueden ayudar a reducir estos riesgos. 1. Introducción Aunque en términos de suministro de agua potable Costa Rica en general tiene una condición bastante buena, las ciudades costarricenses tienen los típicos problemas de las grandes urbes latinoamericanas, como lo son: déficit de suministro de aguas en al- gunas regiones puntuales, contaminación de ríos e inundaciones. En Costa Rica el agua es un recurso re- lativamente abundante, ya que en términos globales es un país con bajo estrés hídrico. Sin embargo, esas cifras nacionales esconden el problema de disponibi- lidad de agua en algunos lugares, especialmente en la región oeste del Gran Área Metropolitana (GAM), que comprende a San José y ciudades circundantes (Hidalgo, 2012). La contaminación de los ríos es un as- pecto preocupante relacionado con el saneamiento de las ciudades, ya que los ríos urbanos en la GAM tienen concentraciones de contaminantes de varios órdenes de magnitud por encima de los recomen- dados. Muchos de estos problemas han persistido a través del tiempo, y ha sido difícil hacer mejoras en el sistema debido a falta de financiamiento y lo cos- toso que resultaría modernizarlo. Es importante, sin embargo, destacar lo que se ha hecho bien como la baja incidencia de enfermedades causadas por agua contaminada y algunos esfuerzos que se están ha- ciendo, como la construcción de una planta de trata- miento en el GAM. En este estudio se abordarán algunos de estos temas, así como una evaluación de los posibles efec- tos de cambio climático en el futuro de las ciudades. Además, se incluye una sección en la cual se indica la necesidad de evaluar integralmente aspectos físicos y sociales para determinar la vulnerabilidad de las poblaciones a la variabilidad y cambio climático. 2. Fuentes de agua en zonas urbanas y sus impactos causados por la urbanización 2.1 Servicio de agua potable en zonas urbanas El servicio de agua potable prestado por el Institu- to Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), órgano gubernamental encargado del sumi- nistro y saneamiento de aguas, puede ser considera- do, en general, como de buen nivel. Por ejemplo, el caso particular de la cobertura urbana, que alcanza valores cercanos a 99%, es un indicador que verifica esa condición. Parte de los buenos índices de salud, en comparación con otros países de la región, podría atribuirse en parte a la disponibilidad de agua pota- ble. La infraestructura y las tecnologías de los acue- ductos son buenas en promedio, siendo más destaca- bles en los sistemas de captación y producción. La calidad del agua para consumo humano es controlada en todo su proceso por el AyA a través del Laboratorio Nacional de Aguas (LNA), alcanzando niveles de potabilización significativos (AyA, 2002). Sin embargo, aunque el porcentaje de cobertura de la red de distribución de agua de agua potable es alto, existe poca confiabilidad en este servicio en algu- nas zonas (AyA, 2002). Esto es paradójico dado que, en promedio, Costa Rica tiene un bajo estrés hídrico, pero a nivel local existen estos problemas de abaste- cimiento (Hidalgo, 2012). Por ejemplo, aunque en el Área Metropolitana de San José (la capital) la produc- ción de agua era en 2002 ligeramente menor que la demanda, este déficit ha ido creciendo a través del tiempo y afecta principalmente a las partes altas de la ciudad (AyA, 2002). Estos problemas se acentúan en algunas ciudades donde la capacidad de produc- 212 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN AMÉRICA ción es muy cercana o es inferior a la demanda, por lo que ya tienen serios problemas en la época seca. Como parte de la solución se han venido cerrando las válvulas de salida de los tanques durante la noche y con racionamientos (AyA, 2002). Esto demuestra que la oferta de agua es insuficiente en algunos sectores, que las fugas son importantes o que los tanques de reserva son insuficientes. En AyA (2002) se menciona que el lado débil del servicio no es la oferta hídrica, sino que está en el sis- tema de distribución, comprobado por el alto nivel de agua no contabilizada que se estima alrededor de 59% para el Acueducto Metropolitano de San José (y de 50% para el país). De este 59%, se estima que las pérdidas comerciales son del orden de 29%, divididas en deficiencias del catastro (conexiones no registra- das) del orden de 13%, falta de micromedición (cone- xiones sin medidor) del orden de 7% y deficiencias en la micromedición (consumos no registrados en los medidores) del orden de 7% (AyA, 2002). En resumen, Tabla 1. Coberturas urbanas con servicios de agua y saneamiento, 2013 Area Servicio Población Servida (miles de hab.) Cobertura (%) Area urbana AyA* Acueducto 950 99.00% Alcantarillado Sanitario 97 6.80% Agua urbana Municipalidades y ESPH Acueducto N.D. N.D. Alcantarillado Sanitario N.D. N.D. *AyA: Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados. Somalente se considera la población que tiene la disponibilidad de ser- vicio de agua mediante conexión a sistemas públicos de abastecimiento o acueductos. Fuente: Jorge Aguilar Barboza, AyA (comunicación personal, 2014) Figura 1. Zonificación referente a la disponibilidad de agua potable en diferentes subregiones 213LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA las deficiencias en el sistema están motivadas por va- rios aspectos entre los que se pueden mencionar las deficiencias en la estructura de las redes por el tipo y la edad de las mismas, fugas visibles en las redes y las conexiones, fugas invisibles, gestión de la opera- ción en redes, rebalse de tanques de reserva, catastro de usuarios, catastro de redes, micromedición, ma- cromedición y control de presiones (AyA, 2002). Como se verá luego, la situación de Costa Rica en el campo del saneamiento no es tan buena como la del abaste- cimiento; la cobertura del alcantarillado público es relativamente baja, se depende mucho de tanques sépticos y el tratamiento de aguas es casi nulo. En Costa Rica la cobertura de agua para 2000, a nivel urbano (área servida por el AyA y la Empresa de Servicios Públicos de Heredia o ESPH) era del or- den de 98.5% (AyA, 2004) y para 2009 alcanzó 99.5% (Arias, 2010). La cobertura sanitaria en las zonas ur- banas en 2000 era de 96%, compuesta por 34% con disponibilidad de alcantarillado sanitario y dispo- nibilidad de tanque séptico de 62% (AyA, 2004). En 2009 se mantiene el porcentaje de que únicamente menos de 4% de las aguas recolectadas urbanas tie- nen tratamiento (Arias, 2010). En términos de la po- blación total (urbana más rural), en Costa Rica solo 25% es servida con alcantarillado sanitario y 80% usa tanque séptico o letrina (Arias, 2010). En la Tabla 1 se muestra la cobertura de acueductos y alcantari- llados sanitarios para las regiones urbanas durante 2013. Como se puede ver, en Costa Rica la cobertura en el abastecimiento de agua en las zonas urbanas es alta, mientras que la cobertura de alcantarillado sanitario es baja. Además, el problema del uso del tanque séptico es más grave de lo que se piensa, ya que existen problemas de funcionamiento relacio- nados con el tipo de suelo (como baja permeabilidad), clima, características del agua a tratar, volumen de agua y otros (Arias, 2010). El sistema productivo cubre muy ajustadamen- te la demanda en algunas épocas del año y, en cier- tos casos, no la atiende. Sin embargo, inversiones importantes en infraestructura para aumentar la capacidad de producción de los acueductos podrían ser objetadas por parte de los organismos de crédi- to internacionales, si previamente no se reducen las pérdidas a niveles aceptables (AyA, 2002). Para poder planificar el desarrollo de nuevas edificaciones, el AyA ha propuesto una zonificación referente a la disponibilidad de agua potable en di- ferentes subregiones GAM (Figura 1) (AyA, 2013). Las diferentes zonas en la Figura 1 se detallan a conti- nuación (ver también AyA, 2013): • Disponibilidad Tipo 1: Sectores de abastecimien- to del Acueducto Metropolitano sin restricciones para nuevos servicios, urbanizaciones, condo- minios residenciales, condominios comerciales, edificios de apartamentos, centros comerciales, centros educativos, hoteles y fraccionamientos. Puede ser necesaria la instalación de infraes- tructura o mejoras adicionales por parte de los desarrolladores o interesados. • Disponibilidad Tipo 2: Sectores de abastecimien- to del Acueducto Metropolitano en los que, por su ubicación y elevación topográfica, y por la falta de suficiente infraestructura de produc- ción, almacenamiento y distribución de agua potable, no se permite el desarrollo de urbaniza- ciones, condominios residenciales, condominios comerciales, edificios de apartamentos y cen- tros comerciales, centros educativos y hoteles. Solamente se permite el crecimiento vegetativo de nuevos servicios individuales, para vivien- da unifamiliar de tipo residencial o fracciona- mientos nuevos de seis o menos lotes, con frente a calle pública, y que además tenga tubería de distribución de agua potable del AyA. Para estos casos, puede ser necesaria la instalación de in- fraestructura o mejoras adicionales por parte de los desarrolladores o interesados. • Disponibilidad Tipo 3: Sectores actualmente abastecidos de agua potable por el Acueducto Metropolitano, los que por la falta de suficiente infraestructura de producción, almacenamien- to y distribución de agua potable, no permiten solicitudes de nuevos servicios individuales ni nuevos desarrollos de urbanizaciones, condo- minios residenciales, condominios comerciales, edificios de apartamentos ni centros comercia- les, centros educativos ni hoteles. • Disponibilidad Tipo 4: Sectores con restricciones para el abastecimiento de agua según lo esta- blecido en el Acuerdo de Junta Directiva del AyA 2005-1012, y posteriores modificaciones: Se otor- ga disponibilidad de agua potable, únicamente para vivienda unifamiliar de tipo residencial, en lotes o parcelas existentes y en fraccionamien- tos nuevos con frente a calle pública actual, y que además tenga tubería de abastecimiento de 214 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN AMÉRICA Tabla 2. Producción total anual para el año 2013 para diferentes fuentes de agua en la Gran Área Metropolitana Sistema de Producción Fuente de Producción Tipo Fuente Clasificación AyA Producción total (m3) Planta Potabilizadora Tres Ríos Tres Ríos Superficial Planta 61,660,874 Planta Potabilizadora Tres Ríos Pozo Mc. Gregor 2 (Registro) Pozo Pozo 642,159 Planta Potabilizadora Tres Ríos Pozo Mc. Gregor 1 (Periféricos) Pozo Pozo 944,269 Planta Potabilizadora Tres Ríos Pozo Vesco Pozo Pozo 246,154 Planta Potabilizadora Tres Ríos Pozo Las Monjas Pozo Pozo 58,450 Planta Potabilizadora Guadalupe Guadalupe Superficial Planta 9,087,921 Planta Potabilizadora Los Sitios Los Sitios Superficial Planta 6,809,485 Planta Potabilizadora Los Sitios Pozo La Florida Pozo Pozo 1,330,768 Planta Potabilizadora San Juan de Dios San Juan de Dios Desamparados Superficial Planta 1,936,634 Planta Potabilizadora San Juan de Dios Pozo Veracruz Pozo Pozo 60,267 Planta Potabilizadora San Antonio de Escazú San Antonio Escazú Superficial Planta 2,551,857 Planta Potabilizadora Los Cuadros Los Cuadros Superficial Planta 2,229,067 Planta Potabilizadora Salitral Salitral Superficial Planta 1,829,319 Planta Potabilizadora San Rafael de Coronado San Rafael Coronado Superficial Planta 843,644 Planta Potabilizadora San Jerónimo de Moravia San Jerónimo Moravia Superficial Planta 652,653 Planta Potabilizadora Quitirrisí Quitirrisí (1) Superficial Planta 516,447 Planta Potabilizadora Alajuelita Alajuelita Superficial Planta 343,047 Planta Potabilizadora Mata de Plátano Mata de Plátano Superficial Planta 313,285 Planta Potabilizadora Guatuso Patarrá Guatuso Patarrá Superficial Planta 373,399 Planta Potabilizadora El Llano de Alajuelita El Llano de Alajuelita Superficial Planta 180,328 Planta El Tejar del Guarco Acueducto El Tejar del Guarco 1,342,196 Bombeo Tejar del Guarco Acueducto El Tejar del Guarco 1,025,620 Sistema de Puente Mulas Puente Mulas Pozo Pozo 28,750,137 Sistema de Puente Mulas Bombeo Intel Pozo Pozo 518,058 Sistema de Puente Mulas Pozo La Rivera (Intel) Pozo Pozo 661,671 Sistema de Pozos La Valencia La Valencia Pozo Pozo 27,868,898 Sistema de Pozos San Pablo Pozo RIncón de Ricardo #1(Pequeño) Pozo Pozo N.D. Sistema de Pozos San Pablo Pozo RIncón de Ricardo #2 (Grande) Pozo Pozo 1,749,699 Sistema de Pozos San Pablo Pozo San Pablo # 1 Pozo Pozo 785,482 Sistema de Pozos San Pablo Pozo La Meseta Pozo Pozo 1,627,461 Sistema Potrerillos San Antono Booster Matra Pozo Pozo 5,219,019 Sistema Potrerillos San Antono Pozo Zoológico Pozo Pozo 178,558 Sistema Potrerillos San Antono Pozo Brasil de Mora Pozo Pozo 102,259 Sistema Potrerillos San Antono Potrerillos-Lindora Pozo Pozo 1,050,565 Manantiales la Libertad Bombeo La Libertad Pozo Pozo 2,754,916 Manantiales de Padre Carazo Manantiales Padre Carazo Manantial Manantial 2,009,196 Manantiales de Pizote Manantiales Pizote Manantial Manantial 766,836 Manantiales de Vista de Mar Manantiales Vista de Mar Manantial Manantial 211,446 Manantiales de Chiverrales Chiverrales Manantial Manantial 1,321,920 Manantiales de Lajas Lajas (Fuentes no medidas) Manantial Manantial N.D. Planta Barrio España PP Barrio España Superficial Superficial 183,086 Captaciones Matinilla Matinilla (Fuentes no medidas) Superficial Superficial N.D. Captaciones al Sur de Alajuelita Sur Alajuelita (Fuentes no medidas) Naciente Naciente N.D. Captaciones Sur de Escazú Pozo Bebedero Pozo Pozo 34,388 Captaciones Sur de Escazú Sur de Escazú (Fuentes no medidas) Varios Superficial 0 Captaciones Ticufres Fuentes Ticufres Manantial Manantial 31,476 Total 170,802,915 Sistemas cuya producción no se inyecta al Acueducto Metropolitano: Cartago (3) Planta 10,074,490 Quitirrisí (2) Planta 1,815,546 PT = Planta de tratamiento, MA = Manantial, PZ = Pozo, G = Gravedad, B = Bombeo. N.D. = No disponible. (1) Ciudad Colón; (2) Puriscal-Región Central Oeste; (3) Planta operada por la Región Metropolitana para el abastecimiento de Cartago y Paraíso. Fuente: Jorge Aguilar Barboza, AyA (comunica- ción personal, 2014) 215LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA agua. No se dará disponibilidad de agua potable para fraccionamientos sin frente a calle pública, ni a condominios, urbanizaciones ni a edificios de apartamentos. • Disponibilidad Tipo 5: Sectores fuera de los lími- tes de abastecimiento del Acueducto Metropoli- tano, en donde existen sistemas de suministro de agua administrados por las Asociaciones Administradoras de Acueductos y Alcantari- llados (ASADAS), acueductos municipales, otras asociaciones o la EPSH. Según el último dato de 2013, la cantidad de ASADAS era de 163 con un promedio de caudal de 769.6 litros por segundo En cuanto a la distribución del servicio en el GAM, ésta se puede dividir en dos tipos de fuentes: manan- tiales o nacientes y pozos (Tabla 2). Existen además 19 plantas de potabilización. Además, en la zona ur- bana se encuentran tres plantas de potabilización de aguas en Tarbaca, San Gabriel de Aserrí e Higuito de San Miguel de Desamparados, en donde se han esta- blecido reglamentos de operación de aguas residua- les particulares. Como se puede ver en la Tabla 2, la capacidad instalada en nacientes o manantiales es de alrede- dor de 4.3 millones de m3 anuales, mientras que en pozos es del orden de 74.5 millones de m3 anuales, siendo Heredia una de las provincias con más apor- tes de aguas subterráneas (AyA, 2013). En el GAM, el agua subterránea constituye entonces 68% de las fuentes de agua potable, mientras que el agua su- perficial aporta 32% (AyA, 2002). Los acuíferos más importantes del país son: Colima Superior, Colima Inferior, Barba, Liberia, Bagaces, Barranca, La Bomba (Limón), Zapandí y los acuíferos costeros: Jacó, Pla- yas del Coco, Brasilito y Flamingo. Por otra parte, en términos de aguas superficiales, en Hidalgo (2012) se encuentra una tabla con las características de los principales ríos del país. 2.2 Tratamiento de agua en las ciudades Las ciudades que cuentan con redes de alcantarilla- do sanitario son San José, Liberia, Nicoya, Santa Cruz, Cañas, San Isidro de El General, Puntarenas, Limón, Heredia, Cartago y Alajuela, que conjuntamente re- presentan una cobertura de 33,8% en el área urba- na. De éstas, solamente cuentan con tratamiento mediante lagunas de estabilización las ciudades de Liberia, Nicoya, Santa Cruz, Cañas y San Isidro de El General, y una parte de las aguas recolectadas en Puntarenas reciben tratamiento en una planta de lodos activados. Se estima que solo se trata 4% de las aguas residuales generadas por la población urbana con alcantarillado sanitario (AyA, 2002; Arias, 2010). Si el país pretende nivelar las coberturas de agua y alcantarillado sanitario, deberá preparar- se para importantes inversiones en el área urbana (AyA, 2002). Se estimó que el monto de la inversión necesaria en 2002 para construir una planta de tra- tamiento para el GAM era del orden de 289 millones de dólares y en algún momento se pensó que el pro- yecto podría ser ejecutado por medio del método de concesión (AyA, 2002). En 2014 se revisaron los costos y ahora se estima que el final es de 344 millones (La Nación, 2014). El 12 de septiembre de 2012 se firmó el contrato con la empresa española Acciona Agua, quien es la encargada del desarrollo de la planta de tratamiento Los Tajos, en La Uruca, la cual recibirá las aguas residuales de 11 cantones de la GAM, aten- diendo a 1 millón 70 mil habitantes. El contrato con la empresa española indica que se realizará el plan maestro para la primera etapa, etapa intermedia y segunda etapa de la planta, pero solo se construirá la primera. Para el tratamiento secundario AyA está en búsqueda de fuentes de financiamiento. La plan- ta está actualmente en proceso de construcción (en febrero de 2014 la planta estaba en 10.65% de avan- ce) y se espera que empiece a funcionar en mayo de 2015 (La Nación, 2014). La mitad del costo de la obra será asumida por la Agencia de Cooperación Inter- nacional del Japón (JICA). La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Los Tajos es un componente del Proyecto de Mejoramiento Ambiental del Área Me- tropolitana de San José, que integró la construcción de un alcantarillado que colectará las aguas que se- rán tratadas (EF, 2012). Se planea que en los próximos 14 años se construyan otras plantas en las provincias de Heredia y Cartago (La Nación, 2014). Por el momento, 96% de las aguas residuales urbanas recolectadas por los alcantarillados sanita- rios se está disponiendo en los ríos sin ningún trata- miento. Dos de las principales cuencas del país, las de los ríos Grande de Tárcoles y Reventazón, donde se asienta alrededor de 70% de la población del país, reciben las aguas residuales sin tratar de las ciuda- des de San José, Heredia, Alajuela y Cartago (AyA, 2002). En Hidalgo (2012) se muestran las concentra- 216 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN AMÉRICA ciones promedio de algunos indicadores de calidad del agua en dos de los ríos más contaminados de la Gran Área Metropolitana o GAM (San José y ciuda- des circundantes) como lo son el Río Tárcoles y el Río Virilla (tributario del Río Grande de Tárcoles). En esta tabla se puede ver cómo las concentraciones de con- taminantes exceden por mucho las concentraciones recomendadas. La degradación del ambiente y de los cuerpos de agua en el país, pero en particular en la GAM, du- rante las últimas tres décadas están empezando a ser cada vez más costosas en términos humanos y económicos. De hecho, se ha estimado que los costos anuales de la contaminación en términos de pérdida de productividad y el tratamiento de enfermedades asociadas suman alrededor de 325 millones, dividi- dos en los 122 millones de las áreas de las ciudades conectadas al sistema de alcantarillado sanitario y los 203 millones de las áreas con tanques sépticos (Moreno Díaz, 2009). En la Tabla 3 se muestran las características de la infraestructura de los alcanta- rillados sanitarios de AyA y de la ESPH (empresa en- cargada de suministro y saneamiento de agua a la provincia herediana). 3. Agua y salud en las ciudades Los índices de salud en general para el país señalan un avance positivo en el contexto mundial. La espe- ranza de vida al nacer pasó de 1990 al año 2012, de 76.7 a 80.0 (Banco Mundial, 2014). En el mismo pe- ríodo la tasa de mortalidad infantil (mortalidad en el primer año de vida) pasó de 15.3 a 8.5 (INEC, 2013). Estos índices se han logrado gracias a las políticas efectivas de salud del país, en donde el sistema so- lidario de seguridad social de salud ha jugado un papel preponderante, pero tampoco se puede negar Tabla 3. Características de la infraestructura de los alcantarillados sanitarios de AyA y de la Empresa de Servicios Públicos de Heredia Región / Sistema Tarifa No de servicios Tipo de tratamiento Disposición final Región Metropolitana AyA San José U 0 N R Región Huetar Atlántica AyA Limón U 7811 EPA+Em M Región Brunca San Isidro de Pérez Zeledón U 3153 LE R Boruca, Buenos Aires U 112 PT Q Lomas, Buenos Aires U 86 LE Q Región Chorotega AyA Liberia U 3435 LE R Cañas U 1691 LE R Santa Cruz U 1367 LE R Nicoya U 1461 LE R Región Pacífico Central AyA Puntarenas U 8127 PT M Región Central Oeste Ciudad Hacienda los Reyes U 184 PT Q Villa Verano U 125 PT R Santa Cecilia de Puriscal U 40 PT Q ESPH Heredia U 0 N R Notas: Tipo de tratamiento: PT-Planta de Tratamiento, LE-Laguna de estabilización, N-Ninguno, Punto de disposición: Q-Quebrada, R-Río, M-Mar. El número de servicios es al 30/6/2001 excepto Puntarenas que es al 31/8/2001; La ESPH en Heredia tiene en operación dos pequeñas plantas de aireación extendida y barros activados, que tratan una porción pequeña de los efluentes de alcantarillado sanitario con un regular rendimiento. Fuente: Sistema Comercial Interno, Datmart Comercial, 2014. 217LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA que la cobertura con agua potable (o con agua lim- pia en muchos casos) ha tenido un impacto impor- tante. La tasa en 2012 de mortalidad infantil de 8.5 por mil nacidos vivos, representa un porcentaje rela- tivamente bajo en relación con otros países del área, ya que el porcentaje de muertes infantiles por en- fermedades infecciosas, particularmente las intes- tinales y respiratorias agudas es relativamente bajo (INEC, 2013). Por ejemplo, el porcentaje de causas de muerte en infantes debido a enfermedades infeccio- sas y parasitarias es de 1.6% y, por causas respirato- rias, de 4.3% (INEC, 2013). En contraste, la mayoría de las muertes en niños se da por afecciones causadas en el período perinatal (48.4%) y a malformaciones congénitas (37.2%) (INEC, 2013). A nivel de diarreas la situación es diferente, ya que la tasa tiene una conducta creciente desde 1996 a 2000, donde muy posiblemente hay una vinculación directa con los problemas de ausencia de sistemas de recolección de aguas residuales en las áreas urbanas y de sanea- miento ambiental en general, lo que coloca en ries- go la calidad del agua para consumo humano (AyA, 2002). En los indicadores de salud debe estar pesan- do la baja atención a la problemática de las aguas residuales en el medio urbano, donde las acequias, quebradas y ríos son utilizados como desaguaderos de contaminantes (AyA, 2002). Sin embargo, cabe destacar que las enfermedades del sistema digesti- vo son raramente mortales en la niñez; por ejemplo a 2011, el porcentaje de muertes de niños menores de 5 años por estas causas fue de 0.01 por mil, compara- do con la tasa de mortalidad de 2.21 por mil obtenida sumando las causas de muerte de todo tipo para ese rango de edades (Ministerio de Salud, 2011). El agua potable es el servicio público por ex- celencia en el cual se fundamenta la preservación de la salud de la población al proveer higiene y un medio adecuado para conducir y disponer excretas y otros desechos sólidos (AyA, 2002). Muy probada está la relación agua potable-salud; sin este servicio, la sociedad no puede desarrollarse saludablemente. Costa Rica, desde los tiempos de la Colonia, se ha pre- ocupado por proveer este servicio a todas las áreas. Además, es el elemento vital para el desarrollo; no puede haber desarrollo sin agua potable (AyA, 2002). Sin lugar a dudas, la falta de infraestructura de los servicios de agua potable, alcantarillado y sanea- miento o el deterioro de los mismos, ha propiciado en ciertos sectores del país la presencia de enfermeda- des transmisibles tales como el cólera, fiebre tifoidea, salmonelosis, shighelosis, amebiasis, giardisis, otras infecciones intestinales, hepatitis viral, etcétera (AyA, 2002). Las enfermedades que han sido relacio- nadas con el agua y detectadas en el país son, entre otras, las siguientes: disentería amebiana, disentería bacilar, enfermedades diarreicas (incluyendo las dos anteriores), cólera, hepatitis A, fiebre paratifoidea y tifoidea, poliomielitis, esquistosomiasis, dengue y paludismo. En la Tabla 4 se presentan las tasas de incidencia de las enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento (AyA, 2002). En la práctica, las acciones de control en los sis- temas de abastecimiento son de monitoreo, ya que no se ejecutan programas intensivos de vigilancia Tabla 4. Casos y tasas de incidencia (en paréntesis), enfermedades relacionadas con agua y saneamiento Enfermedad 1996 1997 1998 1999 2000 Cólera 36 (1.05) 1 (0.003) 0 (0.00) 0 (0.00) 0 (0.00) Dengue 2294 (66.62) 14279 (406.74) 2628 (69.73) 2628 (68.15) 4908 (124.47) Diarrea 99967 (2903.22) 113772 (3240.78) 132995 (3528.75) 140092 (3632.91) 164629 (4175.01) Enfermedad Estreptocócica 62463 (1814.03) 58292 (1660.44) 75124 (1993.26) 91099 (2362.91) No hay dato Encefalitis Vírica 14 (0.41) 22 (0.63) 37 (0.98) 28 (0.73) 17 (0.43) Fiebre Tifoidea 19 (0.55) 16 (0.46) 10 (0.27) 8 (0.21) 8 (0.20) Hepatitis todas las formas 868 (25.21) 1191 (33.93) 1483 (39.35) 2132 (55.29) 1739 (44.10) Infección Meningocóciga 34 (0.99) 23 (0.66) 24 (0.64) 16 (0.41) 19 (0.48) Leptospirosis 29 (0.84) 27 (0.77) 26 (0.69) 312 (8.10) 156 (3.96) Meningitis todas las formas 470 (13.65) 446 (12.70) 458 (12.15) 615 (15.95) 514 (13.04) Salmonelosis 28 (0.81) 37 (1.05) 15 (0.40) 34 (0.88) 89 (2.26) Shighelosis 73 (2.12) 40 (1.14) 45 (1.19) 38 (0.99) 89 (2.26) Fuente: AyA (2002) usando datos de la Unidad Estadística del Ministerio de Salud. Tasas por cada 100000 habitantes. 218 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN AMÉRICA sanitaria, aun cuando se tiene conocimiento de la alta vulnerabilidad de las fuentes, especialmente de las superficiales. Tampoco existen programas de sostenibilidad de la calidad del recurso hídrico uti- lizado para consumo humano, que incorpore planes de reforestación, uso del suelo, etcétera (AyA, 2002). De hecho, la falta de un plan de ordenamiento terri- torial ha sido mencionado como una de las necesida- des más apremiantes en Costa Rica, especialmente en áreas urbanas (Hidalgo, 2012). El reciente “Informe 2014 OMS/UNICEF: progre- sos sobre el agua potable y saneamiento” aporta da- tos y conclusiones sobre los avances en la Meta 10 del “Objetivo de Desarrollo del Milenio”, la cual consiste en reducir a la mitad la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios bási- cos de saneamiento para 2015 con respecto a 1990. El Programa Conjunto de Monitoreo (PCM) esta- bleció el nuevo concepto de “Fuentes de Agua Pota- ble Mejoradas” (FAPM), con el propósito de medir los avances en agua potable mediante la aplicación de esta iniciativa. Una fuente de agua potable mejorada es aquella que, por el tipo de construcción, protege apropiadamente el agua de la contaminación ex- terior, en particular de la materia fecal; comprende el acceso a agua por cañería intradomiciliar o en el patio, pileta pública, pozo o naciente a 1 Km de la vivienda, e incluso la recolección de agua de lluvia. Este concepto no toma en cuenta la calidad del agua ni la calidad del servicio (cantidad, continuidad, cali- dad, cobertura y costos). En el marco de este débil concepto, a nivel mun- dial se han observado “grandes avances” como que la cobertura con FAPM pasó de 76% en 1990 a 89% en 2012. En este contexto es importante resaltar que dicho avance se ha concentrado en las comunidades rurales, con un incremento de prácticamente 20% entre esos mismos años, ya que pasó de 62 a 82%; no obstante, en las zonas urbanas el acceso a FAPM dis- minuyó, porque el abastecimiento con agua por ca- ñería bajó 1% con respecto al 81% reportado en 1990, ubicándose en 80%. En forma general, en 23 de los 222 países eva- luados ha disminuido el acceso a agua por cañería, entre los que sobresalen algunos países africanos y asiáticos; en el continente americano, la cobertura en los Estados Unidos bajó de 100 a 99%, y en Repú- blica Dominicana de 95 a 74%. En los 22 años del es- tudio, la disminución en el acceso a fuentes de agua potable mejoradas, en la mayoría de estas naciones, se debe al deterioro económico y la pobreza, la mi- gración de la población rural a las ciudades urbanas y al consumo de aguas envasadas, en detrimento de los sistemas de abastecimiento. Esto genera que mu- chos países hayan alcanzado el ODM7 en el marco del concepto de FAPM, estableciendo piletas públicas o usando agua de pozos y nacientes, en vez de cons- truir acueductos como ha sucedido en la mayoría de los países centroamericanos. En Costa Rica los avances han sido muy satisfac- torios, alcanzando en 2012 un 98% de cobertura con agua por cañería intradomiciliar y 99% con FAPM; sin embargo, es necesario ocuparnos de la calidad de los servicios de agua y la universalización del agua potable, para que llegue el servicio hasta los pueblos más marginados del país. 4. Variabilidad climática El clima de Costa Rica está influenciado por factores naturales, entre los cuales podemos mencionar: El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), movimientos latitu- dinales del Centro de Convergencia Intertropical, el Jet de Bajo Nivel del Caribe, el Veranillo, tormentas tropicales y huracanes, la influencia del Atlántico y los frentes fríos. En Valle Central de San José, donde se ubican los grandes centros urbanos, posee una cli- matología de precipitación típica del régimen Pacífi- co, con una estación seca durante diciembre a abril y una lluviosa de mayo a noviembre con un míni- mo secundario durante julio denominado Veranillo (Figura 2). La temperatura promedio mensual varía poco durante el año. Los extremos altos de precipitación causan gra- ves problemas de inundaciones y daños en la in- fraestructura de las zonas urbanas. El problema no es solamente causado por posibles tendencias posi- tivas en la intensidad de las tormentas (ver sección de cambio climático en una sección posterior), sino también el problema es agravado por construccio- nes cerca de laderas inestables o de cauces de ríos, falta de mantenimiento de las alcantarillas pluvia- les y en los cauces, y una rápida y creciente urbaniza- ción en algunas zonas. Las frecuentes inundaciones en gran parte del país, como por ejemplo durante 2010 (año clasificado como La Niña), nos han recor- dado que es indispensable hacer esfuerzos en otros 219LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA Figura 2. Climatología de tres estaciones localizadas en tres ciudades principales del Valle Central de Costa Rica Fuente: Atlas en línea del Instituto Meteorológico Nacional (http://www.inm.ac.cr/) campos como el mantenimiento de la red vial y de alcantarillado, el cuidado y la limpieza de los ríos, la conservación y reforzamiento de la red de observa- ciones hidrometeorológicas, el establecimiento de normas de diseño de taludes considerando criterios hidrometeorológicos, la necesidad de actualizar y respetar el ordenamiento territorial y la inversión en educación y formación a todos los niveles. Estas acciones de mantenimiento, planeamiento y desa- rrollo de sistemas de protección civil resultan me- nos onerosas a largo plazo que el costo en pérdida de infraestructura y vidas humanas tras un desastre (Hidalgo, 2010). 4.1 Inundaciones urbanas, algunos casos de estudio El proceso de urbanización generado por el creci- miento de la población repercute en las cuencas hi- drográficas, causando: aumento en picos de descarga de agua, así como el incremento de la escorrentía y sus frecuencias; aumento en la verticalidad de las paredes de los cauces; incremento en los sedimentos de la cuenca, así como erosión y degradación en los ríos cuando una cuenca ya se encuentra muy imper- meabilizada. Este fenómeno se ha presentado en las cuencas de los cantones al sur de Heredia, que han sufrido una afectación muy severa en los últimos 30 años. El 15 de abril de 2005 la Sala Constitucional (órgano jurídico responsable de emitir fallos relacionados con la interpretación de la Constitución Política) emitió la resolución 2005-04050 en la cual se condena a las si- guientes instituciones públicas por otorgar permisos de construcción y por el mal manejo de los acueduc- tos municipales y alcantarillado pluvial, dentro de las cuencas de la Quebrada Seca y el Río Burío: Minis- terio de Ambiente y Energía, Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, Región Central del Ministerio de Salud, Empresa de Servicios Públicos de Heredia, Municipalidad de San Rafael de Heredia, Municipalidad de San Antonio de Belén, Municipali- dad de Heredia, Municipalidad de Barva, y Municipa- lidad de Flores. La conclusión del dictamen indica que se ha ge- nerado un daño ambiental y se obliga a estas institu- ciones a preparar en conjunto un informe semestral con las acciones tomadas para solventar los proble- mas mencionados. Las situaciones que se presentan en estas quebradas consisten en desbordamientos durante los periodos intensos de lluvia, descarga di- recta de aguas servidas a estos ríos y desecho de ba- sura en sus aguas, con los consecuentes malos olores, disminución de fauna y flora, daños a viviendas e in- dustrias, evacuaciones de centros de poblaciones re- gulares, entre otros. La Quebrada Seca y el Río Bermú- dez conforman una red hidrológica importante en los cantones mencionados. Son cuencas que histórica- mente han brindado uno de los mayores potenciales hidrogeológicos del GAM y han sido altamente explo- tadas para el suministro de agua potable, no sólo para la zona, sino también para otras provincias del país. Los problemas detectados se han generado en su gran mayoría por el crecimiento exponencial y des- E F M A M J J A S O N D Meses Ll u vi a ( m m ) T em p er a tu ra ( ºc ) 200 0 600 400 18 16 22 20 26 24 San José (84001) E F M A M J J A S O N D Meses Ll u vi a ( m m ) T em p er a tu ra ( ºc ) 200 0 600 400 18 16 22 20 26 24 Aer. Juan Santa María (84021) E F M A M J J A S O N D Meses Ll u vi a ( m m ) T em p er a tu ra ( ºc ) 200 0 600 400 18 16 22 20 26 24 Cartago (73003) 220 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN AMÉRICA ordenado de los municipios en mención, sin haber tomado en consideración, en ese momento, ningún tipo de medida de mitigación que evitara el aumento de escorrentía y su contaminación. El intensivo cre- cimiento urbano también ha presionado la explota- ción de los acuíferos en la parte alta de estas cuencas, con una consecuente disminución en el caudal base de los cauces. Esto ha repercutido a nivel ambiental, ya que durante la estación seca el flujo se disminuye de forma importante y evita que las aguas servidas (en muchos casos sin ningún tipo de tratamiento) que se descargan directamente en los ríos, se diluyan con el caudal de éstos. La situación no es exclusiva de los cantones mencionados, sino que es una situación que se está presentado cada vez más frecuentemente a nivel nacional y que a la fecha no se ha propuesto un plan o proyecto que proponga una solución efec- tiva para esta condición. La mayoría de las municipalidades con fuerte des- arrollo urbano del país se han enfocado en solicitar a los desarrolladores lagunas de compensación pluvial para los diferentes residenciales u obras con áreas te- chadas significativas, sin que exista ninguna metodo- logía estandarizada para el diseño y/o supervisión de la construcción de dichas lagunas. La gran mayoría de éstas es diseñada sin considerar un hidrograma com- pleto de la cuenca, con diferentes periodos de retorno y parámetros sin ningún tipo de calibración. En las investigaciones preliminares efectuadas sobre este tema se pudo determinar que la Munici- palidad de San Antonio de Belén y la Universidad Nacional son prácticamente las únicas dos entidades que se encuentran trabajando en una solución a este problema. Aun así, la Municipalidad de San Antonio de Belén busca una solución para su problema parti- cular, pero no una solución integral. Las áreas urbanas demandan a los sistemas de drenaje múltiples objetivos, entre los que se encuen- tran: la mejora de la calidad del agua, recarga de mantos acuíferos, instalaciones recreativas, generar hábitat para la flora y fauna, creación de lagunas o pantanos, protección del paisaje, control de erosión y disposición de sedimentos, creación de espacios abiertos. Por lo tanto, dentro de lo posible, siempre se recomienda aprovechar las condiciones de los sistemas existentes. El desarrollo urbano en áreas sin la previsión adecuada de drenajes multiplica el gasto público, ya que posteriormente los problemas generados se deben corregir a costa de los impuestos generales. El sureste de San José también presenta problemas de inundaciones urbanas, en particular los cantones de Desamparados, Aserrí y Curridabat. 5. Cambio climático 5.1 Observaciones de cambio climático en registros observados en las últimas décadas En Centroamérica el promedio de temperatura anual ha aumentado aproximadamente 1ºC en el período 1900-2010 y el aumento de días y noches cálidas creció 2.5 y 1.7% por década, mientras que las noches y días fríos han disminuido -2.2 y -2.4% respectiva- mente (Corrales, 2010). Los extremos de temperatura muestran un aumento de entre 0.2 y 0.3ºC por déca- da (Corrales, 2010). Tales tendencias son consistentes con los resultados de los extremos en temperatura y precipitación encontrados por Alexander et al. (2006) en un set de aproximadamente 600 estaciones a tra- vés del mundo. Según los mapas de este último estu- dio para la región centroamericana, las reducciones de 1951 a 2003 en el número de noches frías (menor al percentil 10, TN10) son de aproximadamente 3 a 6 días por década; las noches cálidas (mayor al percen- til 90, TN90) han aumentado de 4 a 8 días por déca- da; los días fríos (TX10) han disminuido de 0 a 3 días por década, y los días cálidos (TX90) han aumentado de 4 a 8 días por década. Las tendencias en los even- tos extremos de temperatura (TN10, TN90, TX10 y TX90) son consistentes con el estudio de Aguilar et al. (2005) usando estaciones en Centroamérica y con el reporte Alianza Clima y Desarrollo (2012). Sin em- bargo, en este mismo reporte se indica que las ten- dencias observadas en olas de calor muestran gran variabilidad espacial (incrementos en algunas áreas y reducciones en otras). El análisis de temperatura y precipitación reve- la una variedad de cambios durante los últimos 40 años en Centroamérica y el norte de Sudamérica. Aunque esto es cierto para ambas variables, los cam- bios en temperatura tienen un mayor grado de cohe- rencia. Esto no es sorpresivo, ya que la precipitación en la región tiene más variabilidad que la tempera- tura (Aguilar et al., 2005). En la región centroameri- cana, en general la precipitación total anual no tiene tendencias significativas (ver Figura 9 de Aguilar et al., 2005). En general, las tendencias de índices de 221LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA precipitación promedio y de extremos no muestran una coherencia de signo en Centroamérica, esto es, unas de las estaciones de precipitación muestran tendencias positivas y, otras, negativas, pero mayor- mente no significativas (Aguilar et al., 2005; Alianza Clima y Desarrollo, 2012). Sin embargo, al menos un estudio (Neelin et al., 2006) encontró tendencias ne- gativas en la parte norte de Centroamérica usando datos de estaciones (1950-2002) y de satélite (1979- 2003). Corrales (2010) y Aguilar et al. (2005) mencio- nan que aunque existe gran variabilidad espacial, los índices de precipitación indican que aunque no ha habido aumentos importantes en la cantidad de la precipitación, sí se ha observado una intensifica- ción de las mismas; esto quiere decir que los patrones de precipitación han cambiado de forma que ahora llueve más intensamente en un período de tiempo más corto. Se ha observado en algunas regiones un aumento en la proporción de las tormentas muy in- tensas desde 1970, que es mucho mayor que el simu- lado en los modelos actuales para este período, por lo que es probable que aumente en el futuro la fre- cuencia de aparición de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos, así como la frecuencia e inten- sidad de los huracanes en la Cuenca del Caribe (Co- rrales, 2010). Esta última aseveración debe tomarse con un poco de escepticismo ya que, aunque algunos estudios de modelaje han mostrado que es probable un aumento en el número de huracanes intensos en el futuro (Kerr, 2010), existe evidencia de que histó- ricamente no ha habido aumentos significativos en el número de ciclones tropicales y huracanes (Alfaro, 2007; Alfaro et al., 2010; Alfaro y Quesada, 2010). Hidalgo et al. (2013) cambiaron de escala los da- tos de precipitación y temperatura del NCEP-NCAR Reanálisis (Kalnay et al., 1996) y los usaron como entrada en un modelo hidrológico para dos sitios en Centroamérica: Tegucigalpa (Honduras) y San José (Costa Rica), y así obtener estimaciones de escorren- tía anual. Los resultados muestran tendencias en la escorrentía anual negativas y significativas desde 1980-2012. Estas tendencias “observadas” son relati- vamente más fuertes para el caso de San José (parte sur del istmo) que para Tegucigalpa (parte norte del istmo). Estas tendencias son consistentes con estu- dios en otras áreas del mundo, en donde se ha en- contrado que en la década de 1980 ocurrieron cam- bios climáticos particularmente significativos en variables hidrometeorológicas (Barnett et al., 2008 y Meehl et al., 2007). Sin embargo, se ha de mencionar que en otros reportes las tendencias en la sequedad observadas son variadas e inconsistentes (Alianza Clima y Desarrollo, 2012). En el caso particular de Costa Rica, las diferen- cias entre el clima de 1961-1990 comparado con el clima de 1991-2005 de datos de estaciones meteo- rológicas muestran algunos cambios en el Pacífico Norte (tendencias hacia clima más seco), el Pacífico Central (tendencias hacia climas más húmedos) y el Caribe Sur (tendencias hacia climas más húmedos) (MINAET, 2009). En particular, la zona Pacífico Nor- te ha experimentado una disminución significativa en la precipitación de mayo a septiembre. Hay que mencionar que algunos de estos cambios pueden ser (parcialmente) producto de cambios naturales en el clima, ya que por ejemplo fenómenos como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) han cambiado en los últimos años hacia más altas frecuencias de eventos cálidos y menos eventos fríos. Es difícil saber si es- tos cambios son una respuesta del cambio climático antropogénico, pero existen fenómenos naturales de gran escala y baja frecuencia como la Oscilación Decadal del Pacífico (ODP; Mantua et al., 1997) que pueden modular la frecuencia de ENOS. 5.2 Proyecciones hidroclimáticas para Centroamérica y Costa Rica Las proyecciones del clima en general se basan en Modelos de Circulación General (MCG) o Modelos Globales del Clima. Estos modelos son representa- ciones matemáticas de los factores y procesos que gobiernan el clima en la Tierra, considerando diver- sos forzamientos tales como la influencia solar, vol- cánica y gases de efecto invernadero. Existen varias series de corridas de estos modelos; la más reciente es la correspondiente al Proyecto de Intercompara- ción de Modelos Acoplados 5 (CMIP5 en inglés). Sin embargo, debido a que son relativamente nuevas, las corridas de los modelos CMIP5 todavía no se han evaluado con gran detalle con respecto a su capaci- dad de modelar los factores climáticos de gran escala que afectan el clima en Centroamérica. Además, hay pocos estudios publicados con proyecciones de estos modelos. Por esa razón, los resultados más recientes mencionados aquí se basan en corridas del CMIP3. Existen limitaciones en los modelos del CMIP3, pero en general reproducen aproximadamente algunos 222 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN AMÉRICA patrones climáticos relacionados con el clima cen- troamericano (Pierce et al., 2008 y 2009; Delworth et al., 2012; Hirota et al., 2011; Liu et al., 2012; Rauscher et al., 2008; Martin y Schumacher, 2011; Jiang et al., 2012; Hidalgo y Alfaro, 2012). Para temperatura anual, el calentamiento pro- medio en la región centroamericana proyectado al final del siglo XXI es de aproximadamente 2.5 a 3.5ºC dependiendo de la localización (Hidalgo y Alfaro, 2012), aunque las proyecciones en el sur de Centro- américa pueden ser tan altas como 4.5ºC en algunos meses. El consenso de MCG del CMIP3 es que la región centroamericana experimentará reducciones en la precipitación del orden de 10 a 20% y la escorrentía del orden de 20 a 40% a final de siglo (ver figuras 3.3 y 3.5 respectivamente del reporte de IPCC, 2007). Las proyecciones a final de siglo de los modelos, usando escenarios de emisiones A2/A1B, indican que los días cálidos probablemente aumentarán, mientras que los días fríos probablemente se reducirán; es proba- ble que aumentarán las noches cálidas y que se re- duzcan las noches frías; es probable que haya olas de calor y períodos cálidos más frecuentes y más largos y/o más intensos en la mayor parte de la región; las tendencias de precipitación fuerte son inconsisten- tes, y habrá un incremento en la sequedad con me- nos confianza en la tendencia en el extremo sur de la región (Alianza Clima y Desarrollo, 2012). Usando un modelo regional, Karmalkar et al. (2011) encontraron reducciones significativas en la precipitación futura en la época seca de Centroamérica bajo el escenario de emisiones A2. Neelin et al. (2006) encontraron un acuerdo entre los modelos al mostrar un patrón seco sobre la región de Centroamérica y del Caribe al final del siglo (2077-2099). Usando 17 MGC, Rausher et al. (2008) citan una disminución en la precipitación du- rante el verano (JJA), una intensificación del “vera- nillo” o “canícula” y un desplazamiento hacia el sur de la Zona de Convergencia Inter-Tropical (ZCIT) en el Pacífico Tropical Este como respuestas al cambio climático en la región. Usando un modelo de vegeta- ción (no un modelo hidrológico), Imbach et al. (2012) estudiaron cambios en la vegetación y la escorrentía en Centroamérica usando 136 corridas de MCG. Estos autores concluyeron que la escorrentía disminuirá, ya que las temperaturas más altas favorecerán eva- potranspiración. Hidalgo et al. (2013) confirmaron las proyecciones en la disminución en la escorrentía; especialmente en la parte norte de Centroaméri- ca se encontraron reducciones del orden de 30% en algunos meses del verano boreal. También Hidalgo et al. (2013) confirmaron una tendencia a veranillos más acentuados, lo cual había sido mencionado en Rausher et al. (2008). Hay una tendencia significativa (especialmente en la parte norte de Centroamérica) hacia mayor predominancia de sequías extremas (años en los cuales la escorrentía es menor que el per- centil 10 durante 1950-1999) al final de siglo, y aun- que hay gran variabilidad entre los modelos acerca de la magnitud de la predominancia del porcentaje de área seca, es evidente que habrá un incremento significativo hacia el futuro (Hidalgo et al., 2013). En MINAET (2012) y Alvarado et al. (2011 y 2012) se menciona que Costa Rica en particular y Centro- américa en general son los “puntos calientes” más prominentes del Trópico en el tema del cambio cli- mático debido a la disminución en las precipitaciones en JJA, en consistencia con los resultados encontra- dos en otros estudios previamente mencionados (ver por ejemplo Hidalgo et al., 2013 e Imbach et al., 2012), así como en los registros históricos y los resultados de 20 modelos globales usando diferentes escenarios de emisiones (Neelin et al., 2006; Trenberth et al., 2007). A pesar de que los resultados de muchos estu- dios implican una disminución generalizada de la precipitación y la escorrentía en Costa Rica, de acuer- do con MINAET (2012) no es de esperar que el clima en Costa Rica responda de manera uniforme, sino que se verá sometido a extremos secos y lluviosos. Así, las proyecciones de un escenario de emisiones alto indica que para el período 2011-2040 en el Caribe se estiman aumentos en la precipitación del orden de 35 a 75% para el período mayo-julio, debido a una me- nor actividad de los frentes fríos durante el invierno. En la vertiente Pacífica y en la Zona Norte el modelo estima menos precipitación a la actual y una intensi- ficación del veranillo que es consistente con Hidalgo et al. (2013) y Rauscher et al. (2008). En el Cuadro 8.2 de la “Segunda Comunicación Nacional a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático” (MINAET, 2009) se muestra una lista de referencias relacionadas con estudios de cambio climático en Costa Rica, y también en la Tabla i.3 de ese documento se listan recientes evidencias del cambio climático en Costa Rica. En este estudio, los cambios esperados en pre- cipitación a final del siglo (2071-2100) en relación con el escenario base (1961-1990), obtenidos a través 223LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA del modelo PRECIS forzado con el modelo HadAM3P bajo el escenario de emisiones A2, son de signo ne- gativo en la costa Pacífica con reducciones de hasta -56% en la Península de Nicoya, y de signo positivo en la vertiente Caribe con aumentos de hasta 49% costa norte de la ciudad de Limón. La temperatura máxima aumentará de 2.4 a 7.9ºC dependiendo de la localización, mientras que la temperatura mínima se incrementará de 1.4 a 3.8ºC dependiendo de la lo- calización. Similares conclusiones se encuentran en Alvarado et al. (2012) con respecto a la precipitación, pero se muestran regiones en el Caribe Sur en las que disminuirán las temperaturas. 5.3 Pronóstico climático estacional en América Central para áreas urbanas, incluyendo las dimensiones físicas y humanas Análisis recientes en América Central muestran que las tendencias asociadas con el número anual de im- pactos y desastres relacionados con eventos hidro- meteorológicos no pueden ser explicadas a través de tendencias climáticas únicamente. Esto significa que otras variables, tales como aquellas asociadas con aspectos socioeconómicos, deberían ser inclui- das en este tipo de análisis para explicar estas va- riabilidades y sus impactos asociados (e.g. Alfaro et al., 2010). Por ejemplo, un análisis para Centro América de la señal anual de precipitación indica que 84% de la variabilidad total está asociada a variaciones in- teranuales, mientras que 14% está relacionado con variaciones decadales (ver Figura 3). Suponiendo que los modelos de cambio climático son correctos (una suposición no necesariamente correcta) y que en consecuencia se esperan escenarios con mayor pro- pensión a sequías, éstas podrían verse amplificadas –o disminuidas– también en la región por episodios decadales (10-30 años) o interanuales (unos pocos años) asociados a la variabilidad natural del sistema climático (Becker et al., 2014 y Greene et al., 2011). Adicionalmente, Hidalgo y Alfaro (2012) encon- traron que el actual contraste socioeconómico norte- sur entre los países, en los cuales los países del sur –Panamá y Costa Rica– presentan mejores condicio- nes de vida que el resto de la región, no va a dismi- nuir en el tiempo y podría más bien incrementarse, de acuerdo con algunos escenarios climáticos y so- Figura 3. Precipitación total anual en la región centroamericana Los paneles superiores muestran la distribución espacial de la varianza total explicada por cada escala con respecto a la varianza total, mientras que los inferiores muestran la serie de tiempo asociada a la escala correspondiente para todo el dominio espacial considerado. Las varianzas explicadas para cada escala son 84%, 14% y 2% respectivamente. La resolución espacial es de 0.5º, usando datos CRUv3.21; para detalles ver Greene et al. (2011). Los paneles inferiores muestran la descomposición temporal de la señal anual de precipitación en escalas interanual (izquierda), decadal (centro) y tendencia de largo plazo (deracha). 224 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN AMÉRICA ciales futuros elaborados por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL). Es más, Panamá y Cos- ta Rica son los únicos países que presentan mejores condiciones de vida para final de siglo al tomar en cuenta, por ejemplo, el efecto positivo en el aumen- to del producto interno bruto. Debido a lo anterior, es muy probable que las diferencias norte-sur en los estándares de vida se incrementen en la región, por lo que se debe prestar atención a los aspectos, tanto físicos como socioeconómicos, que podrían jugar un papel importante en el incremento de estas diferen- cias (Hidalgo y Alfaro, 2012). Considerando el escenario mencionado anterior- mente, la predicción climática estacional para áreas urbanas jugaría un papel crucial, especialmente en los campos de la planificación y del manejo integra- do de cuencas. Estas predicciones no deberían abar- car solamente lo relacionado con medidas de tenden- cia central de una variable particular, sino también aspectos de su variabilidad y eventos extremos. Un factor importante a considerar cuando se estudian los eventos extremos en áreas urbanas, es el del uso de la tierra (e.g., planificación territorial asociada a la urbanización), incluyendo además la manutención de las estructuras hidráulicas en relación con la in- fluencia de aspectos climáticos y sus impactos como inundaciones y/o deslizamientos. Todos estos aspec- tos deberían considerarse al diseñar un sistema de pronóstico particular para las ciudades. Desde 1997 se han venido realizando en distin- tas partes de Latinoamérica los llamados Foros Re- gionales de Predicción Climática (conocidos como RCOFs por sus siglas en inglés), en un esfuerzo por producir productos de predicción climática (IRI, 2001). Ellos han sido financiados por diversas agen- cias internacionales y con la asistencia de distintas entidades como el Comité Regional de Recursos Hi- dráulicos o CRRH en Centroamérica (Donoso y Ramí- rez, 2001; García-Solera y Ramírez, 2012) como uno de los comités asociados al Sistema de Integración Centroamericana o SICA, que participa también en otras iniciativas regionales como la del Observatorio Latinoamericano de Eventos Extraordinarios, OLE (Muñoz et al., 2010; Muñoz et al., 2012). Alfaro et al. (2003) agregan que estos foros ge- neralmente reúnen a los representantes de los ser- vicios meteorológicos e hidrológicos, así como a los miembros de la comunidad científica y académica, que trabajan en la elaboración de las perspectivas climáticas regionales y locales. El objetivo de estos foros es el de usar la experiencia climática nacional para elaborar una perspectiva climática de consen- so regional, generalmente de precipitación, de los próximos meses y que además se presente en una forma útil para las distintas agencias involucradas. La metodología recomendada para los mismos es simple y esta perspectiva se integra luego regional- mente para ayudar a los distintos servicios meteo- rológicos en sus diversas actividades, así como tam- bién a los tomadores de decisión y grupos de interés involucrados. Maldonado et al. (2013) reportaron que reciente- mente se efectúan los llamados Foros de Aplicacio- nes Climáticas, luego de los RCOFs de América Cen- tral, con el fin de traducir a los usuarios los posibles impactos asociados a las predicciones climáticas y de tratar de aliviar el hecho de que algunas veces esta información no es usada necesariamente por los tomadores de decisión. Del proceso de retroali- mentación en estas reuniones emergió la necesidad Figura 4. Distribución espacial para valores del SPI en diferentes estaciones de Costa Rica para una escala temporal de a) 6, b) 12 y c) 36 meses 225LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA El Programa de Pago por Servicios Ambientales (PPSA) en Costa Rica por Mary Luz Moreno Díaz* El proceso del PPSA respondió a la problemática de la deforestación producida desde mediados de los años 50 en Costa Rica. En este sentido, la tasa de deforestación en Costa Rica pasó de 46.500 ha/año en 1950 a aproximadamente 16.000 ha/año en 1997 (De Camino, Segura, Arias y Pérez, 2000). Se inició con una serie de incentivos forestales y se fue evolucionando hasta el PPSA. Costa Rica establece las bases de un PPSA como un instrumento de política para “fortalecer el desarrollo del sector de recursos naturales” (Art. 46), mediante la Ley Forestal No. 7575 (1996). Los ser- vicios ambientales son definidos en el Artículo 3, inciso k de la Ley Forestal como “los que brindan el bosque y las plantaciones forestales y que inciden directamente en la protección y el mejoramiento del medio ambiente”. Se reconocen los siguientes servicios ambientales: mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero (fijación, reducción, secuestro, almacenamiento y absorción), protección del agua para uso urbano, rural o hidroeléctrico, protección de la biodiversidad para conservarla y uso sostenible, científico y farmacéutico, investigación y mejoramiento genético, protección de ecosiste- mas, formas de vida y belleza escénica natural para fines turísticos y científicos (Ley No.7575, 1996, Art.3, inciso k). Los actores sociales participantes en el esquema de PSA se pueden clasificar en dos esferas: la pú- blica y la privada. Los actores de la esfera pública representan diversas organizaciones estatales y no estatales que tienen influencia directa en el PSA (Sistema Nacional de Áreas de Conservación-SINAC, Fondo Nacional de Financiamiento Forestal-FONAFIFO, entre otras). Por su parte, los actores de la es- fera no pública incluyen organizaciones en su mayoría de carácter privado como Organizaciones no Gubernamentales (ONG), Centros Agrícolas Cantonales (CAC), asociaciones, empresas privadas, entre otras, que realizan actividades dirigidas hacia el desarrollo y beneficio de los propietarios del recurso forestal que reciben PSA. También se incluyen los propietarios del recurso forestal, que a su vez inclu- yen privados, poseedores y territorios indígenas. Las principales fuentes de financiamiento del PPSA han provenido del 3.5% del impuesto a los combustibles, fondos provenientes de préstamos del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomen- to (BIRF), el apoyo financiero del Banco Alemán KfW, el canon de aprovechamiento del agua y contri- buciones de empresas y organizaciones. En total, el PPSA pagó 27.2 millones de dólares en sus diferen- tes modalidades en el periodo 1997-2012. Desde su inicio en 1997 y hasta 2012, el PPSA contrató 934.274.60 hectáreas a nivel nacional en las modalidades de: protección del bosque (89.7%), reforestación (6.1%), manejo del bosque (3.1%), regene- ración natural (1%) y plantaciones establecidas (0.1%). Las últimas tres modalidades se han contratado intermitentemente durante el periodo. En 2003 se creó la modalidad de Sistemas Agroforestales, en el cual se les reconoce a los propietarios por árbol; el total de árboles reconocido fue de 4.677.135 hasta 2012 (Fonafifo, 2014). Referencias De Camino, R.; Segura, O.; Arias, L. G. & Pérez, I. (2000). Costa Rica Forest Strategy and the Evolution of Land Use. Washington, DC: World Bank. Fonafifo (2014). Estadísticas del Pago por Servicios Ambientales. Fondo Nacional de Financiamiento Fo- restal. Date August 14, 2014. Accessed at: http://www.fonafifo.go.cr/psa/estadisticas/distribucion_ hectareas_contratadas_psa_anno_modalidad_1997_2012.pdf * Investigadora-docente. Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (CINPE), Universidad Nacional, Costa Rica (mmoreno@una.cr). R e cu a d ro 5 226 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN AMÉRICA de efectuar predicciones estacionales sobre aspectos relacionados a eventos extremos y días con preci- pitación (es decir, cómo llueve, además de cuánto llueve). Estos aspectos pueden ser atendidos usan- do diferentes variables, herramientas y técnicas de ajuste de escala (Maldonado y Alfaro, 2011; Amador y Alfaro, 2009; Alfaro et al., 1998). Sin embargo, Alfaro y Pérez-Briceño (2014) y Maldonado et al. (2013) en- contraron que al analizar la distribución geográfica estacional de los reportes de desastres, ésta no nece- sariamente concuerda con la distribución geográfica de los eventos extremos de precipitación, reforzando las ideas expuestas anteriormente de que variables sociales, como la vulnerabilidad poblacional, deben ser incluidas en el análisis de los impactos de even- tos extremos, y resaltando la necesidad de incluir los aspectos relacionados con la predicción estacional de eventos extremos y su variabilidad en las áreas urbanas de América Central. Recientemente se ha planteado el uso de un índice estandarizado de precipitación o SPI (por sus siglas en inglés), como una forma de atender la ne- cesidad del monitoreo o vigilancia y predicción de eventos extremos (OMM, 2012).1 1. El cálculo del SPI para cualquier localidad se basa en el registro de precipitaciones a largo plazo para un período deseado. Dicho registro a largo plazo se ajusta a una distribución de probabilidades y a con- tinuación se transforma en una distribución normal, de modo que el SPI medio para la localidad y el período deseado sea cero. Los valores positivos de SPI indican que la precipitación es mayor que la mediana y, los valores negativos, que es menor. Dado que el SPI está normalizado, los climas húmedos y secos se pueden representar del mismo modo, por lo que también se puede hacer un seguimiento de los períodos húmedos utilizando el SPI. Por ejemplo, los episodios de sequía tienen lugar siempre que el SPI sea continuamente negativo y alcance una intensidad de -1,0 o inferior. El episodio finaliza cuando el SPI alcanza valores positivos (OMM, 2012). La Figura 4 muestra los valores del SPI para dis- tintas estaciones meteorológicas de Costa Rica, com- parando periodos de 6, 12 y 36 meses hacia atrás a partir de junio de 2014. Varias de estas estaciones meteorológicas se ubican en regiones urbanas im- portantes como San José, Alajuela, Cartago, Limón y Liberia, entre otras. Nótese en la Figura 4 que las condiciones de déficit de precipitación han prevale- cido por más de seis meses e incluso hasta tres años en algunas de las estaciones como la zona urbana de Limón o San José, la capital. El efecto acumula- do de sequías como la mencionada aquí trae en ge- Figura 5. Valores del SPI para la estación ubicada en el CIGEFI-UCR (9º 56’ 10’’ N, 84º 2’ 42’’ W, 1236msnm, San José, Costa Rica) Figura 6. Pronóstico climático estacional probabilístico del SPI para el periodo julio-agosto-septiembre-octubre de 2014 Utilizando un modelo estadístico de correlación canónica basado en la herramienta CPT (ver http://iri.columbia.edu/our-exper- tise/climate/tools/cpt/). Como campo predictor se utilizaron las anomalías de la temperatura superficial del mar del mes de ju- nio para el área [60ºN-10ºS; 150ºE-30ºW] y la persistencia de las estaciones de los meses mayo-junio. El periodo de calibración del modelo fue de 1979 a 2013, con un máximo de 15 modos. 227LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA neral importantes impactos negativos a tomadores de decisión en distintos sectores; sin embargo, la ventaja que se tiene con este tipo de eventos es que dado que ocurren más lentamente que otros eventos climáticos, es posible predecir en muchos casos con suficiente antelación su ocurrencia, distribución es- pacial e intensidad. La Figura 5 nos muestra el caso particular de la estación ubicada en el Centro de Investigaciones Geofísicas de la Universidad de Costa Rica en San José. Nótese que este índice puede ser usado, no sólo para la vigilancia de condiciones deficitarias de llu- via (2002-2003, entre otros), sino también para si- tuaciones en las cuales los periodos pueden ser con- siderados como húmedos o muy húmedos. Tal es el caso del periodo 2007-2010, por ejemplo. Esta figura puede ser utilizada también para analizar el efecto acumulado de sequías a distintas escalas de tiempo (eje vertical), dando una idea de su severidad y tipo: períodos prolongados en tonos rojos indican duracio- nes largas, mientras que tonos rojos extendiéndose a lo largo de múltiples escalas temporales (eje verti- cal) indican sequías que han podido evolucionar de sequías meteorológicas (pocos meses) a agrícolas o hidrológicas (múltiples meses). Otra de las ventajas de este índice es que per- mite su uso en la predicción estacional. La Figura 6 muestra el pronóstico del SPI para el cuatrimestre julio-octubre de 2014. Se observa de dicha figura que el escenario más probable es la persistencia de condiciones deficitarias de precipitación durante los próximos cuatro meses, especialmente en la vertien- te del Pacífico de Costa Rica. Lo anterior, sumado al hecho de que el déficit puede rastrearse en algunas regiones, meses o años hacia atrás, podría afectar aspectos socioeconómicos clave en las regiones ur- banas, como el abastecimiento de agua potable o la generación hidroeléctrica, ya que dicha vertiente ex- perimenta su época seca durante el invierno boreal (Alfaro, 2002). Autores de las secciones de este capítulo H.G. Hidalgo: Resumen, Introducción, Conclusiones, Recomendaciones y subcapítulos 1, 2, 3 y 4. V.H. Chacón participó en el subcapítulo 2. D.A. Mora participó en el subcapítulo 3. C.Herrero participó en el subcapítulo 4. E.J. Alfaro, A.G. Muñoz y N.P. Mora: subcapítulo 5. 228 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN AMÉRICA 6. Conclusiones La cobertura de agua potable en las ciudades más importantes de Costa Rica es bastante alta en ge- neral. Sin embargo, en algunas ciudades se dan ra- cionamientos de agua en la época seca. Aunque la sobreexplotación de recursos hídricos en algunas regiones es la principal causa del problema, la dis- ponibilidad de agua podría mejorarse si se redujera la cantidad de pérdidas en el sistema de abasteci- miento. Las pérdidas de agua son bastante impor- tantes y limitan la obtención de créditos para el mejoramiento del sistema por parte de entidades financieras que exigen que se reduzcan estas pér- didas como requisito. También se ha argumentado que es necesaria la creación de planes de ordena- miento territorial, que protejan fuentes de abaste- cimiento de aguas superficiales y subterráneas. Sin embargo, el reto más importante en cuanto a abastecimiento y saneamiento de aguas en el país se refiere a las bajas coberturas de alcantarillado sa- nitario y principalmente el porcentaje tan bajo del agua que es tratada antes de ser vertida a los ríos. La construcción de una nueva planta de tratamien- to en la GAM es un paso en la dirección correcta de aumentar este porcentaje. Sin embargo, hay mucho por hacer al respecto. La costumbre de usar tanques sépticos es generalizada en el país, aunque es me- nor en las zonas urbanas. Se ha criticado su uso, ya que en muchos casos no se les da el mantenimiento adecuado, y en otras ocasiones se han construido estos tanques con desagües hacia suelos poco per- meables. Tampoco hay estudios que midan la con- taminación de estos tanques hacia mantos acuífe- ros usados para el abastecimiento de agua. Sin lugar a dudas, la falta de infraestructura de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento o el deterioro de los mismos, ha pro- piciado en ciertos sectores del país la presencia de enfermedades transmisibles tales como cólera, fie- bre tifoidea, salmonelosis, shighelosis, amebiasis, giardisis, otras infecciones intestinales, hepatitis viral, etcétera (AyA, 2002). Las enfermedades que han sido relacionadas con el agua y detectadas en el país son, entre otras, las siguientes: disentería ame- biana, disentería bacilar, enfermedades diarreicas (incluyendo las dos anteriores), cólera, hepatitis A, fiebre paratifoidea y tifoidea, poliomielitis, esquis- tosomiasis, dengue y paludismo. La variabilidad y el cambio climático, así como los cambios en el uso del suelo –como la urbanización–, han traído como consecuencia graves problemas de inundaciones en las principales ciudades del país. De hecho, la Sala Constitucional se ha pronunciado en relación con la necesidad de que se busque una solución a algunos de los problemas más graves de inundación en al- gunas ciudades. Estudios recientes han indicado que en Cos- ta Rica se esperan reducciones de la escorrentía en las próximas décadas. Sin embargo, cabe destacar que paradójicamente estas reducciones climáticas podrían ser acompañadas de una tendencia hacia eventos extremos positivos más grandes. Esto por cuanto las reducciones en la escorrentía ocurrirían a escalas de tiempo mensuales o anuales, mientras que los eventos meteorológicos son del orden de ho- ras a días. Las inundaciones urbanas en Costa Rica están relacionadas con tres factores de origen: 1) inade- cuada capacidad de las obras pluviales y ríos, 2) cambios en el uso de la tierra (e.g. urbanización), y 3) cambio climático (e.g. aumento en los eventos ex- tremos). Es imprescindible determinar la contribu- ción relativa de estos factores. 7. Recomendaciones Es necesaria una mayor conciencia acerca del pro- blema del tratamiento de aguas negras y se debe invertir más recursos en plantas de tratamiento en zonas urbanas. La contaminación de los ríos urba- nos es quizás el mayor problema relacionado con el recurso hídrico en aguas urbanas. En cuanto a las inundaciones urbanas es ne- cesaria una mayor cantidad de estudios que deter- minen la solución a estos problemas. Cada cuenca tiene características particulares, lo que hace difí- cil encontrar un tipo de solución única para todos los casos. En algunos lugares se está obligando a los des arrolladores de nuevas urbanizaciones a proveer un sistema para disponer de las aguas pluviales. Esto generalmente se hace por medio de lagunas de infiltración. Desafortunadamente, hay casos en que 229LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA las lagunas se abandonan una vez que los permisos de construcción han sido aprobados y hace falta un mejor control por medio de las municipalidades y ministerios encargados de verificar la correcta ope- ración de estas lagunas. Hace falta incorporar aspectos relacionados con el cambio climático proyectado en la planifica- ción integrada del recurso hídrico. Debido a la incer- tidumbre de las proyecciones de cambio climático, es necesario un mecanismo de planificación que incluya un manejo adaptativo del recurso hídrico en el cual las proyecciones climáticas a largo plazo guían planificación a más corto plazo, y pasado un cierto número de años se revisan las proyecciones climáticas y la planificación a corto plazo para se- guir avanzando. 8. Referencias Aguilar, E. et al. (2005). Changes in precipitation and temperature extremes in Central America and northern South America, 1961–2003. 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Jorge Aguilar Barboza (jaguilar@aya.go.cr) Unidad de Gestión de Información, Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados Javier Valverde Hernández (jvalverde@aya.go.cr) Subgerencia de Gestión de Sistemas, GAM, Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados Marcos Quesada Sanabria (maquesada@aya.go.cr) Subgerencia de Gestión de Sistemas, GAM, Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados Ana L. Arias Zúñiga (ana.lorena@itcr.ac.cr) Ingeniería Ambiental, Instituto Tecnológico de Costa Rica Alejandra Rojas González (alejandra.rojasgonzales@ucr.ac.cr) Escuela de Ingeniería Agrícola, Universidad de Costa Rica Matías A. Chaves Herrera (matias61@gmail.com) Escuela de Ingeniería Agrícola, Universidad de Costa Rica 233LAS AGUAS URBANAS EN COSTA RICA 10. Acrónimos ASADAS Asociaciones Administradoras de Acueductos y Alcantarillados. AyA Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados. CEPAL Comisión Económica para América Latina. CMIP3 Proyecto de Intercomparación de Modelos Acoplados 3. CMIP5 Proyecto de Intercomparación de Modelos Acoplados 5. GAM Gran Área Metropolitana. EF El Financiero (Periódico). ENOS El Niño-Oscilación del Sur. ESPH Empresa de Servicios Públicos de Heredia. FAPM Fuentes de agua potable mejoradas. INEC Instituto Nacional de Estadística y Censos. IPCC Panel Intergubernamental de Cambio Climático. IRI International Research Institute for Climate and Society. JICA Agencia de Cooperación Internacional del Japón. LNA Laboratorio Nacional de Aguas. MCG Modelos (climáticos) de Circulación General. MINAET Ministerio del Ambiente, Energía y Mares de Costa Rica. NCEP-NCAR Reanálisis Base de datos meteorológicos del National Center for Environmental Prediction/ National Center for Atmospheric Research de los Estados Unidos de América. ODP Oscilación Decadal del Pacífico. OLE Observatorio Latinoamericano de Eventos Extraordinarios. OMM Organización Meteorológica Mundial. OMS Organización Mundial de la Salud. PCM Programa Conjunto de Monitoreo. RCOF Foros Regionales de Predicción Climática. SPI Índice estandarizado de precipitación. TN10 Número de noches frías (menor al percentil 10). TN90 Número de noches cálidas (mayor al percentil 90). TX10 Número de días fríos. TX90 Número de días cálidos. UNICEF Fondo de las Naciones Unidas para la Niñez. ZCIT Zona de Convergencia Intertropical. 626 DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN LAS AMÉRICAS Sandra Lorena Galarza Molina Ingeniera Civil (2005) y MSc en Hidrosistemas (2011) de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia. A finales del 2011 inicia sus estudios de Doctorado en la misma universidad adelantando investigaciones relacionadas con la evaluación ambiental de Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) utilizados como elementos para el aprovechamiento de aguas lluvias en una cuenca piloto. Email: sgalarza@javeriana.edu.co o salogamo@gmail.com Juan Diego Giraldo Osorio Profesor Asistente de la Pontificia Universidad Javeriana, sede Bogotá. Ingeniero Civil la Universidad Nacio- nal de Colombia sede Medellín, MSc en Ingeniería Civil con énfasis en gestión de recursos hídricos de la Uni- versidad de los Andes y PhD gestión de recursos hídricos de la Universidad Politécnica de Cartagena (España). Actualmente es director del grupo de investigación “Ciencia e Ingeniería del Agua y el Ambiente”. Su interés investigativo está enfocado hacia temas de cambio climático y adaptación, asimilación de datos de teledetec- ción en modelación, e hidrología. Email: j.giraldoo@javeriana.edu.co Milton Duarte Ingeniero Sanitario (2004) de la Universidad del Valle. En el año 2011 ingresa a la Maestría en Hidrosistemas de la Pontificia Universidad Javeriana. Se ha desempeñado como ingeniero consultor con firmas como INGES- AM LTDA, Estudios Técnicos S.A.S, DESSAU CEI, CDM SMITH. Desde el año 2012 pertenece al grupo de investi- gación Ciencia e Ingeniería del Agua y el Ambiente Sandra Méndez-Fajardo Ingeniera Civil (Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia). Magíster en Ingeniería Civil con énfasis ambiental (Universidad de los Andes, Bogotá, Colombia). Profesora Asistente, Departamento de Ingeniería Civil, Facultad de Ingeniería, Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia. Estudiante Doctorado en Ingeniería, Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia. Email: sandra.mendez@javeriana.edu.co Costa Rica Hugo G. Hidalgo (Coordinador del capítulo) Profesor e investigador en hidrología de aguas superficiales, con especial interés en la hidroclimatología. El Dr. Hidalgo obtuvo la Licenciatura en Ingeniería Civil en la Universidad de Costa Rica (1992), y una Maestría en Ciencias (1998) y Ph.D. (2001) en Ingeniería Civil y Ambiental con especialidad en Recursos Hídricos de la Universidad de California, Los Angeles. El Dr. Hidalgo actualmente es profesor de la Escuela de Física de la Uni- versidad de Costa Rica. Es coordinador de la Maestría Académica en Hidrología, Punto Focal del Programa de Aguas de la Red Interamericana de Academias de Ciencias y Subdirector del Centro de Investigaciones Geofí- sicas de la Universidad de Costa Rica. Es autor de más de 30 publicaciones diversas y ha participado en más de 100 conferencias, seminarios y talleres. Email: hugo.hidalgo@ucr.ac.cr Ángel G. Muñoz Investigador en Ciencias del Clima en el International Research Institute for Climate and Society (IRI) de Columbia University, y estudiante de doctorado en el Departamento de la Tierra y el Medioambiente en esa universidad. Después de graduarse en la Universidad del Zulia con una licenciatura en física, Muñoz recibió una Maestría en Ciencias de la Tierra y el Medioambiente en Columbia. Sus investigaciones se centran en los fenómenos extremos del clima en Latinoamérica, dinámica de la atmósfera, modelos climáticos y servicios climáticos en América Latina.Fue profesor asociado en el Departamento de Física de la Universidad del Zulia, y coordinador del Área de Geociencias en el Centro de Modelación Científico en Venezuela. Email: ude.aibmuloc.iri@zonumga 627DESAFÍOS DEL AGUA URBANA EN LAS AMÉRICAS Carolina Herrero Licenciada en Ingeniería Civil (Universidad Isaac Newton). Cursando actualmente maestría en Hidrología en la Universidad de Costa Rica. Profesionalmente se ha especializado en obras de infraestructura desde su pri- mer trabajo en la empresa constructora Urbasco, posteriormente labora en la empresa Franz Sauter y Asocia- dos como diseñadora de obras exteriores. Se independiza y establece su empresa Ph-C Ingenieros Consultores, la cual realiza diseños e inspecciones de proyectos de infraestructura que incluyen estudios hidrológicos, tanque de retención pluvial, etc. Eric J. Alfaro Bachiller y Licenciado en Meteorología de la Universidad de Costa Rica y Doctor en Oceanografía de la Univer- sidad de Concepción, Chile. Trabajó como Meteorólogo en el Instituto Meteorológico Nacional. Actualmente, es profesor catedrático en la Escuela de Física de la Universidad de Costa Rica, donde ha desempeñado cargos docentes desde 1989, es miembro de la Comisión de Posgrado en Ciencias de la Atmósfera y miembro de la Comisión de Posgrado en Gestión Integrada de Áreas Costeras Tropicales, ambos del Sistema de Estudios de Posgrado, Universidad de Costa Rica. También se desempeña como Investigador del Centro de Investigaciones Geofísicas, 1992 al presente del cuál actualmente es el Director y como investigador del Centro de Investiga- ción en Ciencias del Mar y Limnología, Universidad de Costa Rica, 2000 al presente. Email: erick.alfaro@ucr.ac.cr Natalie Mora Estudiante en la carrera de Meteorología en la Escuela de Fisíca de la Universidad de Costa Rica, ha colaborado como asistente en diversos proyectos de investigacion del Centro de Investigaciones Geofísicas de la Univer- sidad de Costa Rica. Email: natali.mora@ucr.ac.cr Víctor H. Chacón Analista de Sistemas, (División de Informática), Analista de Soporte (Auditoria del AyA), Capacitador e Ins- tructor del (AyA - Comité Técnico Regional de Participación Comunitaria, Educación Sanitaria e Higiene Per- sonal - CAPRE, Analista de Sistemas en Cuencas Hidrográficas - CARE , Proceso Acueductos Rurales - Promo- tor Asesoría Técnica Administrativa - WKF, Director de Ambiente Municipalidad de Pérez Zeledón, Área de Planificación de la C.N.E., Coordinador Nacional en la CONIFOR del AyA, Especialista Sistemas Comunales en Desastres, Especialista en Sistemas Comunales en Social-Ambiental. Darner A. Mora Funcionario del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados desde 1977, y Director del Laboratorio Nacional de Aguas desde 1989. Dio sus primeros pasos de vida educativa en la Escuela República de Nicara- gua, pasando luego a cursar la secundaria en el Colegio Nuevo de San José, y posteriormente sus estudios superiores de Licenciatura en Microbiología y Química Clínica y Maestría Salud Pública en la Universidad de Costa Rica. Ha publicado tres libros, alrededor de 150 artículos de opinión en diferentes periódicos nacionales, y más de 100 trabajos de investigación en los temas de agua, ambiente y salud, lo que le acredita en el medio como toda una autoridad en estos temas medulares de la salud pública costarricense. Mary L. Moreno (Recuadro sobre Servicios ambientales) Master en Economía de Recursos Naturales y del Medio Ambiente de la Universidad de Concepción (Chile). Investigadora en las áreas de valoración económica de recursos naturales y evaluación de políticas ambien- tales en el Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (CINPE) de la Universidad Nacional, Costa Rica. Algunos de los temas específicos de trabajo son las Áreas Silvestres Protegidas, Áreas Forestales Privadas y Zonas Costeras. Profesora en el mismo Centro de los cursos de Valoración Económica; Economía, Ecológica y Desarrollo Sostenible; y Microeconomía de la maestría en Política Económica con énfa- sis en Economía Ecológica. Email: mary.moreno.diaz@una.cr Las Américas se encuentra entre las regiones más urbanizadas del mundo (> 80%). La urbanización va de la mano con la intensifi cación del uso de los recursos hídricos para las necesidades humanas; a su vez, los sistemas hi- drológicos juegan un papel en el desarrollo y crecimiento de las ciudades no sólo como fuentes de agua potable, sino también para la deposición de residuos. Desafíos del Agua Urbana en las Américas describe y analiza los problemas en materia de agua en centros urbanos de 20 países de las Amé- ricas: desde América del Sur, América Central, México y el Caribe, hasta los Estados Unidos y Canadá. Este particular compendio de experiencias sobre aguas urbanas en las Américas se encuentra sustentado por una amplia representación geográfi ca que toma en cuenta las diferencias en cuanto a disponibilidad de los recursos hídricos y los niveles de desarrollo económico. Los retos principales de este libro de la Red Interamericana de Acade- mias de Ciencias (IANAS) son: ¿Se pueden solucionar los problemas de abas- tecimiento de agua y saneamiento urbano mediante una mejor gestión de los mismos? ¿Se puede mejorar el acceso al agua potable? ¿Es posible dar so- lución a los retos de mejora de saneamiento y gestión de aguas residuales? ¿Puede mejorarse la atención que se presta actualmente a los problemas de salud y enfermedades transmitidas por el agua en las zonas urbanas? ¿Cuá- les son los desafíos de adaptación al cambio climático relacionados con el agua en las zonas urbanas y cómo pueden solucionarse? ¿Cuáles son los modelos y conceptos a seguir que contribuyen a mejorar la gestión del agua en las zonas urbanas? La obra pretende constituirse en una herramienta para la búsqueda de soluciones a los desafíos de la gestión adecuada de los recursos hídricos en zonas urbanas.